¿Habrá adelanto electoral a finales de noviembre? Es muy probable que sí.
‘Tampoco es casual que la visita del rey a Ceuta y Melilla se haya programado para inmediatamente después del 12 de octubre, un punto más para el Gobierno que rompería otro supuesto tabú en las relaciones con Marruecos.
EDITORIAL
Mientras el Congreso se votan hoy los dos decretos de vivienda que ha presentado el Gobierno con el ‘no’ ya adelantado por Junts, y el sí, pero no, del PNV, es decir sí al primer decreto, pero no al segundo decreto, el de la prórroga automática de los contratos, pero finalmente han votado sí a ambos. De cualquier forma, ya circulaba un rumor desde ayer sobre un posible adelanto electoral, no se sabe si como medida de presión o considerado ya como un hecho inevitable pase lo que pase hoy en el Congreso.
Los decretos se aprobaron el martes por la vía de urgencia, tras el estallido social por el desahucio de Maricarmen. Se votan por separado y basta una mayoría simple para convalidarlos. El problema del Gobierno es que el rechazo de Junts, PP y Vox suma más votos que sus apoyos y es suficiente para derogarlos. Junts, que pidió retirar los textos para redactar otro, ha presentado además una propuesta propia a cambio de esa retirada. El Ejecutivo ha decidido mantenerlos.
Varios dirigentes del PSOE, entre ellos varios ministros, consideran que Sánchez debería convocar elecciones si los decretos no son aprobados, según publica El País. El equipo del presidente responden que, de momento no manejan esa hipótesis, ‘aunque no descartan analizarlo en los próximos días’.
La ministra de Vivienda pidió a Junts que al menos se abstuvieran y, a Junts, con varios asuntos relacionados con la Ley de amnistía todavía sin resolver, le podría perjudicar sobremanera. Según El País, el PSOE podría intentar aprovechar el malestar social por la vivienda y el rechazo parlamentario de PP, Vox y Junts y plantearlo como un órdago electoral que pilla a su rivales, pese a la insistencia en la convocatoria de elecciones, desprevenidos y a contrapié. Precisamente la portavoz del PP, Ester Muñoz, advirtió que las informaciones sobre una convocatoria electoral podrían ser filtraciones interesadas del propio Gobierno para presionar a sus posibles socios, y eso es muy significativo.
No hay que olvidar que la ley electoral fija 54 días entre la convocatoria y los comicios. Para votar el 29 de noviembre, el decreto de disolución tendría que publicarse hacia el 6 de octubre. Es una estimación a partir de la norma, no un dato confirmado. Si el Gobierno quiere esa fecha, la decisión debe tomarse en cuestión de días. Eso encaja con el relato de las fuentes socialistas: aunque hay quienes prefieren esperara ver la afluencia a las manifestaciones de este fin de semana. Tampoco es casual que la visita del rey a Ceuta y Melilla se haya programado para inmediatamente después del 12 de octubre, un punto más para el Gobierno que rompería otro supuesto tabú en las relaciones con Marruecos.
Una derrota parlamentaria en la aprobación de un decreto-ley no obliga a convocar elecciones, pero estamos ante una tesitura muy especial y el desahucio de Maricarmen ha actuado como contrarréplica a la crisis de Ceuta. La Constitución reserva la facultad de disolver las Cortes al presidente del Gobierno, de manera que no hay obligación alguna de adelantar las elecciones, pero hay indicios muy serios para que así sea.

