El Tribunal Supremo confirma la condena de cuatro años de prisión a Santi Mina por abuso sexual
Los hechos se remontan a junio de 2017, cuando Mina disfrutaba de unas vacaciones en Mojácar junto a un amigo, El alto tribunal rechaza el recurso del futbolista, que alegaba haber incurrido en un error sobre el consentimiento de la víctima, y también desestima la petición de esta para elevar la pena a ocho años por agresión sexual con penetración
El Tribunal Supremo ha confirmado la condena a cuatro años de prisión impuesta al futbolista Santiago «Santi» Mina por un delito de abuso sexual cometido en julio de 2017 en una furgoneta estacionada cerca de una discoteca de Mojácar (Almería), localidad donde el jugador se encontraba de vacaciones. La Sala de lo Penal ha desestimado así el recurso de casación presentado por el futbolista contra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), que a su vez había ratificado la pena de prisión impuesta inicialmente por la Audiencia de Almería.
Según recoge la sentencia, «el acusado aprovechó la proximidad, la sorpresa y la situación en que se encontraba la perjudicada para ejecutar dos actos sexuales inconsentidos, interrumpiendo su actuación cuando percibió que la continuación exigiría vencer una oposición mediante la fuerza».
Los argumentos rechazados por el Supremo
La defensa de Mina sostenía que el futbolista había actuado bajo un error vencible acerca del consentimiento de la mujer, argumento que el alto tribunal ha rechazado de forma expresa. De acuerdo con los hechos probados, la víctima reaccionó empujándolo y pidiéndole que se detuviera, momento en el que el jugador puso fin a su conducta. Para los magistrados, esa reacción permite fijar el instante en que cesaron los hechos, pero en ningún caso puede interpretarse como prueba de que hubiera existido consentimiento con anterioridad.
El Supremo también ha desestimado el recurso presentado por la propia víctima, que pedía que los hechos fueran recalificados como una agresión sexual con penetración y que la pena se elevara hasta los ocho años de cárcel. De este modo, queda ratificada definitivamente la condena de cuatro años impuesta en las instancias previas.
La indemnización y la situación penitenciaria
La resolución mantiene además la indemnización de 25.000 euros por daño moral a la víctima, cantidad que ya había sido reducida a la mitad —desde los 50.000 euros fijados originalmente por la Audiencia de Almería— por el TSJA en su sentencia de apelación. Al ser firme la condena y superar el umbral que permite la suspensión de la pena, Mina deberá ingresar en prisión.
Antecedentes del caso
Los hechos se remontan a junio de 2017, cuando Mina disfrutaba de unas vacaciones en Mojácar junto a un amigo, el también futbolista David Goldar, que fue procesado como presunto cómplice y resultó absuelto de todos los cargos en el juicio celebrado en 2022. En aquella primera sentencia, Mina fue condenado por abuso sexual pero absuelto del delito de agresión sexual por el que la Fiscalía pedía hasta ocho años de cárcel, al no apreciarse violencia o intimidación. Desde entonces, el caso ha recorrido las distintas instancias judiciales hasta llegar al Supremo, que pone así fin a la vía de recurso.
Consecuencias deportivas
El proceso judicial tuvo también un fuerte impacto en la carrera deportiva del jugador. El Celta de Vigo, su último club, decidió en 2023 —tras la confirmación de la condena por parte del TSJA— rescindir unilateralmente su contrato, pese a que a Mina le quedaban aún dos años de vinculación con la entidad gallega. El club justificó la decisión apelando a sus valores institucionales, señalando que la medida contaba con el respaldo de LaLiga y que la entidad nunca dudó en anteponer esos principios pese a las repercusiones deportivas que pudiera acarrear. Formado en la cantera céltica, Mina había defendido también las camisetas del Valencia y del Al-Shabab saudí a lo largo de su carrera.

