Adolfo J. Cangas, catedrático de Psicología Clínica de la UAL, defiende en la Universidad de Valladolid el deporte como un derecho y un motor de inclusión
La actividad física, un derecho de ciudadanía en salud mental, según una jornada de la Universidad de Valladolid
VALLADOLID, 6 de octubre de 2026. La Facultad de Educación y Trabajo Social de la Universidad de Valladolid y la Fundación INTRAS han organizado la jornada «Actividad Física & Salud Mental: prevención, recuperación, comunidad y proyectos de vida», con la colaboración de FAISEM, la fundación andaluza de apoyo a personas con enfermedad mental. El encuentro parte de varios proyectos de innovación docente y responsabilidad social universitaria sobre actividad física, inclusión y salud mental, y abordó tanto los efectos clínicos y funcionales del ejercicio como los obstáculos estructurales, sociales y personales que las personas con problemas de salud mental encuentran para practicar deporte.
En la apertura, la decana de la facultad, Teresa Calderón, defendió que las instituciones académicas deben fomentar entornos sanos y seguros que favorezcan los proyectos de vida. El subdirector general de INTRAS, Pablo Sánchez, pidió que la persona esté siempre en el centro de cualquier actividad.
La comunicación inicial corrió a cargo de Adolfo J. Cangas, catedrático de Psicología Clínica de la Universidad de Almería, que presentó el deporte como un derecho y un motor de inclusión. Entre los datos que se expusieron figura un estudio de la Comisión Andaluza de Deporte y Salud Mental de FAISEM, el Centro Andaluz de Medicina del Deporte y la Universidad de Almería. Según sus conclusiones, los programas de actividad física inclusiva en personas con trastorno mental grave mejoran la salud física y el bienestar, reducen el gasto sanitario y favorecen la inclusión y la recuperación. Cangas sostuvo que el deporte ayuda a romper «el muro invisible del estigma».
En la primera mesa redonda, el psiquiatra Andrés López Pardo, del Servicio Andaluz de Salud y presidente de la asociación AEDIR, insistió en que el acceso al deporte es un derecho. David Marqués, de la Generalitat Valenciana, animó a los profesionales a pasar de preguntar qué le ocurre a la persona a preguntar qué necesita, y Gustavo Martín, de INTRAS, propuso buscar aquello por lo que cada persona quiere moverse, en lugar de intentar que haga ejercicio.
La segunda mesa repasó programas apoyados por la fundación: «Escalada para conectar», «Iniciación al buceo», «Baloncesto 3×3», «Empatados» y «San Isidro inclusivo», todos en entornos normalizados. La última, sobre deporte federado, reunió los testimonios de la campeona paralímpica de natación Marta Fernández Infante, la escaladora Iziar Martínez y Juan Gabriel Ortega, de la junta directiva del Club Duero.

