Salvador Hernández (C´s), un alcalde muy singular

‘Su figura, controvertida y resiliente, lo convierte en un alcalde singular, en toda la extensión de la palabra y todas las acepciones del término, en el panorama político almeriense e incluso nacional: un alcalde que ha sido inhabilitado y absuelto, censurado y censor, socio y rival de las mismas fuerzas políticas, y que ahora dirige un municipio de más de 8.000 habitantes sin equipo de gobierno, solo ante el peligro, ante los peligros, que no son pocos.’

Salvador Hernández (Ciudadanos), alcalde de Carboneras, ha quedado como único integrante del Gobierno municipal después de cesar a Ángeles Carrillo, edil no adscrita y exmiembro del Partido Popular, que hasta ahora formaba parte del equipo de gobierno. La decisión deja al Ayuntamiento en una situación singular, ya que Hernández asumirá directamente desde la Alcaldía todas las competencias municipales, al no contar en estos momentos con ningún otro concejal en el Ejecutivo.

Una trayectoria marcada por la inestabilidad

La actual crisis no es la primera que vive Hernández al frente del Consistorio. Su trayectoria política en Carboneras ha estado marcada por continuos vaivenes, alianzas cambiantes y mociones de censura que han reconfigurado en varias ocasiones el mapa municipal.

Hernández ya fue alcalde de Carboneras en dos ocasiones bajo las siglas del Grupo Independiente de Carboneras (GICAR), entre 2011 y 2018, cuando fue inhabilitado por denegar información a los socialistas. Durante ese periodo, Felipe Cayuela, ahora en el PP, fue su hombre de confianza y lugarteniente.

En marzo de 2024, Hernández recuperó la vara de mando gracias a una moción de censura impulsada junto al PSOE y un concejal no adscrito contra Felipe Cayuela, que había sido investido regidor tras el empate en las urnas a seis ediles entre PP y PSOE. El acuerdo rubricado en la moción establecía un mandato compartido: Hernández gobernaría hasta agosto de 2025, cuando debería renunciar para dar paso a José Luis Amérigo, del PSOE, que había sido alcalde hasta las elecciones de 2023.

Sin embargo, los pactos se rompieron. En agosto de 2024, Hernández cesó a Amérigo y a dos concejales socialistas más, quedando en minoría. Meses después, en diciembre de 2024, integró en su equipo de gobierno a cinco concejales del PP, formando una coalición CS-PP que se mantuvo hasta julio de 2026.

La ruptura con el PP y el gobierno en solitario

En julio de 2026, el grupo municipal del PP comunicó la ruptura del acuerdo de gobierno firmado en 2024 y la salida de sus cuatro miembros del equipo de gobierno. Los populares justificaron su decisión alegando que los acuerdos del pacto «nunca se han cumplido del todo» y señalando discrepancias en la gestión municipal, entre las que se incluía la situación del hotel de El Algarrobico.

Hernández respondió acusando al PP de una «huida electoralista» y de anteponer sus intereses a los del municipio. «Los concejales del PP demuestran que les importan más sus propios intereses que el bienestar y el futuro de nuestro pueblo. Esto no es una crisis de gobierno, es una salida plenamente calculada», declaró el regidor.

La salida de los populares dejó al alcalde únicamente acompañado por la concejal no adscrita Ángeles Carrillo, exmiembro del PP. Ahora, con el cese de Carrillo, Hernández gobierna en solitario absoluto.

Competencias asumidas directamente por la Alcaldía

Ante esta situación, el alcalde ha formalizado una reorganización que devuelve a la Alcaldía las competencias que hasta entonces estaban delegadas en las distintas concejalías y en la Junta de Gobierno Local. Los decretos aprobados dejan sin efecto las delegaciones de competencias que ostentaban los concejales que formaban parte del Gobierno municipal y anulan las funciones atribuidas a las cinco áreas en las que estaba estructurada la gestión del Ejecutivo.

Entre las competencias que Hernández asume directamente se encuentran las relativas a la contratación administrativa, urbanismo, servicios urbanos, políticas sociales, cultura, educación, comercio, medio ambiente, protección civil y playas, entre otras.

El fantasma de El Algarrobico

La sombra del hotel ilegal de El Algarrobico, construido entre 2003 y 2006 en el Parque Natural Marítimoterrestre de Cabo de Gata-Níjar, ha estado presente en muchas de las crisis municipales de Carboneras. Las discrepancias sobre la gestión de este asunto fueron citadas explícitamente por el PP como una de las causas de la ruptura del pacto de gobierno.

Un alcalde contracorriente

Salvador Hernández ha demostrado a lo largo de los años una notable capacidad para sobrevivir políticamente en un entorno marcado por la fragmentación y la inestabilidad. Único concejal de Ciudadanos en obtener acta en 2023, ha logrado mantenerse al frente del Ayuntamiento gracias a pactos cambiantes con PSOE y PP, en una legislatura que ha visto tres equipos de gobierno diferentes.

Con el Supremo confirmando en enero de 2026 su absolución tras años de proceso por una presunta inhabilitación, Hernández afronta el último año de mandato hasta las elecciones de 2027 gobernando en solitario, asumiendo directamente todas las competencias municipales y garantizando que «el Ayuntamiento seguirá funcionando con normalidad».

Su figura, controvertida y resiliente, lo convierte en un alcalde singular, en toda la extensión de la palabra y todas las acepciones del término, en el panorama político almeriense e incluso nacional: un regidor que ha sido inhabilitado y absuelto, censurado y censor, socio y rival de las mismas fuerzas políticas, y que ahora dirige un municipio de más de 8.000 habitantes sin equipo de gobierno, solo ante el peligro, ante los peligros, que no son pocos.

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