
La ultraderecha gana por primera vez unas elecciones regionales en Alemania, aunque no lograría la mayoría absoluta
La AfD se impone con un histórico 44% en Sajonia-Anhalt, la CDU se hunde por debajo del 18%, SPD (Socialdemócratas) Die Linke (La izquierda) y Bündnis 90/Die Grünen, Alianza 90/Los Verdes empatan con un 9% cada uno, y la izquierda populista de la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW) quedaría al filo del 5% y podría decidir quiénes gobiernan.
Alemania ha vivido esta noche una jornada electoral que ni sus protagonistas ni sus adversarios dudan en calificar de histórica, aunque por motivos bien distintos. Según las proyecciones de las televisiones alemanas ARD y ZDF tras el cierre de los colegios electorales, la Alternativa para Alemania (AfD) ha ganado con holgura las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt con en torno al 44% de los votos —su mejor resultado histórico en un parlamento regional alemán—, aunque se ha quedado a las puertas de la mayoría absoluta.
La alta participación no ha frenado a la extrema derecha
La cita ha estado marcada, ante todo, por una movilización sin precedentes. La participación se disparó hasta una horquilla de entre el 76,9% y el 78,1%, muy por encima del 60,3% registrado en 2021. Esta lata participación no ha beneficiado, sin embargo, a los partidos tradicionales: ha coincidido, precisamente, con el mejor resultado histórico de la ultraderecha en un estado federado alemán.
El mayor castigo de la noche ha sido para la CDU del gobierno regional saliente, Sven Schulze, que se desploma hasta el 17,5%, casi veinte puntos por debajo del 37,1% logrado en 2021. Verdes y socialdemócratas empatan en tercera posición con un 9% cada uno, mientras Die Linke se queda en el 8,9%. El dato más incierto —y probablemente el más determinante para la gobernabilidad del land— es el de la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW), la formación de izquierda populista y crítica con la inmigración y el envío de armas a Ucrania, que roza exactamente el 5% necesario para entrar en el parlamento. Los liberales del FDP quedan fuera de la cámara con un 2,4%, lo que da por finiquitada la coalición saliente de CDU, SPD y FDP, la única de este tipo que existía en toda Alemania a nivel regional.
Un sudoku electoral
El nuevo Landtag tendrá 83 escaños, con la mayoría absoluta situada en 42. Las proyecciones reparten 39 para la AfD, 16 para la CDU y ocho para cada uno de los tres partidos que empatan en la zona media —verdes, SPD y Die Linke—, quedando el BSW pendiente de si sus cuatro escaños llegan a materializarse. La cuenta resultante es de una precisión casi quirúrgica: si el BSW entra en el parlamento, la suma de CDU, SPD, verdes, Die Linke y BSW alcanzaría los 44 escaños, dos por encima de la mayoría necesaria, frente a los 43 de una hipotética alianza entre AfD y BSW. Si el BSW se queda fuera, el escenario más plausible sería un gobierno en minoría liderado por la CDU y apoyado por SPD y verdes, que necesitaría además la tolerancia parlamentaria de Die Linke, en un esquema ya ensayado en Sajonia y Turingia.
«Hemos hecho historia»
Ulrich Siegmund, candidato de la AfD, no disimuló su euforia ante sus seguidores en Magdeburgo: «Hemos hecho historia», proclamó. «Recuperamos nuestro país, y empieza aquí, en Sajonia-Anhalt». Como la copresidenta federal del partido, Alice Weidel, Siegmund reclama para la AfD el mandato de formar gobierno por ser la fuerza más votada, y dice tender la mano al resto de formaciones. Ninguna, hasta ahora, ha mostrado intención de aceptarla: todas mantienen su compromiso de no pactar con la ultraderecha.
La incógnita del BSW y la búsqueda de un candidato de consenso
La otra gran protagonista de la noche ha sido Amira Mohamed Ali, presidenta del BSW, que reclamó «salir de las lógicas puramente partidistas» y abogó por buscar una figura «por encima de los partidos» como fórmula para desbloquear la gobernabilidad. Preguntada por si esa figura podría surgir de Sajonia-Anhalt, respondió que «alguien del land, con la biografía adecuada, sería sin duda apropiado», y adelantó que su formación «entablará conversaciones con todos los partidos», aunque dejó claro que el BSW «no está disponible para una coalición sin perfil propio cuyo único denominador común sea oponerse a la AfD».
El candidato socialdemócrata, Armin Willingmann, reivindicó como «respetable» el resultado de su partido, recordando que semanas atrás muchos análisis dudaban de que el SPD lograra siquiera representación parlamentaria.
El debate que se avecina
Politólogos alemanes ya apuntan a que el hundimiento de la CDU forzará al partido a plantearse una colaboración parlamentaria con Die Linke, algo que hasta ahora rechazaba de plano. «La CDU no puede hacer otra cosa que decir que tolera a Die Linke», señala la politóloga Andrea Römmele, que lamenta que el partido no se planteara antes esta cuestión: «¿Por qué hay que discutirlo ahora, con la espalda contra la pared?». Römmele anticipa, además, que dentro de la propia CDU se abrirá ahora un debate interno sobre una eventual apertura hacia la AfD, el otro gran tabú de la política alemana de posguerra.
La perspectiva de un gobierno de la AfD en un land alemán —algo inédito desde la fundación de la República Federal— genera, según reflejan las encuestas previas a la jornada, temor y pesimismo entre buena parte de la población, especialmente entre quienes tienen trasfondo migratorio, en un estado cuya organización regional del partido está clasificada oficialmente por los servicios de protección de la Constitución como «de extrema derecha confirmada». Fuentes policiales, no obstante, describen la jornada electoral como transcurrida sin incidentes en las calles de Magdeburgo.
La sesión constitutiva del nuevo Landtag deberá celebrarse, como tarde, a finales de mes. Entonces se sabrá si Alemania está más cerca de tener, por primera vez en su historia reciente, un gobierno regional liderado por la extrema derecha.
Fuentes: Agencias y dibversos medios de difusión alemanes.
Nota: los datos corresponden a las proyecciones (Hochrechnungen) difundidas la noche electoral y pueden variar respecto al resultado oficial definitivo, que se conocerá en los próximos días.
