
Maniano Rajoy, le félon diplomatique
‘Y gracias a que parece que solo tiene dos o tres aficiones, Eurovisión, el fútbol y el ciclismo. Si opinara de más cosas sería terrible. Rajoy es tan español que no quiere ni hablar inglés (que no quiere), y de francés no quiere ni oír hablar, sobre todo desde que está lleno de gente más bien oscura que lo pronuncia como si se estuvieran comiendo un bocadillo a la vez que hablan’
Se ha demostrado que un expresidente del PP puede hacer aún más daño que un presidente del PP. De dos posibilidades dos aciertos. No me quiero imaginar a Feijóo de presidente, pero tampoco de expresidente. Si Aznar es el mal sin paliativos, Rajoy representa sin duda la banalidad del mal, y sé que citar a Hanna Arendt por esto es imperdonable, sí. Y gracias a que parece que solo tiene dos o tres aficiones, Eurovisión, el fútbol y el ciclismo. Si opinara de más cosas sería terrible. Rajoy es tan español que no quiere ni hablar inglés (que no quiere), y de francés no quiere ni oír hablar, sobre todo desde que el país está lleno de gente más bien oscura que pronuncia el idioma como si se estuvieran comiendo un bocadillo a la vez que hablan. Rajoy es más de francés de entre la Provenza y el Languedoc de Brassens, arcaizante y eso.
En una columna de opinión de Rajoy en el diario El Debate, ya mítica antes de que ocurriera ESTO con motivo del cruce de semifinales del Mundial de Fútbol entre España y Francia este talento natural y número 1 de su promoción, sin enchufe ni nada, afirmó que el combinado galo (como dicen en los periódicos deportivos), tiene una plantilla de «altísimo nivel», añadiendo que: «eso sí, sin franceses». Noël Barrot calificó las palabras del expresidente español como «una estupidez, racismo o una combinación de ambas cosas». Laurent Nuñez (Ministro del Interior) tachó los comentarios de «absolutamente inaceptables» y lamentó que este tipo de afirmaciones no reflejen lo que es el país, además de advertir que alimentan el odio metódico y los ataques racistas contra ciudadanos y futbolistas de la República, como el capitán Kylian Mbappé. La Embajada de Francia en España publicó un mensaje oficial diciendo que:: «Sin querer entrar en una polémica, conviene recordar los hechos: todos los jugadores de la selección francesa son franceses. De los 26 jugadores, 23 nacieron en Francia. Los 3 que nacieron en el exterior son franceses también». Reacciones en el arco parlamentario francés. Líderes de las principales formaciones políticas francesas de izquierda salieron en tromba, como es natural alguno le ha llamado borracho y racista, además de idiota, que lo es, y hasta alguien del partido de Le Pen dicen que lo ha tildado de racistas. Nuestros moderados adelantando por la derecha a los de Le Pen. Que alguien le ponga una fundación, Fundación CAES, Ca por Cardhu y ES por España, sus dos amores, pero a su manera, porque, qué sabeeeee nadieeeeee.
