Hazmerreír

EL HAZMERREÍR: Paco Góngora, o El arte de quitarte de en medio a alguien ‘ascendiéndolo’

Paco Góngora y Gabriel Amat, han sido también los más satirizados, Paco Góngora por las circunstancias tan especiales que han rodeado y rodean todavía su ascenso y caída, en el caso de Gabriel Amat, Grabié, por su personalidad arrolladora y su sello personal

Esto va de coña, pero en serio. En el fondo nada es más serio y más importante que el humor y la sátira política. En Almería, los personajes con más entidad política, Paco Góngora y Gabriel Amat, han sido también los más satirizados, Paco Góngora por las circunstancias tan especiales que han rodeado y rodean todavía su ascenso y caída, en el caso de Gabriel Amat, Grabié, por su personalidad arrolladora y su sello personal, Ambos dos, como se dice, asín, de coña, son una auténtico filón para un buen afilador. Todos sabemos que hay políticos tan tan grotescos que no valen ni para la sátira, porque el autor incurriría irremediablemente en una especie de burla redundante, tautológica, un regüeldo.

Pero en esta historia, en la de Paco Góngora, (según dicen en los cenáculos gongorrinos de especialistas en Paco Góngora, los gongorrinólogos), hay una serie de personajes invisibles que, por muy invisibles que hayan sido, siempre han estado ahí, manejando los hilos, empezando por Arenas, casi presidente por Almería, y su Sanedrín local de El Ejido, y por supuesto el Gran Sanedrín provincial con Grabié Amat ejerciendo de gran sacerdote. Por eso, cuando alguno de los aspirantes de pacotilla, que no merece la pena ni nombrar, pronuncia el nombre de Grabié en vano para engañar y seducir a cuatro tontucios, no solo mueren gatitos sino que el Dios verdadero manda sus temidas plagas, siete en concreto, para abajo.

La operación de defenestración de Paquito, con patada a seguir incluida, ha sido muy fina florentina, pero no florentina por Florentino Pérez, sino por Florencia, por los Medici y por Maquiavelo, y no puede ser obra de otro que no sea Javier Arenas, porque para fino florentino el de Olvera, un pícaro que puede reírse de la ministra de Sanidad y del mundo vapeando en el Senado by the face. Paco Góngora pedía, Paco Góngora exigía a través de su amigo (amigo de todos, amigo de nadie) Ramón Fernández-Pacheco, una consejería, amenazaba a Grabié si no arreglaba sus cosas judiciales, exigía ser presidente del PP de El Ejido después de años y años con un presidente, Juan Cantón, que se negaba a firmar lo que tenía que firmar y le concedieron el gustito al niño justo para que cogiera confianza, para cargárselo después. Y digo cargárselo porque esto acaba de empezar. Pero no olvidemos que a Góngora le han ayudado a ‘ascender’, aparte de sus propias obras y hechos, también los miembros del Sanedrín local, que ya le tienen ganas desde que no pudieron evitar que fuera el candidato del PP tras la Operación Poniente; Gabriel Fuentes, Rosalía Espinosa, José Andrés Cano, este último muy cabreado, dicen, con el asunto del Caso Acoso, que afecta. como víctima, a una recomendada y paisana suya, caso que igual está ya hasta sentenciado y ha precipitado algo las cosas.

Pero solo un poco, porque la OPERACIÓN PALABRAS PARA JULIA (IBÁÑEZ), la que convertirá a la postre a la entonces, en el comienzo de la OP, joven procuradora de tribunales Julia Ibáñez, está diseñada hace mucho tiempo y le han hecho un traje a medida durante meses en Sevilla y en Madrid, hasta en guionización pedagógica y comunicación política para redes rollo Barrio Sésamo la han preparado. Sí, Julia Ibáñez va a ser la primera alcaldesa de El Ejido, que no te cuenten cuentos, y su cuñado Venzal, que manda mucho en la Junta, más de lo que parece, también ha puesto de su parte, aunque eso no supone menoscabo de su valía. La que parecía más ingenua del Cuarteto de Alejandría: Paco, el Ángel caído, Rivera, el de Hacienda, conocido como ‘el milagro económico’ o el de ‘este ayuntamiento tenia menos garantía que la escritura de una choza’, ha resultado ser la más lista y la más hábil. No obstante, El Ejido tiene fama de ser muy patriarcal a la hora de votar, porque una cosa es coger un cargo sobre la marcha, y otra ganar unas elecciones. Y tendremos dos mujeres en cabeza en los principales partidos, PP y Vox. Ahora a vender, quién lo diría, feminismo pepero, que va a ser la primera alcaldesa de El Ejido, que ya estaba bien, y que se ha roto otro techo de cristal.

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