Almería, la provincia con menos renta de España, la más pobre
El Atlas de Distribución de Renta de los Hogares del INE sitúa a la provincia en el último puesto nacional, con 12.244 euros netos anuales por habitante. La distancia entre su municipio más pobre y el más rico supera los 6.700 euros.
El Atlas de Distribución de Renta de los Hogares (ADRH) del Instituto Nacional de Estadística coloca a Almería como la provincia con menor renta media por habitante de España: 12.244 euros netos al año. Esa media, sin embargo, oculta una acusada polarización entre zonas agrícolas intensivas, con mucha mano de obra y hogares numerosos, y municipios de perfil industrial o turístico o pequeñas localidades serranas, con población envejecida y pensiones estables.
En el extremo inferior de la tabla está La Mojonera, con 9.650 euros por persona, seguida de Níjar, con 9.933, y de Vícar, con 10.226. Entre los municipios de más de 2.000 habitantes, La Mojonera y Níjar figuran incluso entre los quince más pobres de todo el país. Les siguen Turre (10.425), Laujar de Andarax (10.506), Rioja (10.656), Gérgal (10.692), Dalías (10.740), Instinción (10.748) y Berja (10.772). El resto de la franja baja la completan El Ejido, Adra, Roquetas de Mar, Canjáyar, Tabernas, Sorbas, Pulpí, Zurgena, Cuevas del Almanzora y Vera, todos por debajo de la media provincial. La concentración de rentas bajas se da sobre todo en el Poniente y el Levante, además de algunas comarcas del interior.
En el extremo opuesto, el INE distingue dos realidades. La primera es la de los pequeños municipios del interior despoblado, donde la renta por persona supera los 15.000 euros: Olula de Castro (16.437), Castro de Filabres (16.154), Alcudia de Monteagud (15.878), Alsodux (15.866), Senés (15.354), Velefique (15.293) y Bacares (15.114). La segunda es la de las localidades mayores, impulsadas por la capitalidad, la industria extractiva del mármol o los servicios turísticos. La ciudad de Almería lidera ese grupo con 14.136 euros, casi 1.900 más que la media provincial, y la siguen Serón (13.745), Mojácar (13.466), Carboneras (13.217), Huércal de Almería (13.068), Tíjola (13.028), Macael (12.659), Vélez-Rubio (12.603), Olula del Río (12.395) y Huércal-Overa (12.347).
La diferencia entre el municipio más rico, Olula de Castro, y el más pobre, La Mojonera, es de 6.787 euros por persona y año, es decir, la renta del primero equivale a 1,7 veces la del segundo.
Tres factores explican buena parte de esa brecha. El primero es la estructura demográfica: en el Poniente y en Níjar el tamaño medio del hogar es notablemente superior a la media andaluza, de modo que la renta familiar se reparte entre más miembros y baja el promedio por persona. El segundo es la especialización sectorial: el empleo agrario y los contratos de temporada ofrecen bases salariales más modestas que la administración pública, la piedra natural del Almanzora o los servicios avanzados de la capital. El tercero es la despoblación: en los Filabres, el peso mayoritario de pensionistas con carreras de cotización completas y la casi ausencia de menores elevan artificialmente la media.
La conclusión es doble. Los municipios más ricos de la provincia no son necesariamente los más prósperos, sino algunos de los más pequeños y envejecidos. Y los más pobres son, en buena parte, los que sostienen la actividad agrícola que define la economía almeriense y que ya empieza a sembrar dudas como modelo económico.

