
El refugio secreto de Moreno Bonilla y su familia en Carboneras (Almería). Galería de fotos
Se encuentra a un paso del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar y de la celebérrima Playa de los Muertos.
Vacaciones reparadoras en Almería
Cuando se trata de elegir dónde pasar unas vacaciones verdaderamente reparadoras, sobre todo en un curso político que, además, ha incluido unas elecciones autonómicas, varias emergencias de gran calado como el trágico incendio de Los Gallardos, con 14 víctimas mortales y varios heridos de gravedad, o el devastador incendio de Niebla -el de mayor superficie quemada de la historia reciente de Andalucía-, por no hablar del enjambre de terremotos de Granada, que tiene soliviantada no solo a la provincia sino a todo su antiguo Reino -que incluye Almería y Málaga-, no cabe ninguna duda de que un político como Moreno Bonilla se inclinará siempre por un remanso de paz como es Carboneras. El bello municipio almeriense, conocido por los mismos carboneros como el ‘Pueblecico’ y en el resto del mundo por el polémico Hotel El Algarrobico -que, ya es firme, deberá ser demolido-, y una vez la central térmica de Endesa ha sido desmantelada y el AVE está a punto de llegar muy cerca (a la vecina Vera) se vislumbra como uno de los municipios con mayor proyección turística del Mediterráneo andaluz.

Una elección también política
Por parte de Moreno Bonilla, decantarse por la eterna ‘Cenicienta’ de las provincias andaluzas, supone además un guiño hacia Almería que, a nadie se le escapa, tiene su antecedente en la especial relación del auténtico mentor político de Juanma Moreno Bonilla: Javier Arenas, con la provincia. De Javier Arenas dicen que tiene un gran ascendiente sobre el presidente andaluz y su entorno y la cercanía del presidente de la Junta con la provincia más oriental de Andalucía parece haber sido inducida por Arenas, conocedor de la complejidad política de una demarcación que, en zonas como el Poniente, tiene uno de los índices más altos de población de origen inmigrante de España, dado el granero de votos que supuso siempre, una auténtica punta de lanza electoral del PP-, y que, por aquello de ‘el roce hace el cariño’, se ha convertido ya en un vínculo permanente con un distrito electoral que empieza a dar síntomas de debilidad en cuanto a apoyo al PP por el auge de la extrema derecha de Vox y los casos de corrupción, como el Caso Mascarillas de la Diputación de Almería, que podría derivar, como ha ocurrido con el terremoto de Granada, en un enjambre de casos de corrupción.

Lejos de la ostentación y los lujos asiáticos marbellíes
Pero hay detalles en la elección de un enclave vacacional para la familia que delatan la verdadera personalidad de un político, y de su esposa. Lejos de elegir el lujo asiático al estilo marbellí de los Aznar-Botella, la familia Bonilla-Villena, con tres hijos menores, ha preferido, ya desde hace varios años, el lujo sobrio y minimalista de Ancón Suites, un apartahotel ubicado en el Camino Viejo de Garrucha de Carboneras, con las puntuaciones más top entre sus usuarios gracias a la excelencia de sus servicios, el trato, la limpieza, la ubicación, y la calidad de los acabados.

Estos son, a modo de ejemplo, varios comentarios de algunos de los privilegiados que han podido disfrutar de sus instalaciones últimamente: “El apartamento nuevo y bien equipado, con una piscina estupenda, jacuzzi y unas vistas al mar impresionantes”, o: “Impresionantes las vistas, instalaciones de máxima calidad”, o: “Perfecto para desconectar, lo tiene todo para disfrutar dentro y fuera del apartamento.”

Vacaciones familiares
Si, además, vas acompañado de tus tres hijos y eliges uno de los dos apartamentos de mayor amplitud y mejor equipados, puedes disfrutar de un jacuzzi espectacular y una piscina junto al mar que es una auténtico pecado (hay quien dice que también una irregularidad urbanística) miel sobre hojuelas. Como decíamos, no es una cuestión baladí que alguien como Moreno Bonilla, presidente de la Junta, sí, pero un chico de familia humilde que tiene en la bella localidad malagueña de Alhaurín el Grande sus raíces, y su mujer, Manuela Villena, conocida como Manu en la intimidad, alta ejecutiva de Bidafarma ahora, de Padul, Granada, se decanten por la elegante sobriedad de estos apartamentos y la belleza y austeridad del desnudo paisaje levantino almeriense. Carboneras y Padul, el pueblo que vio crecer a la directiva de Bidafarma, un municipio a 20 minutos de la capital granadina, vinculado al Valle de Lecrín y al área metropolitana de Granada, famoso por haber soportado una de las represiones más brutales durante la Guerra Civil y los primeros años del Franquismo, y en el que siguen apareciendo a día de hoy fosas comunes, son dos municipios de igual o parecido número de habitantes, y se dice que Manuela allí, en Carboneras, se encuentra como en casa, y que recibe la visita de sus familiares directos, que huyen unas horas de la canícula del interior granadino. Se da la circunstancia de que, con frecuencia, vinculan a Manuela con la actual alcaldesa de IU, Celia Villena, y sobre todo con el exalcalde Manuel Villena Santiago (PSOE), del que se dijo en redes que era su hermano, pero no, la pareja se fue conociendo precisamente en actos y eventos de NNGG y el PP, y ambos son peperos de pata negra desde su adolescencia sin vínculos con la izquierda.

Ausencias obligadas de Moreno Bonilla
Aunque hubo rumores malintencionados, auténticos infundios -como suele ocurrir cuando de famosos y conocidos se trata-, sobre una posible crisis matrimonial por la especial relación política de Juanma Moreno Bonilla con la actual presidenta del Parlamento Andaluz, la bella jerezana Ana Mestre, siempre desmentida por sus respectivos entornos, la primera dama andaluza siempre supo estar en su sitio defendiendo la inquebrantable unidad familiar. No es de extrañar que, dadas las largas ausencias de Moreno Bonilla incluso en periodo vacacional (por Niebla apareció con barba de varios días una semana después del inicio del incendio, esperando poder llevar el regalo de unas buenas noticias, que se estuvieron postergando durante días hasta arrasar con, dicen los que se basan en la fotometría satelital, más de 40.000 hectáreas), la primera dama andaluza haya optado por un ambiente cercano, seguro y controlable y unas relaciones sociales muy limitadas teniendo en cuenta esas ausencias obligadas del pater familias. De hecho son muy pocos los carboneros que dicen haber visto a la familia alguna vez, aunque unos ciudadanos habituados al ir y venir veraniego de famosos y conocidos que visitan la zona no suelen ser muy intrusivos, y más si tenemos en cuenta que los exclusivos apartamentos están relativamente alejados del núcleo urbano.

Pasión por las gambas de Carboneras
Se cuenta en Carboneras que la pareja, sobre todo el presidente Juanma Moreno, tienen auténtica pasión por las gambas de Carboneras y que nunca faltan en su mesa gracias a la especial relación de algunos políticos locales, serviciales, pero nunca serviles, y su contacto con auténticos especialistas en la captura de este y otros manjares marinos, que los llevan del monocasco para pesca de bajura por arrastre o del catamarán, amarrados en el Puerto de Carboneras, a la mesa de los primeros andaluces, el Presidente y su esposa, la alta ejecutiva de Bidafarma. La gamba roja de la zona, muy famosa, sobre todo las de Garrucha (las de Carboneras son las mismas) se acostumbra a maridar con champagne o cava brut, vino blanco seco, fino de Jerez, rosado provenzal, etc., dependiendo mucho de su elaboración y los gustos particulares, aunque en verano los espumosos y los blancos de aguja fina y delicada suelen ser los reyes en las mesas de los más exquisitos gourmets.

Se cuenta en el Pueblecico que a veces se le envían cajas de gambas de Carboneras hasta dos veces por semana al Palacio de la Dehesilla, residencia oficial del presidente de la Junta en Sevilla, y que no son pocos los políticos provinciales que son auténticos prosélitos de la excelencia gastronómica de estas gambas, y es que hay muchas expectativas con el crecimiento y el desarrollo urbanístico y turístico de Carboneras y de todo el Levante almeriense, y, con este manjar en la mesa, maridan peperos actuales con mando en plaza, algunos con un apellido muy carbonero: Venzal, por ejemplo, los todopoderosos políticos vinculados a la Diputación de Almería y sus correveidiles, ahora sin el balanegrense Javier Aureliano García y compinches, y viejos socialistas como Martín Soler (el hombre que pudo ser presidente de la Junta, y conocido gran benefactor de la industria de las encimeras, ahora tan en entredicho por los casos de silicosis), actualmente en labores de consultoría de inversiones, o el propio exalcalde de Carboneras, Cristóbal Fernández Fernández (PSOE), en cuyo mandato se inició la andadura del polémico proyecto de El Algarrobico).

