El PSOE-A denuncia el “infierno sanitario” en Andalucía mientras Moreno Bonilla responde contratando a 117 capellanes
Ángeles Férriz advierte de que en la comunidad solo queda “rezar o pagar” ante las urgencias colapsadas, la falta de oncólogos y el cierre de centros de salud
La portavoz adjunta del Grupo Socialista en el Parlamento de Andalucía, Ángeles Férriz, ha denunciado el “infierno sanitario” que ha vivido la comunidad este verano y ha censurado la respuesta del presidente de la Junta, Moreno Bonilla, cuya principal medida ante el colapso asistencial ha sido “contratar a 117 capellanes para los hospitales públicos andaluces” en lugar de incorporar médicos, enfermeros o abrir quirófanos. Férriz ha advertido de que actualmente en Andalucía “tienes nada más que dos opciones: rezar si eres creyente o pagar si eres pudiente, porque si no, puedes morir sin un diagnóstico y sin un tratamiento”.
La dirigente socialista ha reprochado a Moreno Bonilla permanecer meses “desaparecido” y acudir al espacio público únicamente para “complacer a la extrema derecha o arrearle al Gobierno de España”, mientras la sanidad pública sigue “igual o peor”. Férriz ha lamentado que cuando un ciudadano enferma en Andalucía «tiene dos problemas: uno, que está malo; y dos, que no sabe si lo van a atender», señalando la absoluta insensibilidad del Ejecutivo del PP.
Urgencias saturadas, ambulancias a 36 grados y falta de oncólogos
Férriz ha detallado las graves carencias que han marcado estos meses estivales, citando centros de salud cerrados, urgencias colapsadas, traslados en ambulancia a 36 grados, plantas hospitalarias sin climatización y servicios con falta de personal en oncología. Además, ha recordado que la Fiscalía investiga el uso de material caducado y que existen 400 denuncias por falsos positivos en los cribados de cáncer de colon. “¿Cabe mayor insensibilidad e inhumanidad en un presidente?”, ha cuestionado.
Por todo ello, la portavoz socialista ha exigido inversión pública directa, más medios y condiciones laborales dignas para unos profesionales que “trabajan al límite para cuidar de los enfermos y salvar vidas”. “Hay que ver con qué facilidad Moreno Bonilla mira a la sanidad privada y su negocio, y qué poco mira a los ojos a los andaluces y andaluzas cuya salud y vida ponen en riesgo todos los días”, ha concluido.

