Medio AmbienteEspaña

El antecedente de Los Gallardos: El incendio originado por un cable eléctrico de Endesa que arrasó con 3200 hectáreas en la Sierra de Gádor (Almería)

Endesa fue condenada a pagar 8,4 millones de euros de indemnización a la Junta de Andalucía

En marzo de 2014, un fuego arrasó 3.200 hectáreas de la Sierra de Gádor. Los efectivos tardaron cinco días en extinguir las llamas que se originaron a partir de los chispazos de un cable de baja tensión de Endesa en ‘mal estado’ por falta de mantenimiento, según se pudo deducir en el juicio posterior. El Tribunal Supremo confirmó en 2023 que la compañía debía indemnizar con 8,4 millones de euros a la Junta de Andalucía.

El cable que originó el fuego en el Paraje La Gatuna, en la Sierra de Gádor, vertiente de Alhama de Almería, era propiedad de Endesa y atravesaba una finca privadaAunque la compañía achacó la causa del suceso a la acción de un tercero, el juzgado de primera instancia, ratificado después por el Supremo (TS), falló en contra de la compañía con mayoría accionarial italiana de ENEL, con participación estatal. «Se considera plenamente acreditado y sin género de duda que el incendio se originó por la caída de partículas incandescentes desde la línea de baja tensión propiedad de Endesa‘.

Incendio de Los Gallardos (Almería)

Marzo de 2014 quedó grabado como uno de los episodios más graves de la historia reciente de los incendios forestales de la provincia de Almería, hasta la tragedia de Los Gallardos. El fuego declarado en el Paraje de La Gatuna, en la Sierra de Gádor dejó a las claras hasta qué punto el territorio almeriense es especialmente vulnerable a la combinación de falta de mantenimiento, desaparición del pastoreo y el aprovechamiento de los espacios naturales o naturalizados, el  cambio climático extremo, la sequía, el viento fuerte y seco, la vegetación altamente combustible y la falta de mantenimiento de las redes eléctricas y los comportamientos de riesgo por parte de algunos vecinos o visitantes. Doce años después, el incendio de Los Gallardos ha vuelto a situar el foco sobre los factores estructurales que favorecen este tipo de catástrofes.

El origen: un chispazo eléctrico una noche de fuerte viento

El incendio comenzó la noche del 25 de marzo de 2014 en el paraje conocido como Cortijo La Gatuna, dentro del término municipal de Alhama de Almería. Desde los primeros momentos, las fuertes rachas de viento, como suele ser lo común en estos casos, complicaron extraordinariamente las labores de extinción y favorecieron la rápida expansión del juego por varios municipios, además de Alhama; Enix, Gádor, Sabnta Fe de Mondújar y Terque.

Más de 3.500 hectáreas calcinadas

En apenas dos días el fuego había devastado aproximadamente 3.500 hectáreas de monte mediterráneo, principalmente matorral y pinares, todo con un altísimo índice pirométrico. En algunos puntos las llamas llegaron a situarse a menos de cien metros de viviendas habitadas, pero por suerte no hubo que lamentar desgracias personales.

Un enorme despliegue de medios

Tras varios días de intenso trabajo por parte de los bomberos forestales, la UME y demás personal, el incendio fue estabilizado, controlado y finalmente extinguido el 30 de marzo.

El incendio de Sierra de Gádor no fue un hecho aislado. Apenas un mes después, nuevos incendios afectaron a Sierra Alhamilla y Las Estancias, donde ardieron 2.400 hectáreas.

Las lecciones que nadie aprendió del Paraje La Gatuna en la Sierra de Gádor

Si hay algo claro es que el bosque mediterráneo, en las condiciones actuales no se puede dejar a su suerte y que hay una necesidad urgente de reducir la carga de combustible vegetal por diferentes vías, la importancia del mantenimiento de los cortafuegos, la creación de planes especiales para zonas con viviendas en diseminado con interfaz urbano-forestal o similar y la mejora de protocolos y de colaboración entre las diferentes administraciones en situaciones de emergencia.

Un episodio que marcó un antes y un después

Hasta la gran tragedia de Los Gallardos, el incendio del Paraje La Gatuna era el gran referente de los grandes incendios forestales de la provincia de Almería por superficie afectada y por el despliegue de recursos movilizados. Ahora se han roto todos los esquemas, pero es que, para colmo estamos a las puertas de una privatización de los servicios de extinción de incendios en Andalucía, un recorte sin precedentes y un negacionismo climático que podría adquirir tintes criminales de seguir adelante con una serie de iniciativas legislativas en la Andalucía del pacto PP/Vox que amenazan con complicar todavía una situación que ya de por sí es enormemente complicada.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *