
La Séptima ‘de caballería’, contra el duopolio de Atresmedia y Mediaset
El nuevo operador nacional de TDT prepara su desembarco para noviembre con el objetivo de competir con Atresmedia y Mediaset en el mercado de la televisión en abierto.
El mercado televisivo español se abre a un nuevo operador. Tras un largo proceso administrativo, el Gobierno adjudicó en 2026 una nueva licencia estatal de Televisión Digital Terrestre (TDT), que dará lugar al nacimiento de La Séptima, un nuevo canal privado de ámbito nacional que pretende abrir una tercera vía en un mercado dominado desde hace años por los dos grandes grupos.
Aunque España ha visto aparecer y desaparecer numerosos proyectos televisivos desde la liberalización del sector en los años noventa, pocos habían despertado tanta expectación antes incluso de comenzar sus emisiones. La Séptima llega con una inversión millonaria, una identidad propia ya definida y la promesa de combinar televisión convencional, contenidos digitales y una programación basada en la actualidad y el directo.
¿Cuándo comenzará a emitir?
La fecha ya está fijada. Las emisiones técnicas arrancarán el 5 de noviembre de 2026, coincidiendo con la reorganización nacional de la TDT y el despliegue del nuevo estándar tecnológico. Durante los primeros días coexistirán emisiones de prueba y una programación inicial antes del lanzamiento definitivo de la parrilla comercial. Ese mismo proceso obligará a numerosos hogares españoles a resintonizar sus televisores, ya que la reordenación de frecuencias afectará también a varios canales actuales.
La inversión inicial
El proyecto nace con una inversión estimada entre 20 y 25 millones de euros durante su fase de lanzamiento. Buena parte del presupuesto se destinará a tres grandes áreas: infraestructura técnica, distribución nacional de la señal, contratación de profesionales y producción propia. Los responsables del proyecto prevén alcanzar la rentabilidad hacia el final de la década mediante el crecimiento del mercado publicitario y el desarrollo paralelo de su plataforma digital. La empresa adjudicataria reúne a varios empresarios españoles e internacionales vinculados al sector audiovisual y de la comunicación. Entre los principales accionistas figuran nombres como Andrés Varela Entrecanales, Diego Prieto y el empresario argentino José Luis Manzano, entre otros. La gobernanza del grupo se estructurará mediante un consejo de administración paritario. La infraestructura tecnológica será desarrollada principalmente por Toboggan, encargada del despliegue técnico de la nueva cadena.
Una cadena pensada para competir con La Sexta y Cuatro
Desde sus primeras presentaciones públicas, La Séptima ha dejado claro cuál será su espacio competitivo. No pretende enfrentarse directamente a RTVE en el terreno del servicio público ni replicar la oferta generalista de Telecinco o Antena 3. Su objetivo declarado consiste en atraer a un público urbano y comercial mediante: información en directo, actualidad política, programas de debate, formatos de entretenimiento, una fuerte presencia digital y producción multiplataforma. El proyecto quiere combinar televisión lineal con consumo bajo demanda y redes sociales desde el primer día.
Identidad visual
En los últimos días la cadena ha presentado oficialmente su nombre comercial, La Séptima, junto con su imagen corporativa. El rojo será el color predominante de la marca y la primera campaña promocional gira en torno a un mensaje centrado en la actualidad permanente y la emisión en directo. La llegada de La Séptima supone el primer intento serio en muchos años de alterar el equilibrio del mercado televisivo español. Según los últimos datos del sector, Atresmedia y Mediaset concentran desde hace tiempo la mayor parte de la audiencia comercial y de la inversión publicitaria, mientras RTVE mantiene su papel como operador público. Romper ese reparto exigirá una programación diferenciada y una estrategia capaz de captar tanto espectadores tradicionales como usuarios acostumbrados al consumo digital. Además, el nuevo canal competirá en un contexto muy distinto al que permitió el éxito de La Sexta hace dos décadas. Hoy la televisión lineal comparte protagonismo con plataformas de streaming, redes sociales y consumo bajo demanda, lo que obliga a cualquier nuevo operador a pensar en términos multiplataforma desde su nacimiento.
