
¿Han convertido a Aránzazu Martín, la exdelegada de la Junta en Almería, en la cabeza de turco de un fallo colectivo de toda la cadena de mando de Emergencias del Gobierno andaluz?
La delegada de la Junta de Andalucía en Almería era precisamente la persona al cargo para activar esa alerta y avisar a los residentes afectados por la emergencia, pero no solo ella.
Las declaraciones del secretario de Transición Ecológica Justa y Cambio Climático del PSOE-A, Rodrigo Sánchez Haro acaban de abrir la caja de Pandora en Andalucía al afirmar que es falso que la red telefónica de la zona de Los Gallardos (Almería) se encontrara inoperativa desde el momento en que se expandió el incendio, Al afirmar que “la estación base de Bédar quedó anulada, -ha declarado Sánchez Haro-, que estaba fuera de servicio como consecuencia del incendio y que el envío del ES-alert no hubiera llegado a nadie” el consejero de la Presidencia y de Emergencia, no sólo mintió en el Parlamento andaluz, sino que “mintió a todos los andaluces”, y ha explicado que Bédar y su término municipal “no dependen de una única antena aislada” sino que “están servidos por una red de varias estaciones operadoras de distintas compañías, como Movistar, Orange y Vodafone, que no quedaron fuera de servicio en la tarde-noche del 9 de julio hasta prácticamente las once de la noche, cuando ya habían ocurrido los peores hechos del incendio”, lo que desmonta la afirmación categórica del consejero Antonio Sanz y desmonta que la caída de una única estación significaba que el ES-alert no hubiera llegado a nadie”, ha subrayado Sánchez Haro. El representante socialista ha criticado que el Gobierno de Moreno Bonilla ha ofrecido sucesivamente “distintas versiones para justificar por qué no enviaron los mensajes de alerta”. Entre ellas, ha destacado, cómo desde la administración autonómica se señaló “el excesivo alcance territorial de las antenas, la falta de cobertura, las evacuaciones y confinamientos, que había que diferenciarlos, la supuesta mayor eficacia que podría tener el aviso puerta a puerta y, finalmente, que la estación de Bédar estaba fuera de servicio”. Todas las declaraciones de Sánchez Haro en este artículo demoledor (pincha en el texto azul turquesa).

Pero, ¿quién debe decidir la activación del sistema de alerta temprana ES-Alert?
El trágico incendio de Los Gallardos, que dejó 13 fallecidos, ha situado en el centro del debate los posibles errores o negligencias que se pudieron cometer al no activar el aviso masivo que llega a los teléfonos móviles para advertir a la población de un peligro inminente. Aunque el cese de la delegada del Gobierno de la Junta en Almería, Aránzazu Martín, parece indicar un único culpable, en Andalucía, la activación del ES-Alert se integra en el Plan Territorial de Emergencias de Andalucía (PTEAnd) y en los distintos planes específicos, como el Plan Infoca para incendios forestales. La decisión se adopta desde el Centro de Coordinación de Emergencias 112 Andalucía, dentro de la estructura de dirección de la emergencia, y corresponde al director del plan de emergencias o a quien tenga delegada esa competencia según el nivel operativo declarado. La emisión del mensaje responde a una valoración técnica realizada por los responsables de Protección Civil y Emergencias y por tanto se trataría de una decisión colectiva que implicaría a toda la cadena de mando a cargo de las emergencias en Andalucía.

En un incendio forestal, la Delegación del Gobierno de la Junta coordina la actuación de los distintos servicios autonómicos cuando se activa el Plan Territorial o se eleva la situación operativa. La delegada puede asumir funciones de dirección política y coordinación institucional, pero las decisiones sobre evacuaciones, confinamientos o el envío de alertas se adoptan apoyándose en el criterio de los técnicos del operativo, el director del Plan Infoca y el Centro de Coordinación de Emergencias.
¿Por qué no se envió el aviso?
Como ya hemos recalcado y ha explicado muy bien el parlamentario socialista andaluz Rodrigo Sánchez Haro, durante su comparecencia en el Parlamento andaluz, el consejero de Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, sostuvo que la decisión obedeció exclusivamente a criterios técnicos. Según explicó, el sistema de difusión por telefonía móvil no permitía enviar mensajes distintos a zonas muy próximas entre sí, cuando en unas áreas era necesario evacuar y en otras la recomendación era permanecer confinados. A ello añadió problemas de cobertura en parte del territorio afectado. El presidente de la Junta, Juanma Moreno, defendió la misma tesis al señalar que un único mensaje podía inducir a error y provocar comportamientos peligrosos entre la población.
Todo para indicar que estamos ante una auténtica maniobra dilatoria, con el señalamiento de un único culpable, la clásica cabeza de turco, en este caso la de Aránzazu Martín, la delegada del Gobierno de la Junta en Almería, y una exculpación en masa del resto de la cadena de mando, incluidos los cargos políticos más relevantes, empezando por Sanz y acabando por Moreno Bonilla, que, además, mintieron a todos los españoles desde el minuto 1 en el que hicieron su aparición en Almería y los siguen haciendo en sede parlamentaria y fuera y es muy probable que lo sigan haciendo, incluso en sede judicial, llegado el caso.

