«O derechos o recortes»: Pedro Sánchez marca su hoja de ruta electoral en su entrevista a elDiario
La entrevista de Pedro Sánchez a elDiario.es, concedida a Ignacio Escolar tras convocar elecciones, es larga, densa y políticamente muy calculada. Lo del director de elDiario.es no ha sido un ‘tercer grado’ para dejar al presidente en evidencia, pero tampoco un masaje periodístico. Escolar ha señalado valientemente las fisuras del discurso del presidente —vivienda, amnistía, corrupción, Ceuta y decretos— y Sánchez ha respondido a ‘casi’ todo con bastante solvencia y a veces con brillantez.
Maricarmen
La entrevista ha comenzado con al reciente muerte de Maricarmen, desahuciada por un fondo buitre. Sánchez rechaza convertir el dolor en arma partidista, pero defiende que la respuesta a esa tragedia debe ser política: “Rechazo cualquier tipo de politización del dolor”, aunque “la política está precisamente para responder a ese dolor”, ha declarado.
Ante quienes preguntaban ante el Congreso “¿dónde está el Gobierno progresista?”, el presidente responde que está con esa causa y señala los dos decretos aprobados para impedir desahucios, y aclara: “Lo que hay que hacer es reivindicar la política para que no se produzca ese dolor”.
Vivienda
La vivienda ocupa buena parte del meollo de la entrevista, y ahí Sánchez se muestra especialmente seguro en sus contestaciones. Distingue entre el pequeño propietario, el inquilino y el fondo especulativo, y sostiene que la derecha intenta enfrentar a los dos primeros: “Tenemos que defender los derechos de los pequeños propietarios, de los inquilinos y, por supuesto, enfrentarnos a los fondos buitre”.
La frase es: “Es hora de que el Parlamento se parezca más a la calle y no a quienes viven en los aticazos.” no parece solo una crítica a la oposición: es una llamada a convertir la movilización social en una mayoría electoral capaz de regular el mercado inmobiliario. Sánchez ha defendido la intervención pública frente a quienes proponen únicamente aumentar la oferta. A la crítica del cocinero José Andrés de no aumentar la oferta responde con ironía —“no habíamos caído en ello”— y extiende la réplica a Jeff Bezos: “esta gente no es que viva en aticazos: esta gente quiere vivir en Marte”.
Balance de la legislatura
Escolar le plantea una contradicción evidente: el Gobierno ha gobernado sin Presupuestos durante toda la legislatura, pero ahora presenta el bloqueo parlamentario como razón suficiente para convocar elecciones. Sánchez responde con su balance: “78 iniciativas legislativas”, dos reformas constitucionales, crecimiento “más del triple de la zona euro” y concentración del “85% del total de empleo dentro de la zona euro”.
Sobre el uso de la Diputación Permanente para aprobar decretos antes rechazados, no admite dudas: “Es legítimo”. Y añade que el Gobierno seguirá gobernando “hasta el último día de las elecciones”.
La promesa
El compromiso más concreto de la entrevista es este: “Mi compromiso es que no se va a producir ningún desahucio en lo que queda de legislatura.” No es una declaración genérica: es una promesa medible, que podrá contrastarse con los juzgados, los registros y los casos que salgan a la luz antes de las elecciones.
También promete que, si gana, buscará una mayoría más amplia para que la protección contra los desahucios continúe en la próxima legislatura. La formulación convierte la vivienda no en una política sectorial, sino en el eje moral de su candidatura.
La calle y las urnas
Al hablar de las acampadas y de la huelga general por la vivienda, Sánchez invierte el lema atribuido a Manuel Fraga Iribarne: “La calle es de todos”. Mientras las movilizaciones sean pacíficas, considera legítimo que la ciudadanía presione por avances sociales, y ha añadido: “No hay nada en democracia más fuerte que el voto de la gente. Si las urnas se llenan, habrá ganado la calle”. Es una frase de campaña, pero también explica su estrategia: presentar las movilizaciones como una demanda social que el PSOE y la izquierda a al izquierda del PSOE pretende traducir en votos.
Junts y Puigdemont
Sobre Junts, Sánchez evita el ataque directo, pero declara no entender que se negociaran beneficios fiscales para propietarios y luego se votara contra los decretos. “Junts está más cerca del PP y de Vox que del resto de fuerzas políticas del arco parlamentario”, afirma. Cuando Escolar pregunta cuándo habló por última vez con Carles Puigdemont, la respuesta es la más breve de toda la entrevista: “Nunca he hablado con él”. La contundencia de la frase contrasta con la extensión habitual de sus respuestas.
Amnistía
En la amnistía, Sánchez no pretende haber defendido siempre la medida. Reconoce que “no la había defendido durante la campaña” y que tenía “dudas, como las tuve también con los indultos”. Esa confesión le da bastante más credibilidad que una justificación retrospectiva basada en una convicción inventada, y acalara: «había que hacer de la necesidad virtud” para cerrar la crisis de 2017 y la amnistía abría la puerta a un Gobierno de coalición progresista. Para respaldar la legalidad de la medida, cita al Tribunal Constitucional y al Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
Corrupción
La pregunta más incómoda: Escolar le pregunta a Sánchez si ha habido corrupción, lawfare o ambas cosas. Sánchez responde sin rodeos: “Ha habido una corrupción real. El caso de José Luis Ábalos lo demuestra”, aunque denuncia también una persecución judicial impulsada por “asociaciones de ultraderecha” contra su familia y el PSOE.
Ceuta y Marruecos
Sánchez informa de que “900 migrantes” han retornado a Marruecos en la última semana y asegura que la crisis se está resolviendo “con el apoyo del Gobierno y pese a los intentos de la oposición de cronificar esta crisis”. Sobre las agresiones de militares a migrantes, su respuesta ha sido clara: si se confirman los hechos, “lógicamente no pueden quedar impunes”. Y añade: reforzar las fronteras, dar respuesta humanitaria y mantener la relación estratégica con Marruecos. Frente a quienes proponen romper con Rabat, recurre al precedente del tratado de amistad con Francia. Y advierte de que, si se hubiera empleado la fuerza contra civiles en la frontera, no habrían sido 141 las muertes (casi todas en el mar, por ahogamiento) habrían sido muchas más.
Voto por correo e indulto al exfiscal general
Sobre las críticas del PP y el invento del fraude del voto por correo, Sánchez es tajante: “El bulo del voto por correo, y se les ve en la cara, es miedo a perder las elecciones”. Quienes votan por correo, argumenta el candidato socialista, suelen ser trabajadores que ese domingo atienden un negocio, trabajan en hostelería o realizan una mudanza. Por eso interpreta la campaña del PP no solo como una excusa para un mal resultado, sino como un intento de “recortar el derecho al voto de millones de trabajadores”.
Sobre el indulto al exfiscal general del Estado: “No lo descarto”.
Un candidato en campaña
Preguntado por si seguiría al frente del PSOE en caso de perder, Sánchez declara: “No contemplo otra opción que seguir gobernando”. Define a la derecha con tres “erres” —“recortes, resentimiento y reacción”— y cierra con una frase dirigida a José María Aznar: “Que esté tranquilo, que no se excite”.

