Andalucía

Qué debes saber sobre el proyecto de ley sobre el tabaquismo

El Consejo de Ministros ha aprobado remitir a las Cortes Generales para su tramitación parlamentaria el proyecto de ley que actualiza la normativa actual frente al tabaquismo, aprobada en 2005. La nueva normativa busca ampliar los espacios sin humo, reforzar la protección de la infancia y la adolescencia, y adaptar la legislación a los nuevos productos relacionados con el tabaco.

La ministra de Sanidad, Mónica García, ha destacado que España siempre ha estado a la vanguardia en la lucha contra el tabaco y, en este sentido, la nueva norma responde a los cambios producidos en los patrones de consumo y al auge de nuevos productos. «Hoy convivimos con vapeadores, tabaco calentado, bolsas de nicotina, productos de hierbas y dispositivos desechables, especialmente atractivos para los jóvenes», ha señalado.

El proyecto de ley se enmarca en el Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo 2024-2027, que el Ejecutivo aprobó en 2024, y avanza en algunas de sus líneas de actuación: proteger la salud pública, prevenir el inicio del consumo y avanzar hacia generaciones libres de tabaco. La ministra ha concretado que se actualiza la ley «para reducir el consumo, proteger a quienes están expuestos involuntariamente al humo y a las emisiones, facilitar que todas las personas que quieran dejar de fumar puedan hacerlo y cerrar algunas lagunas legales que han sido aprovechadas por los nuevos productos».

Principales novedades de la ley antitabaco

La ministra de Sanidad, Mónica García, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros | Pool Moncloa/Borja Puig de la Bellacasa

Mónica García ha explicado que se equipara la regulación de todos los productos relacionados con el tabaco: «Da igual que la nicotina llegue a través de un cigarrillo convencional, de un vapeador o de una bolsa de sabores. Cuando existe un riesgo para la salud y una capacidad de generar adicción, debemos actuar y aplicar las mismas medidas y exigencias».

Otra novedad es la ampliación de los espacios libres de humo y emisiones, a los que se suman las terrazas de hostelería. Asimismo, se amplía la protección a marquesinas, andenes, campus universitarios, instalaciones deportivas, piscinas de uso colectivo, playas, parques nacionales, espacios exteriores de ocio, centros de trabajo y vehículos de transporte, como taxis y VTC. La ministra ha señalado que muchos de estos espacios ya estaban sujetos a restricciones autonómicas y que el Gobierno las regula ahora de forma conjunta.

La norma también establece que no se podrá fumar en un radio inferior a 15 metros de los accesos a edificios públicos, centros sanitarios públicos y privados, educativos, culturales y deportivos, así como en parques o recintos infantiles. «El propósito es muy sencillo: que en los espacios compartidos respirar aire limpio sea la norma y que el derecho a la salud no dependa del lugar en el que uno se encuentre», ha remarcado la ministra.

La reforma de la ley prohíbe expresamente el consumo de productos del tabaco a menores de 18 años. Hasta ahora, la normativa prohibía la venta y el suministro, pero no recogía de forma específica la prohibición del consumo. La titular de Sanidad, ha resaltado que con este cambio se puede «actuar de manera más preventiva, facilitar la intervención con menores y familias y reforzar el enfoque educativo».

La futura ley refuerza las restricciones a la publicidad, promoción y patrocinio del tabaco, de los dispositivos para su consumo y de los productos relacionados. La ministra ha argumentado que la publicidad ya no se realiza únicamente mediante vallas o anuncios convencionales, sino que se introduce a través de las redes sociales o de ‘influencers’ que muestran nuevos productos del tabaco atractivos para los jóvenes. Por ello, la norma equipara esos productos al tabaco tradicional, prohíbe su publicidad en internet y redes, y limita la promoción indirecta y las ofertas comerciales para captar nuevos consumidores. La reforma restringe los puntos de venta de los productos relacionados con el tabaco, que tendrán que estar debidamente autorizados y cumplir unos requisitos.

Beneficio para la salud y ahorro económico La titular de Sanidad ha estimado que la aplicación de esta política no sólo traerá beneficios para la salud, sino además un importante ahorro económico de entre 100 y 200 millones de euros al año: «Hablamos de recursos que podrán destinarse a otras necesidades del sistema, en lugar de emplearse en tratar enfermedades evitables, como patologías respiratorias, cardiovasculares o determinados tipos de cáncer».

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