
Tragedia de Los Gallardos: críticas contra la Junta por la mala gestión del Plan Infoca y los recortes
El devastador incendio de este municipio almeriense reabre el debate sobre los recortes en el Infoca por parte de la Junta de Andalucía
La tragedia del incendio forestal de Los Gallardos, el incendio con más fallecidos de la historia reciente de Andalucía, ha vuelto a desencadenar otra tormenta política sobre la gestión de la prevención y la extinción de incendios. Mientras continúan las labores de extinción, amplias capas sociales andaluzas, sindicatos y colectivos profesionales han vuelto a reiterar sus quejas, recordando que llevan años denunciando la lamentable gestión del gobierno de Moreno Bonilla.
Las críticas se centran específicamente en el nulo mantenimiento forestal e interurbano, en la reducción del número de agentes medioambientales del Plan INFOCA y en la precariedad laboral que padecen sus trabajadores. Según datos oficiales obtenidos a través de los portales de transparencia, la Junta contaba con 698 agentes medioambientales en septiembre de 2025 y con 602 al comienzo de la campaña de alto riesgo de 2026, una disminución cercana al 14 %. El Gobierno andaluz atribuye esta situación a la acumulación de jubilaciones y a las limitaciones para cubrir todas las vacantes, mientras que sindicatos y oposición sostienen que la reducción debilita tanto la capacidad preventiva como la de intervención de urgencia.

La prevención, en el centro del debate
Los agentes medioambientales desempeñan funciones que van mucho más allá de la extinción de incendios. Entre sus competencias figuran la vigilancia del territorio, la detección temprana de focos, la investigación de las causas de los incendios, la planificación preventiva y la coordinación inicial de las emergencias.
Diversas organizaciones profesionales sostienen que la disminución de efectivos repercute gravemente en las tareas de prevención durante los meses previos al verano.
La Junta, por su parte, defiende que el conjunto del dispositivo INFOCA mantiene una dotación superior a los 3.600 profesionales, además de 43 aeronaves, más de un centenar de autobombas y nuevos medios materiales incorporados esta campaña, entre ellos una Unidad de Maquinaria Pesada y una nueva Unidad de Fuego Técnico, pero los recortes son un hecho incontestable.
La Diputación bajo lupa
Aunque la gestión de los incendios forestales corresponde fundamentalmente a la Junta de Andalucía a través del Plan INFOCA, la tragedia ha vuelto a poner sobre la mesa las críticas al modelo provincial de parques de bomberos dependiente de la Diputación de Almería.
Desde hace años existen reclamaciones por parte de representantes sindicales y de distintos grupos políticos sobre la necesidad de ampliar plantillas, modernizar equipamientos y reducir los tiempos de respuesta en las comarcas más alejadas de la capital. La dispersión geográfica de la provincia y la existencia de diseminados hacen que la cobertura de emergencias resulte especialmente compleja en el Levante almeriense.
En Almería ya se habla de la necesidad de una revisión integral de la coordinación entre INFOCA, Consorcios de Bomberos, Protección Civil, Guardia Civil y administraciones locales, con el objetivo de mejorar la respuesta ante incendios de comportamiento extremo, pero sobre todo se insiste en la nula política de prevención.
