Victoria Cruz, nueva parlamentaria andaluza por Almería
La futura parlamentaria es secretaria general de Juventudes Socialistas de Almería, como hemos dicho, desde mayo de 2025 y representa el relevo generacional que el PSOE provincial quiere proyectar en su nueva etapa. En la candidatura autonómica ocupaba el cuarto puesto, por detrás de José Nicolás Ayala, Fátima Herrera y Rodrigo Sánchez Haro.
Victoria Cruz Sabiote ocupará el escaño del PSOE de Almería en el Parlamento andaluz que deja Fátima Herrera, tras renunciar a su escaño para dedicarse en exclusiva a su candidatura a la Alcaldía de la capital. Cruz, actual secretaria general de Juventudes Socialistas de Almería, era la número cuatro de la lista socialista en las elecciones autonómicas y asumirá ahora una responsabilidad institucional de ámbito autonómico.
Juventud, igualdad y derechos sociales
Victoria Cruz, con orígenes familiares en Macael, ha desarrollado buena parte de su actividad política en torno a las políticas de juventud, la igualdad y la defensa de los servicios públicos.
En sus intervenciones públicas ha reclamado más oportunidades para los jóvenes, especialmente en materia de vivienda, formación y empleo. También ha criticado la gestión del Gobierno andaluz del PP por la falta de vivienda asequible y ha defendido la construcción de vivienda pública y la rehabilitación de los barrios. Cruz defiende avanzar hacia la abolición de la prostitución, reforzar la prevención y mejorar la asistencia integral a las víctimas de explotación.
Una voz joven en el Parlamento de Andalucía
Su llegada a la Cámara autonómica se produce en un momento de renovación del PSOE almeriense. Desde Juventudes Socialistas, Cruz ha defendido que la organización juvenil no debe ser únicamente una cantera de futuros cargos, sino un espacio de participación política presente.
En un comité provincial celebrado en diciembre de 2025, reclamó mayor protagonismo de la juventud y llamó a combatir la resignación, la desigualdad y los discursos de odio. También vinculó la acción socialista a la defensa de la sanidad, la educación, la dependencia, la universidad pública y el acceso a la vivienda.
Su perfil combina, por tanto, dos dimensiones: la representación institucional y la movilización política de una generación especialmente afectada por la precariedad laboral, la dificultad para emanciparse y el encarecimiento de la vivienda.

