COAG Almería pide a la Junta ayudas excepcionales y directas y un plan permanente contra inundaciones tras los daños de la DANA Adam
La organización agraria COAG Almería ha calculado en 130 hectáreas la superficie agrícola dañada por la DANA Adam en el Poniente almeriense y ha reclamado a la Junta de Andalucía ayudas excepcionales y directas para recuperar la capacidad productiva de las explotaciones afectadas. Junto a la compensación económica, la organización exige un plan estable de prevención de avenidas e inundaciones en los cauces y ramblas de la comarca.
El paso de la borrasca Adam ha dejado daños concentrados en una de las zonas agrícolas más productivas de la provincia, donde los invernaderos y las explotaciones hortofrutícolas sostienen buena parte de la actividad económica local. COAG ha trasladado que la cifra de 130 hectáreas afectadas es una primera valoración y que el balance definitivo dependerá de la evolución de los cultivos y de las inspecciones posteriores.
La organización ha pedido a los agricultores damnificados que acudan a sus oficinas o a la Oficina Comarcal Agraria de La Mojonera para elaborar informes de daños con fotografías y geolocalización. Esa documentación será clave si se activan ayudas específicas para paliar las pérdidas provocadas por el temporal.
Ayudas que recuperen la producción
COAG Almería anunciará formalmente su petición a la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural. Su reivindicación no se limita a una compensación por los daños materiales: la organización sostiene que las ayudas deben estar diseñadas para restaurar el potencial productivo de las explotaciones, de modo que los agricultores puedan volver a producir con normalidad.
La demanda conecta con una crítica que la organización ya había formulado tras anteriores episodios meteorológicos. En febrero, COAG Almería consideró que las ayudas aprobadas por el Gobierno central para los temporales no estaban bien diseñadas y reclamó que los productores más gravemente afectados pudieran acceder a los fondos previstos, que contemplaban hasta 25.000 euros por explotación en los municipios incluidos en la orden ministerial.
Prevención, no solo reparación
El segundo eje de la reivindicación es estructural. COAG exige que la limpieza, el acondicionamiento, el mantenimiento y la planificación hidráulica de cauces y ramblas del Poniente almeriense dejen de abordarse como actuaciones puntuales tras cada temporal. La organización plantea que se conviertan en una política permanente, con inversión pública suficiente y coordinación entre las distintas administraciones.
La petición apunta a una carencia recurrente en zonas agrícolas expuestas a lluvias intensas: cuando los cauces no están adecuadamente conservados, el agua encuentra menos capacidad de desagüe y el daño se traslada a cultivos, infraestructuras y suelo productivo. Para COAG, la prevención debe anticipar ese riesgo en lugar de limitarse a reparar sus consecuencias.
Un sector ya bajo presión
La DANA Adam llega en un momento delicado para el campo almeriense. COAG ya había advertido días antes de que la campaña enfrentaba dificultades por la falta de agua, la presión de plagas como el thrips y la necesidad de reforzar la seguridad de las explotaciones. La organización reclamaba entonces una respuesta integral que incluyera agua suficiente para el riego, herramientas eficaces contra las plagas y ayudas para recuperar la capacidad productiva.
La Junta de Andalucía solo ha anunciado la recurrente creación de un fondo en los Presupuestos de 2027 para agilizar las ayudas por temporales, una medida que COAG seguirá de cerca mientras insiste en que la respuesta a la DANA Adam debe ser inmediata y proporcionada al daño real sufrido por las explotaciones.
La reclamación de la organización agraria resume así una doble exigencia: dinero suficiente y bien dirigido para que las explotaciones afectadas puedan reponerse, y una política hidráulica estable que reduzca la vulnerabilidad del Poniente almeriense ante los próximos episodios de lluvia extrema.

