El Puerto de Almería fija para 2027 el inicio de sus ‘grandes obras’
La Autoridad Portuaria marca en su calendario el arranque de tres actuaciones estratégicas: la fase principal del proyecto Puerto-Ciudad, la ampliación del Muelle de Pechina y una planta fotovoltaica de autoconsumo en Ribera I
La Autoridad Portuaria de Almería ha trasladado a su Consejo de Administración el calendario previsto para el inicio de tres actuaciones que marcarán los próximos años de la infraestructura portuaria. Según ese cronograma, la instalación solar de Ribera I arrancará en la segunda quincena de noviembre de 2026; la fase principal de Puerto-Ciudad se iniciará en la segunda quincena de enero de 2027, y la ampliación del Muelle de Pechina comenzará en la primera quincena de febrero de ese mismo año.
Puerto-Ciudad, la apertura al frente litoral
La fase principal del proyecto Puerto-Ciudad prevé integrar urbanísticamente el Muelle de Levante y el entorno de Las Almadrabillas hasta el Club de Mar, sobre una superficie aproximada de 4,5 hectáreas. El proyecto se presupuestó inicialmente en 19,6 millones de euros sin IVA, con un plazo de ejecución de 24 meses, aunque la licitación publicada en el BOE en agosto sitúa el valor estimado del contrato en algo más de 20 millones de euros, y otras informaciones elevan la cifra hasta los 24,3 millones. La actuación permitirá abrir y transformar parte del frente portuario, con nuevos espacios públicos y una mayor conexión entre el puerto y la ciudad, en la línea de otras intervenciones ya completadas en la zona, como la segunda fase de restauración del Cable Inglés.
Ampliación del Muelle de Pechina, más capacidad para graneles y componentes eólicos
La ampliación del Muelle de Pechina está prevista para la primera quincena de febrero de 2027. La obra, con una inversión superior a los 30,6 millones de euros, contempla prolongar el muelle en 260 metros, alcanzar un calado de 18 metros y crear una explanada de unas cinco hectáreas. Según la documentación de la licitación europea del proyecto, el objetivo es generar superficie y línea de atraque suficiente tanto para el acopio, montaje y carga de componentes de aerogeneradores de parques eólicos como para atender la creciente demanda de tráfico de graneles, entre ellos el yeso, mineral del que Almería es una de las principales productoras del mundo.
La intervención cuenta con seis millones de euros de financiación europea del Mecanismo Conectar Europa. La obra principal salió a licitación en abril de 2026 y a finales de septiembre todavía no constaba adjudicatario. La Autoridad Portuaria ha licitado además, por más de 1,37 millones de euros, la dirección y coordinación de los trabajos, con una duración prevista de 29 meses.
Planta solar en Ribera I, autoconsumo bajo las marquesinas
La primera de las tres actuaciones en arrancar será la instalación de una planta solar fotovoltaica de un megavatio en Ribera I, prevista para la segunda quincena de noviembre de 2026. El proyecto, destinado al autoconsumo, se instalará sobre marquesinas que darán sombra a la zona de aparcamiento de preembarque. Inicialmente, el Puerto había previsto una instalación de 855 kilovatios y una inversión aproximada de tres millones de euros, con apoyo de fondos europeos. La iniciativa se enmarca en la estrategia de reducción de emisiones y mejora de la autonomía energética de la Autoridad Portuaria.
Un calendario que depende de las licitaciones
El anuncio fija por primera vez una previsión concreta de inicio para las tres obras, aunque los plazos dependerán de la adjudicación definitiva de los contratos y de la formalización de las obras, especialmente en el caso del Muelle de Pechina y de la integración Puerto-Ciudad, ninguno de los cuales tenía adjudicatario confirmado a finales de septiembre.
Las tres actuaciones se enmarcan, además, en un plan más amplio: la Autoridad Portuaria ha presentado recientemente a Puertos del Estado su Plan de Empresa 2027, que recoge una previsión inversora de 86 millones de euros hasta 2030 y contempla un crecimiento del tráfico de mercancías del 75% en los próximos cuatro años, con los puertos de Almería y Carboneras pasando de los seis millones de toneladas actuales a un volumen superior en 2030. Ese plan se apoya en una situación financiera saneada: la institución portuaria cerró 2025 sin deuda y con un beneficio de 13 millones de euros.


