Un coro de personas con alzhéimer canta el «Himno de la Alegría» ante Miguel Ríos
El Hospital Virgen de las Nieves y la Fundación Miguel Ríos por el Rock y la Solidaridad firman un convenio para unir música y salud
El Hospital Universitario Virgen de las Nieves, de Granada, y la Fundación Miguel Ríos por el Rock y la Solidaridad han firmado un convenio para impulsar actividades culturales y sociales que vinculen la música con la salud y el bienestar. En el acto de presentación debutó el Coro de Rock y Memoria, formado por personas con alzhéimer y sus acompañantes, que sorprendió al propio Miguel Ríos con una emotiva interpretación del «Himno de la Alegría».
Además del cantante, que preside la fundación, asistieron el secretario de la entidad, Antonio Castro, la delegada de Sanidad, Teresa Illesca, la directora gerente del hospital, María del Señor López, y la concejala de Política Social, Familia, Discapacidad y Mayores del Ayuntamiento de Granada, Amparo Arrabal.
El coro, que ya está en marcha, es una iniciativa de innovación social que usa el canto coral como herramienta de bienestar, de estimulación de la memoria y de inclusión de personas mayores con alzhéimer u otras demencias, y de sus cuidadores. Lo integran algo más de una decena de personas y lo coordina el musicoterapeuta Gabriel Kulisevsky. Pueden sumarse mayores con alguna demencia, familiares o allegados y profesionales sanitarios del área de neurociencias. No hace falta experiencia previa en canto, y la inscripción es gratuita, a través de la web de la fundación o de forma presencial en la oficina de atención a personas mayores de la calle Palencia, 18.
La idea es crear un espacio estable, terapéutico y cultural, donde personas con deterioro cognitivo leve o moderado participen en sesiones de canto adaptadas y en talleres de reminiscencia que les ayuden a reconectar con su identidad, su memoria y su entorno.
Próximamente llegarán también al hospital los «clubes de escucha»: grupos guiados por un orientador experto que se reúnen para escuchar un álbum, ponerlo en contexto y conversar sobre él.
El jefe del servicio de Neurología, Adolfo Mínguez, que asistió al acto, valoró la iniciativa como una herramienta terapéutica potente, porque estimula aspectos cognitivos y emocionales que la enfermedad deteriora. A su juicio, las canciones que forman parte de la memoria colectiva favorecen el recuerdo y actúan como un ancla autobiográfica que refuerza el sentido de identidad y de pertenencia. Mínguez añadió que la música provoca emociones, reduce el estrés y mejora el estado de ánimo, y que cantar en un coro refuerza además los vínculos familiares y sociales y la sensación de logro y competencia, que merma con el avance de la enfermedad.

