
Caso Tíjola. Primera parte
José Juan Martínez Pérez, y su mujer, no solo están imputados por su actividad empresarial en relación con las adjudicaciones del ente provincial, en las que aparecen vinculadas Tágilis, Hijos de David Martínez Angulo y Constíjola , casos por los que se negaron a declarar en su comparecencia del 25 de junio de 2026, o el caso del vaciamiento patrimonial con la finalidad de impedir que la Agencia Tributaria pueda embargar sus bienes para cobrarse una deuda, a través de una red societaria, según ha dictaminado el Tribunal Económico-Administrativo Regional (TEAR) de Andalucía.
Dicen los que de verdad conocen las entrañas del PP que este partido se divide en dos en cuanto a gente con mando en plaza: los que pueden tirar de la manta porque tienen manta y amenazan con tirar de ella, y los que o no tienen manta, o no se fían de tirar de la manta, por si acaban manteados. En realidad el PP es mucho más que un partido, algunos lo llaman mafia, pero no, no nos pasemos; son una mayoría natural minoritaria, salvo cuando logran crear un clima lo suficientemente irrespirable como para acceder al poder, porque, por lo general, la gentes se resisten a votarles mayoritariamente en el ámbito nacional, seguramente, como dice Feijóo, que por culpa de RTVE, antes, en época de Aznar, de PRISA, con lo cual están confesando implícitamente que necesitan controlar todos los medios para ganar unas elecciones. Si se traslada esto a los ámbitos locales, provinciales y autonómicos igual entendemos algo mejor lo que está ocurriendo en tiempo real y presente, que es el tiempo que más cuesta de entender, porque el presente es el menos ficticio de los tiempos.
Todos sabemos en Almería que Paco Góngora fue uno de los que, en su día, llegó a amenazar con tirar de la manta, aunque fuera de una esquina, y obligó a intervenir a Gabriel Amat y al ministro de Justicia Rafael Catalá en lo suyo, cuando se puso realmente nervioso por el caso del pelotazo urbanístico en el que finalmente fue condenado su hermano como administrador de la sociedad que compartía con el exalcalde y algún otro socio, pero de la cual Paco Góngora salió personal y ‘extrañamente’ exonerado, aunque no la sociedad en sí, que fue condenada a pagar una multa, pero en el Levante de Almería, y salvando las distancias, tenemos un caso con ciertos paralelismos, pero quizás aún más exagerado y hasta más paradigmático de lo que son las entretelas de la política almeriense y particularmente del PP; el alcalde de Tíjola y nada menos que diputado provincial de Sostenibilidad, Medio Natural y Captación de Fondos Europeos, José Juan Martínez, porque de este personaje se trata.
Hijo del que fue primer alcalde democrático de Tíjola: José Juan Martínez Jiménez (UCD/PIDA), fue apartado del PP por un asuntillo de facturas presuntamente falsas y temas de IVA ya como joven concejal, pero finalmente logró ser alcalde de su municipio gracias a ese salvavidas para náufragos políticos que, sencillamente, no cabían en la cama redonda del PP, que fue Ciutadans, con un pacto con el PP que el permitió romper el acuerdo de turnarse en la alcaldía, y continuar, con el beneplácito de Javier Aureliano García. De esa coyunda, José Juan y el entonces presidente de Diputación, Javier Aureliano García, hicieron tan buenas migas que este lo aupó al primer puesto del PP en las siguientes elecciones, desplazando de la lista a los ‘legítimos’ cabezas de lista, aunque a uno se le compensó con una asesoría en Diputación, de esas en las que se ‘teletrabaja telepáticamente’.
José Juan arrasó, dicen que muy ayudado por algo que tienen muy sistematizado, y es el gran número, extraordinario número, de votos por correo que se emiten en el municipio de Tíjola. Con tan buen resultado electoral, Javier Aureliano premió a su ¿socio? con un cargo de esos en los que se manejan fondos de verdad en Diputación.
A esta redacción (somos varios los redactores de LaVerdad.tech y de algún otro medio amigo, que estamos interviniendo en esta serie de artículos monográficos que hoy comienzan, dada la ingente cantidad de documentación y las variables del Caso Tíjola), nos ha llegado y nos sigue llegando una amplísima información, que en parte ya está ahí, en medios como Youtube y en las redes sociales desde hace años, porque las denuncias contra el alcalde de Tíjola y diputado provincial por la gracia de Javier Aureliano García no son nuevas, ni mucho menos, por no hablar del reciente artículo en El Constitucional que describe muy sucintamente el entramado societario y los métodos de ‘trabajo’ del alcalde tijoleño que nosotros vamos a proceder a desgranar punto por punto y caso por caso en esta serie de artículos.

Lo más llamativo de este caso es la cantidad de documentación fehacientemente auténtica y pormenorizada, documental, gráfica y hasta videográfica, de las múltiples irregularidades y presuntos delitos que se han cometido y se siguen cometiendo, presuntamente, a día de hoy, en este bello municipio del Valle del Almanzora. No parece que la imputación del alcalde de Tíjola, en el Caso Mascarillas, José Juan Martínez Pérez, que le ha costado el cargo a unos cuantos vicepresidentes de Diputación de Almería le haya afectado a él. De hecho, presume (ya iremos conociendo el interesantísimo perfil psicológico del ‘personaje’ y de su proverbial prepotencia, de que no piensa dimitir porque ‘nadie tiene huevos de obligarle a dimitir ni en Diputación, ni muchos menos en el Ayuntamiento de Tíjola’. Lo que decíamos de tener manta y amenazar con tirar de ella. Por supuesto que en Diputación se le pidió su dimisión, pero con la boca pequeñita. El encargado de pedírsela fue el actual presidente por accidente, José Antonio García Alcaína, que es presidente, pero provisional, muy provisional, y sin mando en plaza, un mero representante (de representar teatralmente el cargo, para las fotos y poco más) y del que ya se decía en pocos días internamente ‘que no valía’. Si lo nombraron presidente fue gracias a que nadie quería al vicepresidente ejidense de Diputación, Ángel Escobar, el sucesor jerárquico de Javier Aureliano, al mando, un mal menor. Como podemos ver en la foto que ilustra este primer artículo de la serie, no parece que el actual presidente de Diputación y alcalde de la alpina María, se tomara a mal la negativa del edil tijoleño ni nadie parece estar apretándole para que dimita. Como bien dijo de su exvicepresidente, Javier Aureliano, este sí, dimitido, no tiene nada y demostrará su inocencia, fijo.
José Juan Martínez Pérez, y su mujer, no solo están imputados por su actividad empresarial en relación con las adjudicaciones del ente provincial, en las que aparecen vinculadas Tágilis, Hijos de David Martínez Angulo y Constíjola , casos por los que se negaron a declarar en su comparecencia del 25 de junio de 2026, o el caso del vaciamiento patrimonial con la finalidad de impedir que la Agencia Tributaria pueda embargar sus bienes para cobrarse una deuda, a través de una red societaria, según ha dictaminado el Tribunal Económico-Administrativo Regional (TEAR) de Andalucía. Basta buscar en internet para hacerse una ligera idea de la trayectoria del ‘personaje’ que el PP mantiene en sus cargos en el Ayuntamiento de Tíjola y en Diputación, amparados en el silencio cómplice de muchos medios de comunicación locales y provinciales.
Pero José Juan Martínez Pérez hace mucho que conoce a su némesis local en la persona de Juan Andrés Ruiz, de Izquierda por Almería, que, como tantos otros denunciantes de corrupción, han sido perseguidos y acosados, muchas veces con prácticas ilegales como la grabación en un domicilio privado por parte del propio alcalde y un policía local, según sus propias palabras, el 22 de marzo de 2023, después de que Juan Andrés revelara en Youtube varios documentos comprometedores del alcalde tijoleño que, cuentan, se puso tan violento que estuvo sometiendo a auténticos interrogatorios inquisitoriales a prácticamente todo el personal del ayuntamiento y los representantes políticos, porque según el propio alcalde, esa documentación en formato digital, tuvo que salir de su propio despacho. Se volvió, sencillamente, paranoico. La situación fue tan violenta que en una ocasión parece que el propio alcalde y alguien relacionado con el ayuntamiento de Tíjola llegaron a las manos, con el resultado de unas magulladuras en la cara del alcalde que fueron especialmente visibles porque ese mismo día recibieron la vista en Tíjola de una representante de la Junta de Andalucía. Nunca trascendió el nombre del otro interviniente en el altercado.
El alcalde, por supuesto, presentó una querrella criminal por calumnias e injurias por los vídeos publicados en Youtube contra Juan Andrés Ruiz, que acusaba al alcalde de Tíjola de corrupto y prevaricador, algo que no parece muy distinto a lo que opina, por ejemplo, Fiscalía. El caso se tiene que resolver en septiembre de este año. José Andrés, por su parte ha denunciado al edil tijoleño y diputado provincial en varias ocasiones, por ejemplo, por malversación, prevaricación y delito urbanístico en el caso del campo de fútbol de Tíjola, construido ‘ilegalmente’ en parte en una zona inundable, una rambla, campo que se derrumbó justo en la parte que lindaba a la rambla en plena dana de 2025, pero los casos susceptibles de judicializarse de José Juan Martínez Pérez, alcalde Tíjola y diputado provincial, son incontables, pero no inenarrables, y esa es nuestra misión, contarlos, narrarlos, uno por uno, aportando la documentación pertinente.
