{"id":5757,"date":"2026-07-23T21:58:01","date_gmt":"2026-07-23T19:58:01","guid":{"rendered":"https:\/\/laverdad.tech\/?p=5757"},"modified":"2026-07-23T22:18:56","modified_gmt":"2026-07-23T20:18:56","slug":"las-brisas-marinas-del-mediterraneo-ya-no-refrescan-como-antes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/2026\/07\/23\/las-brisas-marinas-del-mediterraneo-ya-no-refrescan-como-antes\/","title":{"rendered":"Las brisas marinas del Mediterr\u00e1neo ya no refrescan como\u00a0antes"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quienes viven a orillas del Mediterr\u00e1neo conocen bien la sensaci\u00f3n. Es mediod\u00eda en pleno mes de julio, el asfalto quema y el aire parece estancado. De repente, las hojas de los \u00e1rboles empiezan a moverse. Se ha despertado la brisa.\u00a0<a href=\"https:\/\/theconversation.com\/brisa-marina-asi-se-forman-los-suspiros-del-mar-que-refrescan-las-playas-y-las-ciudades-costeras-187047\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ese viento fresco que llega del mar<\/a>\u00a0ha sido, durante siglos, nuestro aire acondicionado natural, un alivio indispensable para soportar los rigores del verano. Pero algo est\u00e1 cambiando. Cada vez lo sentimos menos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En&nbsp;<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41598-026-47025-4\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">nuestro estudio<\/a>, publicado recientemente en&nbsp;<em>Scientific Reports<\/em>, aportamos evidencias a escala regional de que, en un clima cada vez m\u00e1s c\u00e1lido, las brisas marinas se est\u00e1n volviendo m\u00e1s d\u00e9biles y m\u00e1s frecuentes en la cuenca del Mediterr\u00e1neo occidental. Para ello, hemos analizado los datos correspondientes a 41 a\u00f1os (1981\u20132021) procedentes de 39 estaciones meteorol\u00f3gicas en Francia, Italia, Espa\u00f1a y el norte de \u00c1frica.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Cuatro d\u00e9cadas de cambios<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En nuestro trabajo, hemos observado dos patrones claros<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Un debilitamiento en la intensidad:<\/strong>\u00a0desde la d\u00e9cada de 1980, la velocidad (intensidad) de la brisa marina ha disminuido casi un 11\u00a0% de media, especialmente durante los meses de primavera y verano.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Un probable cambio en su estacionalidad:<\/strong>\u00a0por el contrario, la frecuencia de aparici\u00f3n de las brisas ha aumentado, sobre todo en invierno, con un incremento de aproximadamente un 10\u00a0% por d\u00e9cada.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Espa\u00f1a, la situaci\u00f3n es a\u00fan m\u00e1s pronunciada. En las Islas Baleares y la costa mediterr\u00e1nea peninsular, este viento ha perdido en torno a un 17\u00a0% de su fuerza. Ciudades como Barcelona, Palma de Mallorca y Castell\u00f3n presentan brisas marinas incluso un 25\u00a0% m\u00e1s d\u00e9biles que en la d\u00e9cada de los ochenta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Podr\u00edamos pensar que lo l\u00f3gico ser\u00eda que ocurriese lo contrario. Sabemos que la regi\u00f3n mediterr\u00e1nea ha experimentado un calentamiento sin precedentes y es considerada un \u201cpunto caliente\u201d del cambio clim\u00e1tico con cada vez m\u00e1s episodios extremos de calor. Actualmente, el mar y la tierra se calienta entre un 20&nbsp;% y un 40&nbsp;% m\u00e1s r\u00e1pido que el resto del planeta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dado que la tierra se calienta m\u00e1s deprisa que el oc\u00e9ano, se est\u00e1n produciendo cambios significativos en la din\u00e1mica atmosf\u00e9rica y oce\u00e1nica. Como resultado, la diferencia de temperatura entre la tierra y el mar se est\u00e1 intensificando. Este contraste t\u00e9rmico es el principal desencadenante de las brisas marinas en todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por tanto, cabr\u00eda pensar que un mayor contraste t\u00e9rmico resultase en vientos m\u00e1s fuertes. Sin embargo, en el caso de la brisa, la respuesta no est\u00e1 en la superficie, sino en las capas altas de la atm\u00f3sfera.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El efecto tapadera durante las olas de calor<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El calentamiento global est\u00e1 alterando la distribuci\u00f3n de las masas de aire a gran escala, como por ejemplo en la\u00a0<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1073\/pnas.2200890119\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">corriente en chorro<\/a>\u00a0(vientos que circulan a gran velocidad y altitud). Esto favorece que los sistemas de alta presi\u00f3n (<a href=\"https:\/\/www.meteovigo.es\/glosario\/dorsal-anticiclonica.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">dorsales anticicl\u00f3nicas<\/a>) se queden estacionarios sobre el Mediterr\u00e1neo con mayor asiduidad. Estos sistemas no s\u00f3lo aportan una gran estabilidad atmosf\u00e9rica, sino que, adem\u00e1s, atraen masas de aire tropical continental muy c\u00e1lido sobre la regi\u00f3n, generando olas de calor cada vez m\u00e1s frecuentes e intensas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese aire m\u00e1s c\u00e1lido se sit\u00faa en las capas medias de la atm\u00f3sfera, creando una barrera atmosf\u00e9rica que suprime cualquier movimiento vertical del aire cerca del suelo. Como la brisa necesita que el aire caliente de la tierra ascienda libremente para que el aire fresco que viene del mar sea impulsado hacia la costa, al tener esa \u201ctapadera\u201d encima, la circulaci\u00f3n se comprime verticalmente (se aplana), reduciendo la velocidad del viento a nivel del suelo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/images.theconversation.com\/files\/749321\/original\/file-20260721-57-2go6kc.png?ixlib=rb-4.1.1&amp;q=45&amp;auto=format&amp;w=1000&amp;fit=clip\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/images.theconversation.com\/files\/749321\/original\/file-20260721-57-2go6kc.png?ixlib=rb-4.1.1&amp;q=45&amp;auto=format&amp;w=754&amp;fit=clip\" alt=\"Esquema ilustrativo del efecto tapadera durante las olas de calor\"\/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Esquema del efecto tapadera durante las olas de calor. La subsidencia (hundimiento) de masas de aire c\u00e1lido sobre la capa l\u00edmite planetaria (la zona inferior de la atm\u00f3sfera m\u00e1s cercana al suelo) act\u00faa como una barrera estable (tapadera) que achata y debilita la circulaci\u00f3n de la brisa.&nbsp;Shalenys Bedoya Valestt,&nbsp;<a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-sa\/4.0\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CC BY-NC-SA<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los datos muestran que, durante las olas de calor atmosf\u00e9ricas, la brisa es un 8&nbsp;% m\u00e1s d\u00e9bil en Baleares y cerca de un 5&nbsp;% en la Pen\u00ednsula, en comparaci\u00f3n al resto de d\u00edas estivales. Estos hallazgos nos deben preocupar ahora m\u00e1s que nunca, ya que el debilitamiento de la brisa marina est\u00e1 impulsado precisamente por los mismos eventos extremos que deber\u00eda aliviar: olas de calor cada vez m\u00e1s intensas, prolongadas y frecuentes.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/images.theconversation.com\/files\/749190\/original\/file-20260721-57-ixhkeb.png?ixlib=rb-4.1.1&amp;q=45&amp;auto=format&amp;w=1000&amp;fit=clip\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/images.theconversation.com\/files\/749190\/original\/file-20260721-57-ixhkeb.png?ixlib=rb-4.1.1&amp;q=45&amp;auto=format&amp;w=754&amp;fit=clip\" alt=\"Gr\u00e1fico de barras de la velocidad de la brisa marina en verano en situaci\u00f3n de ola de calor y sin ola de calor en diferentes regiones\"\/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Velocidad de la brisa marina en verano y el debilitamiento que ejercen las olas de calor sobre su intensidad.&nbsp;Shalenys Bedoya-Valestt,&nbsp;<a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-sa\/4.0\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">CC BY-SA<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Cambio en la estacionalidad<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las brisas marinas son vientos locales generalmente asociados a los meses del verano. Sin embargo, en la regi\u00f3n mediterr\u00e1nea tambi\u00e9n pueden ocurrir en invierno, aunque en menor frecuencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nuestros resultados sugieren que la mayor ocurrencia invernal de brisa que estamos teniendo puede ser una respuesta en cascada a la din\u00e1mica atmosf\u00e9rica. Concretamente a la expansi\u00f3n del&nbsp;<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41561-%2520022-00971-w\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">anticicl\u00f3n de las Azores<\/a>&nbsp;(un gran y persistente sistema de alta presi\u00f3n sobre el oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico) y a una tendencia hacia fases positivas de la&nbsp;<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Oscilaci%C3%B3n_del_Atl%C3%A1ntico_Norte\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Oscilaci\u00f3n del Atl\u00e1ntico Norte<\/a>&nbsp;o NAO+ (un patr\u00f3n de presi\u00f3n atmosf\u00e9rica que favorece un tiempo seco y estable en el Mediterr\u00e1neo). Esto se traduce en una mayor frecuencia de anticiclones invernales sobre el Mediterr\u00e1neo occidental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los cielos despejados y los vientos de fondo d\u00e9biles resultantes crean las condiciones adecuadas para desencadenar brisas marinas durante los meses m\u00e1s fr\u00edos. Por otro lado, algunas estaciones meteorol\u00f3gicas detectaron menos d\u00edas de brisa en verano. Podr\u00edamos estar observando un posible desplazamiento en la estacionalidad de las brisas desde el pico del verano hacia el invierno.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Impactos en la sociedad<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los cambios en las brisas marinas conllevan riesgos significativos para los entornos costeros y de interior, as\u00ed como para las sociedades que los habitan:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Mayores extremos t\u00e9rmicos:<\/strong>\u00a0a medida que las brisas de verano se debilitan y se desplazan al invierno, su efecto de enfriamiento natural disminuye justo cuando m\u00e1s se necesita: durante las olas de calor severas. Estos vientos locales son ahora demasiado d\u00e9biles para penetrar y enfriar las zonas de interior. Esto amenaza con\u00a0<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1007\/s41748-025-00917-3\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">exacerbar el estr\u00e9s t\u00e9rmico urbano<\/a>\u00a0y aumentar los riesgos para la salud p\u00fablica.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Peor calidad del aire:<\/strong>\u00a0mientras que los vientos fuertes dispersan la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica, unas brisas m\u00e1s d\u00e9biles y frecuentes pueden atrapar y recircular los contaminantes a lo largo de la costa y el interior durante d\u00edas, empeorando la exposici\u00f3n de ciudades densamente pobladas.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Efectos en las precipitaciones:<\/strong>\u00a0los cambios en estos vientos pueden afectar el transporte de humedad, influyendo en la convecci\u00f3n profunda de verano (la responsable de las tormentas severas). Adem\u00e1s,\u00a0<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1093\/biosci\/biy157\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">otros estudios<\/a>\u00a0sugieren que los cambios antropog\u00e9nicos en el uso del suelo han dejado a las brisas con menos agua disponible para transportar hacia el interior. Por lo tanto, unas brisas m\u00e1s d\u00e9biles que transportan menos vapor de agua podr\u00edan fracasar a la hora de desencadenar las tormentas estivales, necesarias para mantener el ciclo hidrol\u00f3gico en regiones que ya de por s\u00ed son secas y \u00e1ridas.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nuestros hallazgos se\u00f1alan las brisas marinas como un elemento cr\u00edtico, pero hist\u00f3ricamente poco explorado, del cambio clim\u00e1tico regional. A medida que el Mediterr\u00e1neo se sigue calentando, depender \u00fanicamente de modelos clim\u00e1ticos globales a gran escala (que a menudo tienen dificultades para capturar vientos costeros tan localizados) no es suficiente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al analizar las observaciones regionales a largo plazo, obtenemos una imagen mucho m\u00e1s clara de c\u00f3mo est\u00e1n cambiando las brisas marinas. Esta comprensi\u00f3n es necesaria para evaluar correctamente los riesgos asociados al cambio clim\u00e1tico y proporcionar una base realista para las estrategias de mitigaci\u00f3n y adaptaci\u00f3n en la costa mediterr\u00e1nea.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"347\" height=\"347\" src=\"https:\/\/laverdad.tech\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Shanely-2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5769\" style=\"width:102px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/laverdad.tech\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Shanely-2.png 347w, https:\/\/laverdad.tech\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Shanely-2-300x300.png 300w, https:\/\/laverdad.tech\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Shanely-2-150x150.png 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 347px) 100vw, 347px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"734\" height=\"115\" data-id=\"5760\" src=\"https:\/\/laverdad.tech\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5760\" srcset=\"https:\/\/laverdad.tech\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-2.png 734w, https:\/\/laverdad.tech\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-2-300x47.png 300w, https:\/\/laverdad.tech\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-2-150x24.png 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 734px) 100vw, 734px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"347\" height=\"347\" src=\"https:\/\/laverdad.tech\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Cesar-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5770\" style=\"width:107px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/laverdad.tech\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Cesar-1.png 347w, https:\/\/laverdad.tech\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Cesar-1-300x300.png 300w, https:\/\/laverdad.tech\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Cesar-1-150x150.png 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 347px) 100vw, 347px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"819\" height=\"139\" src=\"https:\/\/laverdad.tech\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-3.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5761\" srcset=\"https:\/\/laverdad.tech\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-3.png 819w, https:\/\/laverdad.tech\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-3-300x51.png 300w, https:\/\/laverdad.tech\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-3-150x25.png 150w, https:\/\/laverdad.tech\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-3-768x130.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 819px) 100vw, 819px\" \/><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No es solo una percepci\u00f3n. Los datos lo confirman: la ventilaci\u00f3n natural del Mediterr\u00e1neo se est\u00e1 debilitando.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":5762,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","_eb_attr":"","_FSMCFIC_featured_image_caption":"","_FSMCFIC_featured_image_nocaption":"","_FSMCFIC_featured_image_hide":"","footnotes":""},"categories":[480],"tags":[583,469],"class_list":["post-5757","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-medio-ambiente","tag-calentamiento-global","tag-wi3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5757","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5757"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5757\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5772,"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5757\/revisions\/5772"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5762"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5757"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5757"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5757"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}