
Francisco Góngora, exalcalde de El Ejido, jura su cargo mientras crecen los rumores sobre que su antecesora en el cargo, Aránzazu Martín, ha sido la primera víctima política de los errores de gestión del incendio de Los Gallardos
El exalcalde de El Ejido ha sido nombrado delegado de la Junta en la provincia de Almería
Cariacontecido, circunspecto, algo triste y muy desconcertado, Paco Góngora se despidió en el salón de plenos del Ayuntamiento almeriense de El Ejido después de tener que tomar la decisión de asumir el nuevo cargo que le ofrecían desde la Junta, -no precisamente el que Góngora aspiraba, una Consejería, preferiblemente la de Agricultura-. Ni siquiera los encendidos elogios del portavoz del PSOE, José Miguel Alarcón, lo sacaron de su profundo ‘extrañamiento’, porque no sabía realmente, si este cargo, con menor sueldo que el de alcalde, sin presupuesto que manejar y si poder real que ostentar, era un auténtico y un primer escalón hacia la cúspide o un regalo envenenado.
Lo cierto es que ya días antes su compañera, amiga y concejal también del Ayto. de El Ejido -a la par que parlamentaria andaluza- ya había renunciado a la secretaría tercera del Parlamento, y tendrá que renunciar también a su escaño porque sabía que se acercaba el momento tan largamente acariciado de ser la primera mujer que ostente el cargo de alcalde en el municipio del Poniente almeriense. La nueva Porcia Maura, la llaman ya algunos, aludiendo a una matriarca que vivió en la ciudad romana de Murgi, actual El Ejido.
Son tantos los elementos que concurren, algunos de ellos relacionados con asuntos judiciales y de corrupción, con batallas en el PP ejidense y almeriense, que ha pasado prácticamente desapercibido que la exdelegada de la Junta en Almería, Aránzazu Martín, se quedaba ‘compuesta y sin cargo’, a pesar de que el siempre atento y conciliador Fernández-Pacheco (amigo de todos, amigo de nadie) le anunciara posibles nuevos cargos en el futuro.

Conocidos ya a algunos detalles, empezando por el informe previo de la Guardia Civil que advierte del desfase de varias horas, cruciales -porque son precisamente las primeras horas de un incendio las más importantes-, en la toma de decisiones y el hecho de no haber activado el servicio de mensajes de alerta ES-Alert, unidos a los titubeos, verdades a medias y mentiras incompletas de muchas de las afirmaciones del vicepresidente Antonio Sanz en sede parlamentaria ayer -pleno del que se ausentó el presidente de la Junta, Moreno Bonilla, que debía tener que atender asuntos más importantes-, no creo que nos equivoquemos mucho si afirmamos que el relevo de la Delegada de la Junta en Almería tiene mucho que ver con el cúmulo de errores en al gestión del incendio de los Gallardos que le costaron la vida a 13 personas y vuelve a poner muy en entredicho los criterios que se tienen en cuenta en la selección de cargos de la Junta de Andalucía, más aptos para fiestas, romerías, saraos y sesiones de fotos que para gobernar y gestionar.

