El popular medio sobre tecnología Xataka señala las deficiencias de la red eléctrica de Almería

La provincia con más sol, no puede sacar toda la electricidad que genera, señalan.

Según un reportaje de Alexandra Ramírez en Xataka, la limitación no está en los paneles sino en una red eléctrica que no da abasto.

Almería reúne las condiciones que cualquier promotor fotovoltaico buscaría: abundancia de sol, terreno árido y miles de horas de radiación al año. Sin embargo, como plantea la periodista Alexandra Ramírez, colaboradora de Xataka, en un reportaje publicado el 17 de octubre de 2026, el obstáculo para aprovecharlas no tiene que ver con las placas. La provincia, sostiene, no tiene forma de evacuar toda la electricidad que produce.

Un crecimiento fulgurante

Ramírez parte de los datos que recoge de la Junta de Andalucía. A 30 de junio de 2026, la provincia sumaba 1.742,9 MW de potencia renovable instalada, de los cuales 1.220 MW eran fotovoltaicos. La autora subraya que esa cifra se ha multiplicado en cinco años: en 2021 eran 285,9 MW.

La expansión no se detiene. El reportaje apunta a otros proyectos en tramitación, entre ellos 25 plantas fotovoltaicas que añadirían 842 MW, además de parques eólicos y sistemas de almacenamiento con baterías.

Potencia instalada no es potencia aprovechable

El punto central del texto de Ramírez es que instalar paneles no equivale a poder inyectar su producción en la red. Explica que Red Eléctrica realiza estudios de seguridad y comportamiento del sistema para fijar la capacidad de acceso de cada nudo. Pero hay un segundo concepto, la evacuación: la electricidad debe poder circular por líneas y subestaciones sin superar las restricciones técnicas, y eso no garantiza que una planta pueda volcar toda su producción en todo momento, ya que pueden añadirse limitaciones en tiempo real.

Su ejemplo es claro: un parque con 100 MW de paneles no tiene asegurado un hueco de 100 MW en la red.

La carretera con pocos carriles

Según Ramírez, esta limitación explica que Almería no crezca al ritmo de otras provincias andaluzas como Jaén o Sevilla. Lo atribuye a la capacidad de evacuación disponible.

Según la autora las redes de alta tensión funcionan como carreteras, y en las horas de mayor radiación circulan más vehículos de los que caben en los carriles. Para evitar el atasco, relata, el operador del sistema reduce la producción de las centrales. Es lo que se conoce como curtailment, y se aplica para proteger la estabilidad y la seguridad del suministro.

Tabernas, el caso extremo

El reportaje de Xataka destaca a Tabernas como el ejemplo más llamativo. Ramírez recoge lo que publica El Periódico de la Energía con datos de Optimize Energy: allí se pierde casi la mitad de lo que se genera. Hay una subestación de 400 kV que atiende a varias plantas y, según esos datos, el curtailment supera el 41 % solo en ese nudo. Para ese medio, desarrollar fotovoltaica en la zona ha resultado ser una «absoluta ruina».

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