En renovación diez kilómetros de la A-349, eje viario Tabernas-Sierra de los Filabres-Valle del Almanzora
La A-349 recorre de sur a norte la Sierra de los Filabres y conecta el entorno del desierto de Tabernas con localidades de los Filabres y el Almanzora como Senés, Macael u Olula del Río
La Junta ha puesto en marcha una intervención en este corredor que enlaza el área de Tabernas con el Valle del Almanzora atravesando la Sierra de los Filabres, con un presupuesto de 1,33 millones de euros.
Detalles técnicos de la intervención
Los trabajos se ejecutan entre los puntos kilométricos 9+350 y 19+980, y contemplan:
- Renovación completa del pavimento: fresado de la capa de rodadura actual, aplicación de emulsión asfáltica de adherencia y tendido de alrededor de 17.000 toneladas de mezcla bituminosa en caliente, con un espesor de cinco centímetros.
- Mejora de los accesos a Senés: renovación del firme en las dos intersecciones de entrada al municipio, ubicadas en los puntos kilométricos 10+790 y 19+980.
- Refuerzo estructural en la Rambla de los Nudos: actuación en el viaducto situado en el punto kilométrico 10+850.
- Rehabilitación de tramos con carril para vehículos lentos: renovación de aproximadamente siete kilómetros de vía con tres carriles, que disponen de un carril adicional destinado a vehículos de baja velocidad en sentido ascendente.
Las obras arrancaron el 7 de septiembre y tienen un plazo estimado de ejecución de cuatro semanas, periodo en el que también se procederá a repintar las marcas viales para completar la renovación del tramo.
Un historial de deterioro en la red viaria serrana
La intervención llega tras años de desgaste progresivo en una carretera que soporta un tráfico intenso, especialmente vinculado al transporte de mercancías procedente de las canteras de mármol de Macael y de la actividad agroindustrial del Almanzora.
Las características del trazado de montaña, con pendientes acusadas y curvas cerradas, sumadas a la falta de mantenimiento estructural durante décadas, habían propiciado la aparición de deformaciones, roderas y desgaste superficial en diversos puntos de la vía, comprometiendo la seguridad de los conductores y alargando los tiempos de desplazamiento para los residentes de los municipios de la sierra.
Colectivos vecinales y representantes de la zona han denunciado en múltiples ocasiones que las carreteras de la Sierra de los Filabres han quedado relegadas a un segundo plano en las políticas de conservación de la red autonómica, priorizando inversiones en ejes de mayor densidad demográfica y dejando en situación de vulnerabilidad a las comarcas de interior.

