
Colombia en emergencia nacional: al menos 111 fallecidos hasta ahora
Según el Servicio Geológico Colombiano (SGC), el sismo se originó a una profundidad de en torno a 80 kilómetros cerca de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, en la región del Pacífico.
Colombia amaneció este lunes 10 de agosto de 2026 con una de las mayores catástrofes naturales de su historia reciente. Un terremoto de magnitud 7,4, con epicentro cerca de San José del Palmar (Chocó), sacudió buena parte del país a las 7:34 de la mañana, hora local, y desató una emergencia que las autoridades siguen dimensionando hora a hora.
El terremoto: magnitud, epicentro y alcance
Según el Servicio Geológico Colombiano (SGC), el sismo se originó a una profundidad de en torno a 80 kilómetros cerca de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, en la región del Pacífico. El director del SGC, Julio Fierro Morales, lo calificó como el movimiento sísmico más fuerte sentido en Colombia desde 1979.
El temblor se percibió con fuerza mucho más allá del epicentro: llegó con claridad hasta Bogotá, a unos 240 kilómetros de distancia, y también se sintió en Antioquia, Cundinamarca, Meta y en zonas próximas a la frontera con Venezuela. Países vecinos como Ecuador y el propio Venezuela —este último aún recuperándose de los terremotos que sufrió el pasado junio— también notaron el movimiento.
Balance de víctimas: una cifra que no deja de crecer
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ofreció un primer balance oficial del Gobierno nacional en el que cifró en al menos 111 los fallecidos y en 87 los heridos hasta las 12:30 del mediodía, hora local. El mandatario ha señalado que la prioridad absoluta en este momento es el rescate de las personas que continúan atrapadas bajo los escombros.

Las cifras, sin embargo, varían según la fuente y la hora, reflejo de lo cambiante de la situación sobre el terreno:
- Risaralda / Pereira: el alcalde de Pereira, Mauricio Salazar, ha confirmado un balance actualizado de 40 fallecidos en el área metropolitana, tras el colapso de varios edificios. Según el propio alcalde, cinco hospitales de la ciudad han colapsado por la demanda de heridos, el aeropuerto permanece cerrado, no hay suministro eléctrico y se ha decretado un toque de queda.
- Valle del Cauca: la gobernadora Dilian Francisca Toro ha reportado 27 muertos en el departamento —sin contar la ciudad de Cali—, entre ellos tres menores en Calima El Darién, además de describir la situación como «grave» por los colapsos registrados en varias zonas.
- Cali: las autoridades locales han informado del colapso de más de una veintena de edificios, con personas atrapadas entre los escombros, incluidos pacientes de cuidados intensivos del Hospital Universitario de Cali.
- Chocó: la gobernadora Nubia Carolina Córdoba-Curi ha reportado varios fallecidos y decenas de heridos en el departamento donde se ubicó el epicentro, con daños en viviendas e infraestructuras públicas y privadas en distintos municipios.
- Manizales (Caldas): el terremoto derribó la torre de la histórica catedral de la ciudad y dejó también víctimas mortales.
Infraestructuras y servicios afectados
El sismo ha provocado daños estructurales severos en varias ciudades del centro y occidente del país. Se han reportado al menos seis aeropuertos afectados, entre ellos el de Pereira, que permanece cerrado. En distintas ciudades se han suspendido operaciones aéreas por precaución mientras se revisan las terminales. Numerosos edificios han colapsado total o parcialmente en Pereira, Cali y Manizales, y persisten los cortes de electricidad y de suministro de gas en algunas zonas, lo que ha llevado a las autoridades locales a imponer medidas como el toque de queda para facilitar las labores de emergencia.
Declaración de desastre nacional
Ante la magnitud de la tragedia, el Gobierno colombiano ha declarado la situación de «desastre nacional». El ministro del Interior, Rodrigo Lara, ha señalado que el Ejecutivo está atendiendo la situación de manera directa, mientras los equipos de emergencia continúan activados ante la posibilidad de seguir encontrando personas con vida entre los escombros.

