{"id":5985,"date":"2026-07-26T08:59:00","date_gmt":"2026-07-26T06:59:00","guid":{"rendered":"https:\/\/laverdad.tech\/?p=5985"},"modified":"2026-07-26T11:22:28","modified_gmt":"2026-07-26T09:22:28","slug":"en-el-siglo-de-oro-las-mujeres-ya-recibian-imagenes-no-solicitadas-de-penes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/2026\/07\/26\/en-el-siglo-de-oro-las-mujeres-ya-recibian-imagenes-no-solicitadas-de-penes\/","title":{"rendered":"En el Siglo de Oro las mujeres ya recib\u00edan im\u00e1genes no solicitadas de\u00a0penes"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/images.theconversation.com\/files\/743597\/original\/file-20260623-71-h3wx2g.jpg?ixlib=rb-4.1.1&amp;rect=0%2C230%2C1920%2C1194&amp;q=45&amp;auto=format&amp;w=754&amp;fit=clip\" alt=\"Pintura de un hombre que solo lleva una capa y una mujer a su lado que mira agotada en direcci\u00f3n opuesta.\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Baco y Ariadne<\/em>, de Guido Reni. <a href=\"https:\/\/id.wikipedia.org\/wiki\/Berkas:Bacchus_and_Ariadne.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Los Angeles County Museum of Art<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/profiles\/monica-maria-martinez-sariego-1068029\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">M\u00f3nica Mar\u00eda Mart\u00ednez Sariego<\/a>, <em><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/institutions\/universidad-de-las-palmas-de-gran-canaria-4019\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Universidad de Las Palmas de Gran Canaria<\/a><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las redes sociales han multiplicado las formas de contacto entre desconocidos. Tambi\u00e9n han ampliado las posibilidades del acoso. Si el exhibicionismo cl\u00e1sico ten\u00eda como icono al hombre de la gabardina, hoy una de sus manifestaciones m\u00e1s frecuentes es el denominado <em>cyberflashing<\/em>: el env\u00edo de im\u00e1genes sexuales no solicitadas \u2013generalmente fotograf\u00edas de genitales masculinos\u2013 a trav\u00e9s de redes sociales, aplicaciones de mensajer\u00eda o plataformas de citas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque pueda parecer un fen\u00f3meno t\u00edpicamente digital, la l\u00f3gica que lo sustenta no es nueva. La literatura del Siglo de Oro espa\u00f1ol <a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/articulo?codigo=9338848\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">ofrece ya una escena<\/a> que, le\u00edda desde el presente, resulta sorprendentemente cercana.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un soneto an\u00f3nimo del Siglo de Oro<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el soneto an\u00f3nimo <a href=\"https:\/\/ciudadseva.com\/texto\/de-cierta-dama-que-a-un-balcon-estaba\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u201cDe cierta dama que a un balc\u00f3n estaba\u201d<\/a>, atribuido a Francisco de Quevedo, una mujer se asoma al balc\u00f3n mientras un labrador la contempla desde la calle con insistencia. Ella, al advertir su actitud, le pregunta qu\u00e9 le sucede. \u00c9l responde sin rodeos que la visi\u00f3n de su pierna le ha provocado excitaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La dama lo rechaza con una f\u00f3rmula proverbial que establece con claridad el l\u00edmite entre contemplar y poseer: \u201cAquesto, hermano, no es m\u00e1s de ver y desear la fruta\u201d. Un refr\u00e1n o frase sentenciosa con un sentido similar ser\u00eda \u201clo ver\u00e1s, pero no lo catar\u00e1s\u201d. O, m\u00e1s llanamente, \u201cse mira, pero no se toca\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La escena podr\u00eda concluir ah\u00ed, como un episodio de galanter\u00eda frustrada, pero el ga\u00f1\u00e1n, molesto por la negativa, responde exhibiendo obscenamente sus genitales y remata el gesto con un insulto dirigido a la mujer: \u201c\u00a1Pues ver y desear, se\u00f1ora puta!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La sospecha sobre la mujer visible<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para comprender plenamente el episodio conviene situarlo en su contexto. La mujer ventanera era una realidad cultural del Siglo de Oro, como refleja la pintura <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Mujeres_en_la_ventana\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Mujeres en la ventana<\/em><\/a> (1665-1675), de Bartolom\u00e9 Esteban Murillo, que luego recrear\u00e1 Francisco de Goya en <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Maja_y_celestina\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Maja y Celestina en el balc\u00f3n<\/em><\/a> (1812) y <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Majas_al_balc%C3%B3n\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Majas al balc\u00f3n<\/em><\/a> (1808-1814).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter\"><a href=\"https:\/\/images.theconversation.com\/files\/743589\/original\/file-20260623-57-gq48pb.jpg?ixlib=rb-4.1.1&amp;q=45&amp;auto=format&amp;w=1000&amp;fit=clip\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/images.theconversation.com\/files\/743589\/original\/file-20260623-57-gq48pb.jpg?ixlib=rb-4.1.1&amp;q=45&amp;auto=format&amp;w=237&amp;fit=clip\" alt=\"Pintura de dos mujeres mirando por la ventana, una de ellas tap\u00e1ndose la cara.\"\/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Mujeres en la ventana<\/em> de Bartolom\u00e9 Esteban Murillo. <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Archivo:Bartolom%C3%A9_Esteban_Perez_Murillo_014.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">National Gallery of Art (Estados Unidos)<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Circulaban entonces refranes que asociaban el hecho de asomarse a ventanas y balcones con la coqueter\u00eda o la provocaci\u00f3n: \u201cMujer ventanera, poco costurera\u201d, \u201cMujer ventanera, nunca llega a casadera\u201d, \u201cMujer ventanera, busque a otro que la quiera\u201d, \u201cMoza que se asoma a la ventana cada rato, qui\u00e9rese vender barato\u201d o, directamente, \u201cMoza ventanera, o puta o pedorrera\u201d (donde pedorrera significa \u2018chica presumida o proclive a la diversi\u00f3n inmoral\u2019).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ventana constitu\u00eda un espacio ambiguo: permit\u00eda a la mujer ver el exterior sin abandonar el \u00e1mbito dom\u00e9stico, pero al mismo tiempo expon\u00eda su imagen a la mirada masculina. Esa sola visibilidad bastaba para despertar la sospecha: la mujer se convert\u00eda en objeto de deseo, pero tambi\u00e9n de censura moral. La atenci\u00f3n se desplazaba de este modo hacia su conducta \u2013estar en el balc\u00f3n, dejarse ver\u2013, mientras que la reacci\u00f3n del hombre tend\u00eda a interpretarse como una consecuencia casi natural de esa supuesta provocaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Del balc\u00f3n al mensaje privado<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuatro siglos despu\u00e9s, la pantalla ha sustituido el balc\u00f3n. Muchas mujeres reciben en sus mensajes privados im\u00e1genes sexuales enviadas por desconocidos sin haberlas solicitado ni consentido. El \u201chombre de la gabardina\u201d ya no se oculta en callejones oscuros, sino en las profundidades de internet. Favorecido por el anonimato y la sensaci\u00f3n de impunidad que proporciona el entorno digital, el <em>cyberflashing<\/em> prolonga una misma l\u00f3gica de irrupci\u00f3n obscena: ya no hace falta la presencia f\u00edsica para invadir el espacio \u00edntimo de otra persona, basta una pantalla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora bien, aunque el medio ha cambiado, persiste una misma l\u00f3gica: la presencia p\u00fablica de una mujer se entiende como indicio de disponibilidad. Un perfil en redes sociales, una fotograf\u00eda o una interacci\u00f3n m\u00ednima pueden leerse como una invitaci\u00f3n. Cuando esa expectativa no se ve confirmada, la respuesta puede adoptar la forma de acoso verbal, insulto o exhibici\u00f3n obscena.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">No es cortejo, sino imposici\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <em>cyberflashing<\/em> se trivializa a menudo como una forma torpe de flirteo. Sin embargo, su significado es muy distinto. Enviar una imagen sexual no solicitada no equivale a iniciar una conversaci\u00f3n, sino a irrumpir en el espacio visual de otra persona sin su consentimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el soneto atribuido a Quevedo, el gesto del labrador deja claro que no se trata de una tentativa de seducci\u00f3n, sino de una respuesta agresiva y degradante ante el rechazo. Algo semejante parece ocurrir en la actualidad. Quienes env\u00edan im\u00e1genes sexuales no solicitadas frecuentemente no buscan establecer un v\u00ednculo afectivo o er\u00f3tico con la persona receptora. En muchos casos anticipan \u2013e incluso buscan expresamente\u2013 una reacci\u00f3n negativa, lo que sit\u00faa esta conducta m\u00e1s cerca del acoso que del cortejo. <a href=\"https:\/\/dl.acm.org\/doi\/10.1016\/j.chb.2022.107593\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Algunas investigaciones<\/a> la han relacionado, de hecho, con rasgos de la llamada tr\u00edada oscura de la personalidad: narcisismo, maquiavelismo y psicopat\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Lo que el poema deja traslucir<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La literatura refleja escenas que revelan la persistencia de ciertas conductas. El soneto atribuido a Francisco de Quevedo muestra con nitidez una l\u00f3gica que sigue siendo reconocible: la confusi\u00f3n entre visibilidad y disponibilidad, la iniciativa sexual no solicitada y la reacci\u00f3n agresiva ante los l\u00edmites marcados por la mujer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuatro siglos separan aquel balc\u00f3n barroco de los mensajes privados en Instagram o Tinder. La tecnolog\u00eda ha cambiado; pero ciertas formas de entender el deseo y el rechazo, no tanto.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><strong>\u00bfQuiere recibir m\u00e1s art\u00edculos como este?<\/strong> <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/es\/newsletters?promoted=suplemento-cultural-175\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Suscr\u00edbase a Suplemento Cultural<\/a> y reciba la actualidad cultural y una selecci\u00f3n de los mejores art\u00edculos de historia, literatura, cine, arte o m\u00fasica, seleccionados por nuestra editora de Arte + Humanidades Claudia Lorenzo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/profiles\/monica-maria-martinez-sariego-1068029\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">M\u00f3nica Mar\u00eda Mart\u00ednez Sariego<\/a>, Profesora Titular de Universidad (\u00c1rea: Literatura), <em><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/institutions\/universidad-de-las-palmas-de-gran-canaria-4019\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Universidad de Las Palmas de Gran Canaria<\/a><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este art\u00edculo fue publicado originalmente en <a href=\"https:\/\/theconversation.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The Conversation<\/a>. Lea el <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/en-el-siglo-de-oro-las-mujeres-ya-recibian-imagenes-no-solicitadas-de-penes-281829\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">original<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>M\u00f3nica Mar\u00eda Mart\u00ednez Sariego, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria Las redes sociales han multiplicado las formas de contacto<\/p>\n","protected":false},"author":22,"featured_media":5986,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","_eb_attr":"","_FSMCFIC_featured_image_caption":"","_FSMCFIC_featured_image_nocaption":"","_FSMCFIC_featured_image_hide":"","footnotes":""},"categories":[257],"tags":[],"class_list":["post-5985","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5985","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5985"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5985\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5987,"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5985\/revisions\/5987"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5986"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5985"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5985"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5985"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}