{"id":8145,"date":"2026-08-29T20:57:39","date_gmt":"2026-08-29T18:57:39","guid":{"rendered":"https:\/\/laverdad.tech\/?p=8145"},"modified":"2026-08-29T21:53:15","modified_gmt":"2026-08-29T19:53:15","slug":"la-historia-de-la-bigamia-en-inglaterra-enganos-bodas-ocultas-y-vidas-paralelas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/2026\/08\/29\/la-historia-de-la-bigamia-en-inglaterra-enganos-bodas-ocultas-y-vidas-paralelas\/","title":{"rendered":"La historia de la bigamia en Inglaterra: enga\u00f1os, bodas ocultas y vidas paralelas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Detr\u00e1s de muchas segundas bodas hab\u00eda abandono, ocultaci\u00f3n, fraude econ\u00f3mico y, con frecuencia, el sufrimiento de una primera esposa dejada atr\u00e1s o de una segunda pareja que descubr\u00eda demasiado tarde que el matrimonio no era v\u00e1lido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La investigaci\u00f3n hist\u00f3rica invita, por tanto, a cuestionar la idea de que la bigamia funcionaba simplemente como una especie de \u00abdivorcio informal\u00bb en \u00e9pocas en las que separarse legalmente era dif\u00edcil o inaccesible. Si en algunos casos existieron acuerdos entre los c\u00f3nyuges, los expedientes judiciales muestran que en muchos otros el elemento central fue el enga\u00f1o deliberado.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un delito castigado con dureza<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El art\u00edculo original comienza con una imagen llamativa: l\u00e1grimas. A veces eran las de una esposa abandonada o de una segunda mujer que descubr\u00eda que su marido ya estaba casado. En otros casos, los acusados lloraban durante el juicio o ped\u00edan perd\u00f3n para evitar una denuncia o una condena.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No siempre esos gestos convenc\u00edan a quien hab\u00eda sido enga\u00f1ada. El texto recuerda el caso de William Bury, un b\u00edgamo del siglo XVIII cuya esposa sospech\u00f3 que sus l\u00e1grimas no eran sinceras y que, para aparentar emoci\u00f3n, simplemente se hab\u00eda humedecido los dedos antes de llorar. Ella decidi\u00f3 denunciarlo de todos modos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La severidad del castigo ayuda a entender el miedo que provocaban los procesos. En Inglaterra y Gales, la bigamia pas\u00f3 a ser delito en 1604 y, en teor\u00eda, pod\u00eda castigarse con la pena de muerte. Aunque las ejecuciones fueron poco frecuentes y dejaron de imponerse hacia finales del siglo XVII, el sistema penal sigui\u00f3 aplicando sanciones muy duras durante largo tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre los castigos hist\u00f3ricos se encontraban:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>La pena de muerte en los primeros tiempos de la legislaci\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>El marcado con hierro candente en la mano, una pr\u00e1ctica habitual durante buena parte del siglo XVIII.<\/li>\n\n\n\n<li>La multa y la prisi\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>La deportaci\u00f3n penal a Australia, prevista desde finales del siglo XVIII y aplicada a numerosos condenados durante el XIX.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan la investigaci\u00f3n de Probert, entre 1805 y 1853 se conden\u00f3 por bigamia a, al menos, 1.749 personas, y 254 de ellas fueron sentenciadas a deportaci\u00f3n. Es decir, alrededor de una cuarta parte de los condenados en ese periodo recibi\u00f3 una de las penas m\u00e1s graves disponibles entonces.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">M\u00e1s que un problema matrimonial<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ocasiones se ha presentado la bigamia hist\u00f3rica como una soluci\u00f3n pr\u00e1ctica ante matrimonios rotos, especialmente cuando el divorcio era dif\u00edcil de obtener y convivir con una nueva pareja fuera del matrimonio estaba socialmente mal visto. Desde esa perspectiva, una segunda boda pod\u00eda parecer una salida informal aceptada por todos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero el art\u00edculo cuestiona esa interpretaci\u00f3n. Si la pr\u00e1ctica hubiera sido realmente consensuada y socialmente tolerada, \u00bfpor qu\u00e9 tantos acusados ocultaban su primer matrimonio, celebraban la segunda ceremonia lejos de donde viv\u00edan o ment\u00edan sobre su estado civil?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La respuesta que se desprende de los expedientes es que muchas segundas parejas ignoraban por completo la existencia de una uni\u00f3n anterior. No se trataba de una reorganizaci\u00f3n transparente de la vida familiar, sino de una doble vida sostenida mediante falsedades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El autor teatral Ray Cooney convirti\u00f3 esta situaci\u00f3n en una comedia con <em>Run for Your Wife<\/em>, obra protagonizada por un taxista londinense que mantiene dos matrimonios en zonas distintas de la ciudad. Sin embargo, incluso esa premisa humor\u00edstica contiene una realidad inquietante: el protagonista enga\u00f1a de forma constante a ambas esposas y depende de que ninguna conozca la existencia de la otra.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"650\" src=\"https:\/\/laverdad.tech\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/image-2-3-1024x650.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-8148\" srcset=\"https:\/\/laverdad.tech\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/image-2-3-1024x650.png 1024w, https:\/\/laverdad.tech\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/image-2-3-300x191.png 300w, https:\/\/laverdad.tech\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/image-2-3-150x95.png 150w, https:\/\/laverdad.tech\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/image-2-3-767x487.png 767w, https:\/\/laverdad.tech\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/image-2-3.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">The mayor of Bath hearing a bigamy case in his chambers, engraving by Thomas Rowlandson (1820).\u00a0<a href=\"https:\/\/www.alamy.com\/the-mayor-of-bath-hearing-a-bigamy-case-in-his-chambers-dr-syntax-in-a-court-of-justice-handcoloured-copperplate-engraving-drawn-and-engraved-by-thomas-rowlandson-from-william-combes-the-tour-of-doctor-syntax-in-search-of-consolation-rudolph-ackermann-london-1820-image329656576.html?imageid=B9A10D11-7094-478F-94DF-1CBA174EF026&amp;pn=1&amp;searchId=4f5d2a142ad007de76f625e2f01c0072&amp;searchtype=0&amp;_gl=1*xu2813*_up*MQ..*_gs*MQ..&amp;gclid=CjwKCAjw-8vPBhBbEiwAoA39WvNrKnd4kAfzIgZpDmf9BmsXsuyTMCjJqSUAo5IGEq2ViLtmqFktBRoC9l4QAvD_BwE&amp;gbraid=0AAAAACvNtr2rRAfqYo84Xg6q0GGr0xAnC\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Florilegius<\/a><br><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El dif\u00edcil equilibrio de dos hogares<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mantener dos hogares era complicado, caro y agotador. El art\u00edculo relata el caso de un b\u00edgamo del siglo XX que se desplazaba en bicicleta por Londres para alternar entre sus dos familias. La situaci\u00f3n solo se mantuvo durante unos meses: con un salario semanal de dos libras y siete chelines, no pod\u00eda sostener ambas casas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mayor\u00eda de quienes comet\u00edan bigamia no lograban llevar dos matrimonios paralelos durante mucho tiempo. En muchos casos, la segunda uni\u00f3n surg\u00eda despu\u00e9s de abandonar a la primera esposa. En otros, el nuevo matrimonio estaba motivado por el deseo de empezar una vida distinta, confiando en que la relaci\u00f3n anterior jam\u00e1s saldr\u00eda a la luz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El art\u00edculo cita situaciones que revelan contextos personales complejos. George Harrower, procesado en 1816, ten\u00eda a su primera esposa internada en un hospital psiqui\u00e1trico. Benjamin Griffiths, acusado en 1847, hab\u00eda sido abandonado por una esposa que manten\u00eda una relaci\u00f3n con su sobrino; posteriormente se cas\u00f3 con la mujer que cuidaba de sus hijos. Estos casos no eliminaban la ilegalidad de la segunda boda, pero s\u00ed muestran que la realidad social y emocional tras cada expediente pod\u00eda ser muy diferente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otros episodios, en cambio, dejan poco espacio para la comprensi\u00f3n. John Mase Smith, por ejemplo, regres\u00f3 con su primera esposa a las cinco de la ma\u00f1ana, apenas unas horas despu\u00e9s de celebrar su segunda boda en 1849. Seg\u00fan el art\u00edculo, podr\u00eda ostentar el r\u00e9cord de la segunda uni\u00f3n m\u00e1s breve documentada.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El fraude como estrategia<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La vertiente m\u00e1s dura de esta historia aparece en los casos en los que el matrimonio se utilizaba como mecanismo de explotaci\u00f3n econ\u00f3mica. Algunos hombres buscaron deliberadamente a mujeres que pod\u00edan ser manipuladas, se casaron con ellas, obtuvieron sus ahorros y despu\u00e9s desaparecieron para repetir el procedimiento con otra v\u00edctima.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los ejemplos mencionados es John Woodgate Kinsella, procesado en 1900, 1908 y 1918. Seg\u00fan el art\u00edculo, utilizaba anuncios sentimentales para atraer a mujeres j\u00f3venes de clase trabajadora, lograr que se casaran con \u00e9l y apropiarse de sus recursos. La autora sugiere que, si hubiera vivido en la actualidad, su conducta se parecer\u00eda a las estafas rom\u00e1nticas que se cometen a trav\u00e9s de internet.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este tipo de casos demuestra que la bigamia no puede entenderse solo como una cuesti\u00f3n de amor, sexualidad o ruptura conyugal. A menudo implicaba una relaci\u00f3n de poder: una persona dispon\u00eda de informaci\u00f3n esencial \u2014su matrimonio anterior\u2014 y la ocultaba a otra para obtener afecto, estabilidad econ\u00f3mica, trabajo dom\u00e9stico o acceso al dinero.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Bodas lejos de casa<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La investigaci\u00f3n de Probert tambi\u00e9n examina d\u00f3nde se celebraban las segundas bodas. El patr\u00f3n es significativo: muchos b\u00edgamos evitaban casarse en la misma parroquia o iglesia donde hab\u00edan formalizado su primer matrimonio. En \u00e1reas rurales, era habitual que pusieran una distancia considerable entre ambas ceremonias para reducir el riesgo de ser reconocidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde mediados del siglo XIX, algunos optaron por oficinas del registro civil, que ofrec\u00edan una mayor discreci\u00f3n que las ceremonias religiosas. En ciertos casos, tambi\u00e9n se utilizaron datos falsos o se eligieron distritos donde los contrayentes no resid\u00edan de manera habitual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este comportamiento refuerza la conclusi\u00f3n principal del art\u00edculo: la ocultaci\u00f3n no era un detalle secundario, sino una parte esencial de muchas bigamias. La necesidad de esconder la primera uni\u00f3n revela que los acusados entend\u00edan que su conducta no ser\u00eda aceptada por sus comunidades ni por sus nuevas parejas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seg\u00fan un art\u00edculo publicado originalmente en ingl\u00e9s por Rebecca Probert, profesora de Derecho en la Universidad de Exeter, la historia de la bigamia en Inglaterra est\u00e1 muy lejos de la imagen ligera o c\u00f3mica que suele asociarse a este delito. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8147,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","_eb_attr":"","_FSMCFIC_featured_image_caption":"","_FSMCFIC_featured_image_nocaption":"","_FSMCFIC_featured_image_hide":"","footnotes":""},"categories":[658,257],"tags":[804],"class_list":["post-8145","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-arqueologia-e-historia","category-cultura","tag-wi9"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8145","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8145"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8145\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8149,"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8145\/revisions\/8149"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8147"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8145"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8145"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/laverdad.tech\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8145"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}