
La Entrevista total, con Arturo Ortíz. Primera parte
‘Yo creo que en Murgi vivían miles de personas, seguramente. Pero piensa que habría al menos dos acueductos, por lo que, a partir de ahí, se colige que habría miles de personas. Estoy viendo una foto del Cerrón de Dalías que a mí me llama la atención, porque hay restos de opus signinum, que es un tipo de obra, una obra hecha de mortero hidráulico, que se usa para las canalizaciones. Entonces, es posible que desde Celín, por ejemplo, podría ser un sitio desde donde se llevase el agua a Murgi, e igual pasaba antes por una villa romana de la que siempre se ha hablado que existía en una zona que hay al oeste de Dalías. ‘
LaVerdad.tech: Arturo, es usted uno de los almerienses que conozco que están más implicados en la defensa del patrimonio histórico y arqueológico y en su divulgación. Pero, además en los últimos años ha hecho descubrimientos muy interesantes. ¿Nos podría hacer un pequeño resumen de las múltiples actividades?
Arturo Ortíz: Bueno, hacemos lo que podemos. Yo creo que ahora hay un ámbito asociativo mucho más amplio que antes, y eso es muy interesante y por eso estoy más implicado. Yo ahora pertenezco a cuatro asociaciones. Dos de ellas en el ámbito de la capital de Almería, como son la Chanca-Pescadería a mucha honra, y Amigos y amigas de la Alcazaba. Luego en el ámbito del Poniente estuve con la asociación Ángel Aguilera y ahora estoy con Athenáa. Y en el Levante de Almería estoy con Baria desde hace años. Yo colaboro con todas. Intento aportar información, ayudar a hacer rutas de todo tipo. Soy directivo en dos de ellas, tesorero de la Chanca-Pescadería, por ejemplo. Y bueno, me gusta mucho la Historia. He tenido la suerte de rodearme de muchos expertos, historiadores, arqueólogos, conservadores. Alguien me dijo una vez que era como un puente entre las asociaciones, alguien que traslada información de una a otra.
LaVerdad.tech: Labores de intermediario, de alfaqueque, de diplomático, de informador.
Arturo: Bueno, yo intento aportar lo que puedo, y me gusta mucho la exploración in situ, que yo creo que es algo que se ha perdido un poco, y que es clave. Creo que la investigación a veces peca de quedarse demasiado en sus reductos, en su zona de confort, que se dice ahora. La exploración, dentro de lo que puede hacer un amateur, pero siempre guardando todas las pautas de la investigación académica y respetando escrupulosamente los hallazgos y el patrimonio. Cuando se hace un descubrimiento, lo primero que hay que hacer es reportárselo a la policía patrimonial y ser especialmente discreto a la hora de difundir el lugar del descubrimiento, cuando todavía no se han tomado medidas de protección del lugar. Y sobre todo hay que denunciar si vemos algo raro, como gente con detectores de metales, etc. El expolio es un gran problema para la arqueología, porque un hallazgo fuera de su contexto se deprecia. Mi idea es arrojar luz sobre muchas etapas históricas sobre las que no hay mucho conocimiento contrastado y que no se han podido estudiar lo suficiente. Me gusta mucho, por ejemplo, el ámbito de los castillos andalusíes, la arqueología y la historia de la Edad Antigua, y todo lo que tiene que ver con la época romana, en particular la ingeniería romana. Ahora, por ejemplo, estoy intentando descubrir calzadas, las calzadas que ha habido en Almería y que comunicaban esta provincia con otras zonas de la Bética, con Cartago Nova y la Tarraconense. E intentar descubrir algunas urbes de época romana, porque no se han encontrado demasiadas. De algunas ya se conoce epigrafía como en Murgi, Baria, como Tagili (Tíjola), como Alba, que es la actual Abla, o Turaniana, en Aguadulce, que está ahí pendiente de que por fin se haga algo. En Urki se han encontrado muchas cosas. Los dos últimos descubrimientos parecen indicar, por la epigrafía, que la ciudad romana o ibero-romana esté allí.

LaVerdad.tech: Cuando hablamos de población, de asentamientos humanos de cierta consideración, tenemos que hablar de agua, y sí, este asunto del agua merece un capítulo completo y podríamos abundar sobre él en el contexto de Almería y todo el sudeste de la Península más adelante, pero centrándonos en el Poniente, en Abdera, en Murgi, y en los antecedentes de Murgi en el Campo de Dalías al completo, hasta Turaniana, ¿qué nos puedes contar? ¿De dónde venía el agua? ¿Qué población podría haber en Murgi y cuánta agua necesitarían para consumo humano y de cuánta disponían para riego?
Arturo Ortíz: Yo creo que en Murgi vivían miles de personas, seguramente. Pero piensa que habría al menos dos acueductos, por lo que, a partir de ahí, se colige que habría miles de personas. Estoy viendo una foto del Cerrón de Dalías que a mí me llama la atención, porque hay unos pocos restos de opus signinum, que es un tipo de obra, una obra hecha de mortero hidráulico, que se usa para las canalizaciones. Entonces, es posible que desde Celín, por ejemplo, podría ser un sitio desde donde se llevase el agua a Murgi, e igual pasaba antes por una villa romana de la que siempre se ha hablado que existía en una zona que hay al oeste de Dalías. Hay una zona que tiene unas cisternas de opus signinum, unas canalizaciones de opus signinum bastante grandes. Piensa que esas canalizaciones luego se usarían como acequias. Y Dalías tenía dos acequias grandes. Una era la de la Almohara y otra la de Obda. Y esas seguramente serían canalizaciones de época romana o incluso anteriores. Yo creo que Murgi disponía de varios acueductos. Algunos saldrían de la Sierra de Gádor, donde está hoy Fuente Nueva y toda esa zona. Es una teoría. Y el otro seguramente estaba por la zona de Almohara. Y yo creo que el nacimiento fundamental era el de Celín, sin descartar otros. Es decir, trajeron el agua desde Celín, posiblemente con un sifón invertido, y luego la bajaron por gravedad. Es muy posible que Murgi tuviese dos o más acueductos. Para mí, Murgi y Urki eran las poblaciones más grandes, la urbes más importantes de la provincia.

LaVerdad.tech: Es muy posible que, ya en los siglos XIX y XX se hicieran galerías para captar agua donde en algún momento el agua brotó sola y por lo que sea dejó de hacerlo, igual por la acción de los terremotos. Se dice que después del famoso terremoto de Dalías, agosto de 1804, que arrasó con casi todo, el agua del arroyo de Celín duplicó su caudal. Pero, cambiando de tercio ¿esa población murgitana tenía su origen, por supuesto, en la época púnica, ¿no?

Arturo: Sí. Murgi tiene unas cosas muy interesantes. Primero, algo que se descubrió en 2008, un campamento púnico-fenicio en los Altos de Rebeque, en la frontera de los municipios actuales de Dalías y El Ejido, según López Castro, que fue el que lo excavó, de época fenicia, es decir, anterior al siglo III, que es cuando desembarcan los Barca cartagineses en la península ibérica. Pero muy cerca está el Cerrón, en Dalías (que es un opidum íbero). Es decir, el nacimiento de Murgi es íbero. Lo que pasa es que los fenicios tenían sus relaciones con los indígenas, con los íberos. Ya ni siquiera son bastetanos, (porque Basti, actual Baza, era la ciudad más importante). Pero para mí, hay unos que son ya íberos y urkitanos, que son de Urki, o Urci. Los urkitanos son bastetanos, pero son independientes, dos tribus separadas. Ahora estoy con Andrés María Adroher, de la Universidad de Granada, gran experto en la materia. Se les llamaba bastetanos porque la ciudad más importante era Basti (Baza). Entonces, los fenicios estaban asentados en la costa. Hay una zona que es del Bronce final, tardío, muy raro donde se ha encontrado también cerámica fenicia. Yo creo que hay una confluencia de las dos culturas. En cuanto al Poniente, para centrarnos, hay otra tesis que defiende que había una población mucho más consolidada en Abdera, en Adra, claramente fenicia y con muchos vínculos orientales y con el norte de África (teniendo en cuenta que en esa época el Mediterráneo occidental funcionó más como un lago interior que unía ambas orillas, no que las separaba, y también con el Mediterráneo central y oriental). Un poquito más para acá, en la zona del antiguo municipio de Dalías, habría una población, en principio, ibera.
LaVerdad.tech: Entonces, por la facilidad en los viajes por mar, la mayor parte de los conocimientos, de la cultura, del comercio, vendría por mar, ¿no?
Arturo Ortíz: Sí, en Dalías, por ejemplo, es posible que antes de los fenicios llegara alguna cultura de lengua griega, como los foceos. En diferentes épocas, hubo indígenas, había íberos, celtíberos, también hubo celtas. Yo creo que los celtas era étnicamente indígenas de la península, que hablaban una lengua indoeuropea, germánica, o una mezcla. Hay una cosa que siempre me ha llamado la atención, porque algunos topónimos son muy raros. Por ejemplo, hay otra Abdera en Grecia.
LaVerdad.tech: Sí, en Tracia, actual Turquía.
Arturo Ortíz. Entonces, también me llama mucho la atención, el Cerrón, en Dalías, que siempre lo he visto un poco como una pequeña acrópolis, aunque sea íbera. Yo siempre he dicho que parece una pequeña acrópolis. Hasta es posible que hubiera asentamientos griegos, que no cuajaron o que desaparecieron o fueron asimilados, por los fenicios, por ejemplo. Ahí está el tema de las referencias a Odiseia que algunos ubican en esta zona, con su relación con Ulises, o sea Odiseo, que ahora vuelve a estar tan de moda con la película (risas).
LaVerdad.tech: ¿El problema podría ser de mala interpretación historiográfica, como ocurre con los focenses por ejemplo, que sí, eran de lengua griega y algo piratillas, pero pudieron compartir rutas, viajes y embarcaciones con los cananeos (fenicios, de lengua semita) porque ya en sus lugares de origen y en sus zonas de expansión, Córcega, Cerdeña, estaban mezclados y a posteriori se los divide artificialmente más de la cuenta?
Arturo: Los focenses tenían mucha relación con los fenicios, a veces muy mala, con lo cual había una mezcla, y ya sabemos que el comercio es muy civilizador y los intereses comunes amalgaman mucho, pese a los enfrentamientos y las batallas puntuales como la de Alalia. Los etruscos, que eran socios comerciales de los fenicios y que pudieron influir más de lo que parece en la cultura ibera, también se enfrentaron a los griegos, sobre todo a los focenses.
LaVerdad.tech: Parece que hubo en esta zona una influencia considerable, del Mediterráneo oriental, y esto raramente se tiene en cuenta, que duró hasta la época bizantina. Tenemos el caso de Adra con la niña judía Annia Salomonula. El primer hallazgo, la primera constancia histórica de que hubo una persona de religión judía en la Península Ibérica, y se descubrió en Adra.
Arturo Ortíz: Es verdad, desgraciadamente ha desaparecido la lápida de esta niña, Annia, que vivió su cortísima vida a caballo entre el siglo II y el III, pero es curioso que la mayor parte de los nombres de los habitantes de Abdera de esa época, ya plenamente bajo el Imperio romano, que se han encontrado en las lápidas, eran nombres griegos. Eso no significa que fuesen griegos, sino que eran de habla griega, en origen, que es distinto, y que la lengua griega perduró. Es que estamos siempre con el tema de la división racial cuando en realidad suele haber una clara continuidad genética aunque se cambie de cultura, idioma o religión. Cartago, por ejemplo, tendría una forma de vida fenicia, pero los cartagineses no eran genéticamente fenicios sino norteafricanos en su mayoría. Pero la misma historia pasa con los musulmanes de la península. ¿Qué proporción pudo haber aquí de bereberes y de árabes? Semitas árabes pocos, y bereberes seguramente más porque el intercambio genético ha sido constante entre ambas orillas a lo largo de los siglos. Pero un tanto por ciento muy pequeñito, porque como ocurre con los reyes europeos actuales, que son de dinastías de origen francés o alemán, los gobernantes podrían venir de fuera, pero sus súbditos, la mayoría al menos, eran autóctonos, y se completarían con migrantes de más o menos nivel económico y cultural. Gobernantes árabes o bereberes, y hasta eslavos, como tuvimos en Almería. Eslavos y vikingos.
LaVerdad.tech: ¿No estuvieron los vándalos (germanos) también en el norte de África durante siglos? ¿Cuántos descendientes de esos vándalos cruzaron el charco de vuelta a Vandalucía ya ‘convertidos’ al Islam?
Arturo Ortíz: Jairán era un esclavo de origen eslavo. Y es más. Si es eslavo podría ser vikingo. Porque Jairán… hay un nombre normando que es Jaram que significa campesino, y es muy parecido a Jairán. Si Jairán podría haber sido ‘europeo’. Podría haber sido parecido a Putin, o a Haaland, que es un jugador de fútbol de Noruega. Y aquí en Almería lo visten con una chilaba, una cimitarra al cinto y unas babuchas. Y Jairán vestía como El Cid, seguramente. Vestía como El Cid. Era un militar, era un general bastante importante y un aguerrido guerrero. El Cid y Jairán vestían igual.

LaVerdad.tech: Que tus prejuicios no te dejen conocer la verdad, porque total, para qué…(Risas). A veces se llega a conclusiones muy erróneas con una facilidad increíble. Al hilo de su teoría de que el origen del topónimo Dalías no es árabe. En el norte de Marruecos, cerca del estrecho de Gibraltar, hay un pueblecito muy turístico que se llama Dalía o Dalia. Si está en Marruecos, es árabe. ¿Por qué va a ser árabe? Puede ser bereber, o puede ser perfectamente de origen griego, fenicio o… no nos olvidemos de celtas, vikingos, como dices, o vándalos, todos hablantes de lenguas indoeuropeas que se asentaron en el norte del actual Marruecos o en Argelia.
Arturo Ortíz: Dalías lo relacionan con las parras, las uvas. A Jorge Lirola, que es arabista y es de Dalías, le pregunté indirectamente por el asunto, le dije: por qué al geógrafo. Al-Udri, que era de Dalías, o del Campo de Dalías, daliense, lo llaman Al Dalai (el de Dalías) y no Aldalaji? Y el profesor Jorge Lirola me decía: Arturo, no creo que ‘Dalías’ sea árabe.
LaVerdad.tech: Yo creo que podría ser incluso céltico, germánico. La raíz Dal o Dahl aparece en miles de topónimos germánicos, y puede tener varios significados topográficos, de los que podríamos hablar más adelante o plantearlo como hipótesis peregrina de aficionado, a ver qué dicen los especialistas (risas). Pero, es que resulta que en Tracia, la misma región de la actual Turquía en la que había una Abdera, había y creo que hay varias ciudades con la raíz Dal en su nombre, y lo mismo en Fenicia, en Líbano, lo cual no sería necesariamente contradictorio, porque las diferentes culturas buscarían un vocablo propio y hasta un sentido y un origen al topónimo, de manera que todos tendrían de alguna manera razón, aunque en origen sea el sonido, el fonema, lo que realmente condiciona las variantes del nombre, y el significado se convierte en algo, si no accesorio, sí secundario, pero con sentido para los habitantes del lugar en cada una de las diferentes etapas históricas y, sobre ese nombre y su origen, se genera la mitología posterior que se quiera, como ocurre en el mundo clásico grecolatino y la fundación mítica de las ciudades. Es decir, que muchos topónimos no tendrían uno sino varios orígenes etimológicos en diferentes lenguas, pero lo único que habría perdurado sería la raíz o el sonido, el o los fonemas.
Arturo Ortíz: Lo de Ambrox, que es núcleo principal del municipio de Dalías, porque ninguno de los núcleos se llamaba Dalías, es más sencillo que lo de Dalías, porque Ambrox viene de Amrus que es un nombre y este viene de Amr (vida) que se pronuncia ambra.
LaVerdad.tech: ¿O de Ambros, Ambrosio, nombre griego, por cierto?
Arturo: No, no, no. Ambrox viene de ambra, que significa vida. Amrus es como un nombre, es como llamarlo Vidal. Sería o un Sidi o un Santón, como pasa con Celín, Shalín. Serían santones que le otorgaron ese nombre al lugar.
LaVerdad.tech: Sobre Celín, Zelín, ¿sabes que está la teoría vascoibera, que defiende que Zelín significa ‘junto al llano’? El Llano le llaman a la parte alta que va hacia Berja, la del cementerio.
Arturo Ortíz: Vascoibera sí, sí. Bueno, que también hay muchos debates sobre el vascoiberismo. Con Murgi/Murgui, hay una zona que es Munguía. Murgui, como se decía en latín, podría ser el monte cerca de otro monte más grande. Entonces, pues fíjate, ahí tenemos al Cerrón y ahí tenemos el Cerroncillo y tenemos al cerro donde se asienta la ‘Murgui’ romana. El Cerroncillo, por cierto, es argárico. Ya se demostró por Gonzalo Aranda y Margarita Sánchez, que estuvieron allí, que es argárico. Y el Cerroncillo está frente al Cerrón. Una rambla los divide, una metáfora de lo que es la división, la terminación del mundo argárico y el comienzo del mundo íbero.
LaVerdad.tech: ¿Por qué situarse en las partes altas y con vistas? Bueno, me imagino que será la misma historia que ocurrió en Grecia en épocas oscuras y de gran violencia, con invasiones continuadas, hay auténticas civilizaciones muy avanzadas que vivieron siglos en zonas inhóspitas y cerca de otras zonas más amables para la vida, después de que los Pueblos del Mar invadieron determinadas zonas costeras, ¿una forma de defensa o algo más, fenómenos geológicos, catástrofes, inundaciones?
Arturo Ortíz: Me imagino que como forma de defensa. Me refiero también al Cerrón y al Cerroncillo. Se habla siempre de opidum, un lugar de peregrinaje, pero ahí vivía gente. Lamentablemente está muy expoliado, lamentablemente se ha excavado muy poco. Yo recuerdo que habían excavado allí y se veían alguna estructura, seguramente de vivienda, viviendas rectangulares, seguramente, que sí recordaba un poco al estilo íbero. Yo allí he visto cerámica que me ha sorprendido mucho. Que, como he dicho, puede ser ibera antigua, puede ser de la Edad Oscura, griega, puede ser… Es que no sé cómo catalogarla. Hay muchísima cerámica porque es un yacimiento espectacular. La zona de enterramiento no se ha encontrado aún. Se encontró como una caja íbera, que está en Barcelona, no se sabe dónde, pero seguramente por allí cerca. Yo creo que se convierte luego en un sitio de peregrinación en época romana. Se convierte, por eso está el templo que hay allí, que posiblemente pudo estar consagrado a una diosa ibera. Y luego la asociación Athenáa se llama así, un poco en honor a ese templo de Atenea, que pudo estar allí. Yo creo que es un templo pequeño. Hay una zona que es como una cueva y una cisterna o aljibe, que está como horadada en la piedra y que me recuerda a otros santuarios íberos más estudiados.
(Continuará)

