
El PP es la selección argentina 2026, pero sin Messi
Con el PP pasa algo muy parecido, el árbitro está, obviamente, comprado, la FIFA está a su favor, la mayoría de los medios igualmente comprados y pasándose de la raya en cuanto a una mínima deontología periodística, siguiendo la doctrina Pedro J., padre fundador del Gran Estercolero Periodístico Español (GEPE)
Asamblea de Escobaristas, por Carlos Vidal
En el fútbol del siglo XX, es decir, en un fútbol ya ampliamente superado en cuanto a tácticas y esquema de juego (sin despreciar a sus magníficas individualidades y sus auténticos genios) los equipos ‘inferiores’ técnicamente recurrían habitualmente al juego sucio, a los patadones, a la intimidación, a comprar al árbitro, o a la FIFA (en esto no ha habido muchos cambios) y a ‘empantanar’ el campo. Aunque en la final del Mundial de Fútbol masculino de 2026 celebrada en Nueva Jersey (Nueva York), se recurrió esta vez a todo lo contrario, se dejó el campo seco para que no corriera el balón, algo que en principio se sabía que perjudicaría al equipo técnicamente más capacitado: España.
Con el PP pasa algo muy parecido, el árbitro está, obviamente, comprado, la FIFA está a su favor, la mayoría de los medios igualmente comprados y pasándose de la raya en cuanto a una mínima deontología periodística, siguiendo la doctrina Pedro J., padre fundador del Gran Estercolero Periodístico Español (GEPE). Y claro, no dudan en recurrir a la intimidación, a los pisotones, a las agresiones en la misma cara del árbitro, al mal perder constante, a quejarse cuando les dan un toque mínimo (porque encima tienen la piel muy fina), a llegar a decir, como dijo un jugador argentino: ‘vos y Laporte en la previa de la final estuvieron llorando mucho por el favoritismo hacia Argentina, pelotudos’, y a no asumir jamás que tienen una auténtica carencia de talento ‘futbolístico’ y que ahí y en la celebración incansable de la vida, al margen de los intereses de los ciudadanos, radica el problema.
Eso en cuanto a la estructura ‘legal’ del PP, si nos metiéramos realmente en las cloacas del partido diríamos que el verdadero problema radica en unos mecanismos, un sistema presuntamente ‘cleptocrático’, una forma muy especial de robar el balón, pero no con los pies, con las manos, que les permite llevárselo cuando las cosas pintan mal, porque para eso son los dueños del mismo, del balón, del campo y hasta de las rayas…de cal. Si el Messi del PP es ese señor gallego del que Marcial Dorado no habla, aunque podría hablar, o esa señora del ático de Chamberí a la que sus compañeros llamaban ‘monger’ y se la querían quitar de en medio, pero que una vez aupada al poder madrileño y con aspiraciones nacionales, y por ese especial ‘instinto’ animal jerárquico de las gentes de derechas se convierte en una auténtica diosa con capacidades especiales, ya podemos estar gritando ¡Help, i need somebody! como los Beatles. Pero eso no es exclusivo de las derechas, es una cuestión de carácter, hay gentes de izquierdas que, al margen de a quien voten, son esencialmente de ‘derechas’ aunque no lo sepan o no lo quieran reconocer, con lo cual la mayoría de los españoles somos de derecha o de criptoderecha, por simple cobardía y aceptación ‘ciega’ de la jerarquía social y política, y además de una derecha predemocrática, iliberal y autoritaria, una dictadura de 40 años deja mucha huella histórica), de ahí el giro, aunque las redes sociales de la economía-mundo tienen la mayor parte de la culpa, claro. El problema esencial no es, por tanto, y principalmente, que se hagan políticas de derechas o de izquierdas, y me refiero a todo lo que está fuera de los aspectos económicos, que en eso la dualidad izquierda/derecha es fundamental, sino de iliberalismo, el autoritarismo y el control y manipulación de las masas de los últimos años y esa reivindicación de su parte del mundo por parte de EEUU e ¡Israel!

Pero ese tipo de luchas por el relato se notan especialmente en los espacios pequeños y mezquinos, en las provincias, en los municipios, etc. En Almería se están haciendo inversiones que van a cambiar las posibilidades reales de la provincia radicalmente y para siempre, aunque en este juego el Poniente, gobernado mayoritariamente por el PP y que no creía en la importancia de las infraestructuras ferroviarias y no querían molestar a sus amiguetes y contribuyentes del transporte por carretera, no se hizo ni la más mínima reivindicación para la comarca, salvo en el caso de Vícar. Pero, una vez los sueños se hacen realidad, algunos Boabdiles, como el antiguo alcalde de El Ejido y ahora delegado de la Junta en Almería, acuden a ‘exigir’ para sus municipios lo que no supieron defender como alcaldes y ni siquiera fueron capaces de ver. Levante de Almería 4, Las Palmas (de palmeros) del Poniente 0.
Pero no acaba ahí la cosa, cuando Almería se llena de ministros que vienen a ‘celebrar la vida’, que es lo que hace el PP a todas horas (llevan desde las elecciones andaluzas celebrándola y nombrando cargos), pero con la diferencia de que los socialistas no vienen con primeras piedras, no con infografías, no con cantidades a invertir, sino a certificar obra prácticamente acabada, cuando Almería se llena de ministros socialistas, decía, los aguafiestas, empezando por el cenizo mayor de Almería: Fernández-Pacheco, se dedican a embarrar el terreno de juego, no vaya a ser que la gente se llegue a enterar de que, como todo lo esencial que se ha hecho en la provincia, se ha llevado a cabo bajo el palio incomparable de la luz crepuscular de gobiernos de izquierda, desgraciadamente, porque la intermitencia de las inversiones ha matado a Almería durante mucho tiempo, y porque parece que a los ‘cenizos’ de la Junta no les importa ahuyentar las inversiones estatales y europeas y se ve que no les gusta dejarnos a los almerienses ‘celebrar la vida’ también, aunque sea un ratico, las pocas veces que hay algo que celebrar, con tal, (los del PP), de forzar con cualquier artimaña sucia conseguir el manejo de los presupuestos también en Madrid, como capital del Reino de España, que de eso se trata.
Todos sabemos que la ‘Selección de Personal’ es especialmente llamativa en la Junta, y que esa selección priman los perfiles sumisos y celebrantes de la vida, y es posible que algunos vengan ya con caquita, para que no se vayan de la lengua, aunque parece que también se valoran las capacidades especiales de sus miembros visibles (los invisibles, que son más listos, están cuadrando las cuentas en los sótanos de San Telmo y reuniéndose con los proveedores), y claro, a veces pasa lo que pasa, como por ejemplo en Los Gallardos, aunque siempre hay sitio en el banquillo, y si no hay sitio se pone un banquillo supletorio para colocar a los ‘quemados’. Lo importante, decíamos, es que nadie se vaya de la lengua.

