Radiografía completa del crimen del doctor Piorno. Cuatro acusados comparecen hoy ante el juez
El conocido médico de origen cubano y candidato municipal por el PP en Roquetas fue asesinado en agosto de 2024
Piorno, de 76 años, apareció muerto el domingo 25 de agosto de 2024 en su vivienda-consulta de la calle Enrique Granados, en Aguadulce (Roquetas de Mar). Un vecino llamó al 112 al ver sangre en la puerta, y la alerta había partido de la preocupación de uno de sus hijos, que no lograba localizarlo. Dos agentes de la Policía Local entraron con una llave que guardaba otro vecino y encontraron el cadáver maniatado y con heridas de arma blanca. La investigación fijó el fallecimiento dos días antes, el viernes 23. La autopsia preliminar apuntó a tres heridas punzantes y a que el médico intentó defenderse.
La investigación
La Guardia Civil asumió el caso con la operación ‘Alhabana’. El 17 de septiembre de 2024 detuvo a tres personas en León, Almería y Roquetas de Mar. Los dos hombres ingresaron en prisión provisional, comunicada y sin fianza, y continúan en ella. La mujer quedó en libertad con medidas cautelares. Después se incorporó un cuarto investigado.
En los registros se intervinieron, según las informaciones conocidas, una pistola, munición, un machete de grandes dimensiones y un táser, además de otros efectos localizados en un local alquilado en la capital. En octubre de 2024 se realizó una reconstrucción judicial de los hechos.
La hipótesis del juez
El último auto, difundido por Europa Press, apunta a un asalto planificado para robar en la casa que Piorno tenía en venta y aprecia indicios de homicidio y robo con violencia e intimidación. Se trata de la tesis de la instrucción, no de hechos probados. Estos son los papeles que atribuye a cada investigado:
| Investigado | Papel atribuido | Situación conocida |
|---|---|---|
| J.J.F.M., agente de Policía Nacional y antiguo paciente del médico | Presunto ideólogo del plan | Prisión provisional desde septiembre de 2024 |
| Ó.F.S., vecino de León | Presunto autor material del ataque | Prisión provisional desde septiembre de 2024 |
| Pareja del agente | Presunta colaboradora o encubridora; la furgoneta figuraba a su nombre | Investigada, con medidas cautelares |
| Hijo de la pareja | Presunto encubridor; se investiga si facilitó el contacto entre los dos principales sospechosos | Investigado |
Según esa versión, el 23 de agosto, hacia las 15:45, una furgoneta aparcó cerca del dúplex. Ó.F.S. habría fingido interés por comprar la casa y, al abrirle el médico, lo habría atacado con un táser. Piorno habría intentado defenderse con un cuchillo, pero el agresor se lo habría arrebatado y lo habría herido tres veces en el cuello y los hombros. El policía habría llegado después con el rostro cubierto, y entre ambos habrían inmovilizado a la víctima, habrían limpiado parte de la sangre y finalmente salieron por separado, para viajar después juntos a León al día siguiente. Los investigadores subrayan que el agente, en situación de inactividad, conocía al médico y sus rutinas diarias.
Las pruebas y la defensa
En mayo de 2026 se conoció un informe sobre el móvil de Ó.F.S. que registra hasta catorce contactos con el agente entre el 22 y el 24 de agosto de 2024, entre llamadas, videollamadas y mensajes. El informe acredita que hubo comunicación, pero no pudo recuperar su contenido, y ese vacío es el eje de la defensa. La abogada del agente, Elisabeth Guerrero, ha anunciado que impugnará su valor probatorio. El teléfono que usa el policía desde el 26 de agosto no contiene datos relevantes.
La defensa también pidió nuevas pruebas, entre ellas una pericial sobre el táser para determinar si es el empleado en el asalto. En junio de 2026, la Audiencia Provincial de Almería anuló la denegación de esas pruebas por falta de motivación y ordenó al instructor pronunciarse de nuevo. La resolución no invalida la investigación: obliga al juez a razonar su decisión.
Quién fue Rafael Piorno
Nació en San Luis, en Santiago de Cuba, y se formó en la Universidad de La Habana, donde se especializó en Cirugía Ortopédica y Traumatología. Llegó a España décadas atrás con su esposa, también cubana, y se instaló en Roquetas de Mar. Enviudó y más tarde tuvo otra pareja, con la que ya no convivía. Tenía dos hijos, residentes fuera de la provincia.
Ejerció en la sanidad pública andaluza, vinculado al Centro de Salud de Roquetas, y se le recuerda por su entrega en las guardias de las ambulancias que cubrían Roquetas, Aguadulce y Vícar. Colaboró con el Ayuntamiento atendiendo en el Pabellón Infanta Cristina y publicó libros divulgativos de su especialidad. Muchos vecinos lo conocían además como médico de cabecera y de sus hijos, lo que explica que algunas crónicas lo presenten como pediatra. Tras jubilarse siguió atendiendo en su consulta privada, instalada en su propia casa.
En 2018, al cumplir 70 años, el Colegio de Médicos de Almería le concedió la Medalla de Oro Colegial. Militó en el PP y figuró en varias candidaturas municipales de Roquetas. En 2023 ocupó un puesto en al parte baja de la lista encabezada por Gabriel Amat, sin opciones reales de obtener acta de concejal. Quienes trabajaron con él lo describen como afable y cercano.
Lo que falta por aclarar
- El móvil: la hipótesis apunta a un robo planificado, pero no hay explicación pública concluyente de qué se buscaba ni de por qué se eligió a Piorno.
- La prueba material: habrá que ver el resultado de las periciales pendientes, sobre todo la relación del táser y otros objetos con el asalto.
- La participación de las dos personas investigadas como encubridoras.
- El peso de la telefonía: constan los contactos, pero no lo que se dijeron.
- La calificación definitiva: Fiscalía, acusaciones y defensas presentarán sus escritos si se abre juicio oral.
- La fecha del juicio, que no tiene señalamiento público.
Si el procedimiento sigue por la vía del jurado, vendrían después la formalización de las acusaciones, la apertura de juicio oral y la selección de nueve jurados, bajo la presidencia de un magistrado de la Audiencia. Que el caso vaya a un jurado no prejuzga la culpabilidad: solo fija el cauce del enjuiciamiento.
Los cuatro investigados conservan la presunción de inocencia. Los contactos telefónicos, las incautaciones y las reconstrucciones difundidas son indicios que se discutirán en sede judicial, y solo una sentencia firme establecerá los hechos probados.

