{"id":6507,"date":"2026-08-04T10:53:26","date_gmt":"2026-08-04T08:53:26","guid":{"rendered":"https:\/\/laverdad.tech\/?p=6507"},"modified":"2026-08-04T12:41:27","modified_gmt":"2026-08-04T10:41:27","slug":"elfico-klingon-alto-valyrio-por-que-inventamos-idiomas-y-que-nos-ensenan-sobre-el-cerebro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/2026\/08\/04\/elfico-klingon-alto-valyrio-por-que-inventamos-idiomas-y-que-nos-ensenan-sobre-el-cerebro\/","title":{"rendered":"\u00c9lfico, klingon, alto valyrio\u2026 \u00bfPor qu\u00e9 inventamos idiomas y qu\u00e9 nos ense\u00f1an sobre el\u00a0cerebro?"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/images.theconversation.com\/files\/750283\/original\/file-20260727-82-phf3dq.jpg?ixlib=rb-4.1.1&amp;rect=0%2C66%2C2999%2C1687&amp;q=45&amp;auto=format&amp;w=754&amp;fit=clip\" alt=\"Un manuscrito en \u00e9lfico escrito en pergamino de seda\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Un manuscrito en \u00e9lfico escrito en pergamino de seda; el idioma \u00e9lfico fue creado por Tolkien para <em>El se\u00f1or de los anillos<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.shutterstock.com\/es\/image-photo\/dozza-italy-22-sep-2018-elvish-1190782210\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Luca Lorenzelli\/Shutterstock<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/profiles\/inka-romero-ortells-labrada-2532162\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Inka Romero-Ortells Labrada<\/a>, <em><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/institutions\/universidad-nebrija-3497\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Universidad Nebrija<\/a><\/em>; <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/profiles\/jon-andoni-dunabeitia-600571\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Jon Andoni Du\u00f1abeitia<\/a>, <em><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/institutions\/universidad-nebrija-3497\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Universidad Nebrija<\/a><\/em> y <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/profiles\/manuel-perea-1293480\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Manuel Perea<\/a>, <em><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/institutions\/universitat-de-valencia-3514\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Universitat de Val\u00e8ncia<\/a><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchos ni\u00f1os han utilizado este c\u00f3digo secreto en diferentes \u00e9pocas. Se llama el <a href=\"https:\/\/jeringozo.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">jeringozo<\/a> y consiste en a\u00f1adir una nueva s\u00edlaba con el sonido \/p\/ y la primera vocal de la s\u00edlaba anterior. Por ejemplo, <em>juego<\/em> se convierte en <em>jue-pu-go-po<\/em>. Con un poco de pr\u00e1ctica, se pueden mantener conversaciones completas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, la creaci\u00f3n de formas de comunicaci\u00f3n va m\u00e1s all\u00e1 de la infancia o el entretenimiento. A lo largo de la historia, hemos inventado o adaptado recursos ling\u00fc\u00edsticos por necesidad, creatividad o inter\u00e9s cient\u00edfico. Fabricar idiomas tambi\u00e9n puede ser una ventana para entender c\u00f3mo funciona el cerebro. Desde los c\u00f3digos de juego infantiles hasta las lenguas creadas en el laboratorio, todos revelan algo clave sobre nuestra capacidad para aprender nuevas reglas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Cuando la necesidad obliga: los <em>pidgins<\/em><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En muchas ocasiones, estos c\u00f3digos nacen de situaciones de contacto entre culturas, no de un despacho. Cuando dos comunidades que no comparten un idioma necesitan comunicarse para comerciar o convivir, surge una variedad ling\u00fc\u00edstica simplificada llamada <a href=\"https:\/\/psicologiaymente.com\/cultura\/lenguas-pidgin\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>pidgin<\/em><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El origen del t\u00e9rmino <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1075\/cll.15.07bak\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>pidgin<\/em><\/a> suele atribuirse a la pronunciaci\u00f3n en chino de la palabra <em>business<\/em> (<em>negocio<\/em>). Estas lenguas de contacto toman gran parte de su vocabulario de la lengua socioecon\u00f3micamente dominante, pero reducen y reorganizan su gram\u00e1tica para facilitar la comunicaci\u00f3n. Por lo tanto, ante una necesidad comunicativa, encontramos reglas compartidas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Lenguas planificadas: cuando la estructura importa<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No todas las <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.36950\/elies.2020.41.8518\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">lenguas artificiales<\/a> surgen de la improvisaci\u00f3n. Algunas se dise\u00f1an con una arquitectura completa, como si fueran obras de ingenier\u00eda. Para funcionar como lengua no bastan palabras nuevas, hacen falta reglas para combinarlas y una comunidad de hablantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un ejemplo es el de las <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/tolkien-el-senor-de-las-lenguas-115162\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">lenguas \u00e9lficas<\/a> creadas por J.&nbsp;R.&nbsp;R.&nbsp;Tolkien. Antes de escribir sus novelas y poner a los personajes a hablar, Tolkien, que era fil\u00f3logo, ya hab\u00eda desarrollado la gram\u00e1tica, la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica y los sonidos de los idiomas. Quer\u00eda que estos fueran tan consistentes como las lenguas naturales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algo parecido ocurri\u00f3 con el <a href=\"https:\/\/canal.uned.es\/video\/5b964afab1111fbe0b8b4567\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">esperanto<\/a>, creado en 1887 por L.&nbsp;L.&nbsp;Zamenhof. Su intenci\u00f3n era dise\u00f1ar una lengua auxiliar internacional f\u00e1cil de aprender, con reglas claras y sin excepciones. Hoy en d\u00eda cuenta con una comunidad de hablantes en todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un caso distinto es el <a href=\"https:\/\/www.kli.org\/about-klingon\/klingon-history\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">klingon<\/a>, creado en los a\u00f1os 80 del siglo pasado para la serie de televisi\u00f3n <em>Star Trek<\/em>. El ling\u00fcista Marc Okrand dise\u00f1\u00f3 sonidos inusuales y un orden de palabras poco com\u00fan (objeto\u2013verbo\u2013sujeto) para que sonara como un idioma extraterrestre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El klingon resulta interesante porque, a diferencia del esperanto, naci\u00f3 para una ficci\u00f3n concreta, y a partir de las necesidades del guion. Esto muestra que una lengua inventada puede tener objetivos muy distintos, desde facilitar la comunicaci\u00f3n internacional hasta construir un mundo imaginario cre\u00edble.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQu\u00e9 dice la neurociencia sobre las lenguas inventadas?<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante a\u00f1os no estaba claro c\u00f3mo reaccionaba el cerebro ante lenguas artificiales. Para contestar esta pregunta, un <a href=\"https:\/\/news.mit.edu\/2025\/esperanto-klingon-appear-same-english-mandarin-in-brain-0318\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">estudio<\/a> del Instituto Tecnol\u00f3gico de Massachusetts examin\u00f3, mediante resonancia magn\u00e9tica funcional, la actividad cerebral de personas que dominaban varias de ellas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los resultados fueron claros. Si las personas hablan con fluidez una lengua artificial (como el esperanto, el klingon, el na\u2019vi de <em>Avatar<\/em> y el alto valyrio o el dothraki de <em>Juego de tronos<\/em>), el cerebro la procesa como una lengua natural. Es decir, activa con ella las mismas redes neuronales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero para que el cerebro la <em>considere<\/em> lengua, esta debe permitir expresar significados sobre el mundo, sobre otras personas o sobre nuestros propios estados mentales. Por eso, los lenguajes de programaci\u00f3n, aunque tienen reglas estrictas, <a href=\"https:\/\/news.mit.edu\/2020\/brain-reading-computer-code-1215\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">activan redes neuronales distintas<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Lenguas artificiales en el laboratorio<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta capacidad para aprender lenguas nuevas no es solo curiosidad. Tambi\u00e9n es una herramienta cient\u00edfica muy \u00fatil. En psicoling\u00fc\u00edstica, es relativamente habitual crear <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/s1364-6613(00)01467-4\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">minilenguas artificiales<\/a> para estudiar c\u00f3mo aprende la mente humana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas minilenguas tienen reglas simples y un vocabulario inventado. Gracias a ello, los investigadores pueden observar c\u00f3mo las personas <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1111\/cogs.13198\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">detectan patrones y aprenden estructuras nuevas<\/a> sin la influencia ni el \u201cruido\u201d de su lengua materna. Sorprendentemente, la facilidad con la que se aprenden estas lenguas artificiales predice con bastante exactitud la capacidad de aprender idiomas reales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un espejo de nuestra arquitectura mental<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todos estos escenarios revelan algo com\u00fan: el cerebro busca constantemente patrones, significado e intenci\u00f3n comunicativa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ciencia nos recuerda, as\u00ed, un poderoso mensaje. M\u00e1s all\u00e1 de la diversidad de idiomas del mundo, compartimos una misma arquitectura mental para aprender y usar el lenguaje. Si una forma de comunicaci\u00f3n tiene reglas y sirve para compartir ideas, nuestro cerebro puede adoptarla y convertirla en una herramienta para pensar, relacionarnos y construir conocimiento.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><strong>\u00bfQuiere recibir m\u00e1s art\u00edculos como este?<\/strong> <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/es\/newsletters?promoted=suplemento-cultural-175\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Suscr\u00edbase a Suplemento Cultural<\/a> y reciba la actualidad cultural y una selecci\u00f3n de los mejores art\u00edculos de historia, literatura, cine, arte o m\u00fasica, seleccionados por nuestra editora de Arte + Humanidades Claudia Lorenzo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/profiles\/inka-romero-ortells-labrada-2532162\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Inka Romero-Ortells Labrada<\/a>, Investigadora del Centro de Investigaci\u00f3n Nebrija en Cognici\u00f3n, <em><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/institutions\/universidad-nebrija-3497\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Universidad Nebrija<\/a><\/em>; <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/profiles\/jon-andoni-dunabeitia-600571\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Jon Andoni Du\u00f1abeitia<\/a>, Director del Centro de Investigaci\u00f3n Nebrija en Cognici\u00f3n (CINC) y Director de la International Chair in Cognitive Health (ICCH) en la Universidad Nebrija, <em><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/institutions\/universidad-nebrija-3497\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Universidad Nebrija<\/a><\/em> y <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/profiles\/manuel-perea-1293480\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Manuel Perea<\/a>, Profesor de Psicolog\u00eda, <em><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/institutions\/universitat-de-valencia-3514\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Universitat de Val\u00e8ncia<\/a><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este art\u00edculo fue publicado originalmente en <a href=\"https:\/\/theconversation.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">The Conversation<\/a>. Lea el <a href=\"https:\/\/theconversation.com\/elfico-klingon-alto-valyrio-por-que-inventamos-idiomas-y-que-nos-ensenan-sobre-el-cerebro-285004\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">original<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando pensamos en lenguas inventadas, solemos imaginar mundos de fantas\u00eda o ciencia ficci\u00f3n. Pero\u2026 \u00bfalguna vez ha jugado a hablar en el llamado \u201cidioma de la pe\u201d?<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6508,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","_eb_attr":"","_FSMCFIC_featured_image_caption":"","_FSMCFIC_featured_image_nocaption":"","_FSMCFIC_featured_image_hide":"","footnotes":""},"categories":[257],"tags":[],"class_list":["post-6507","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6507","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6507"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6507\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6508"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6507"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6507"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6507"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}