
Carolina España y La sociedad del espectáculo
‘Mientras Huelva ardía, Moreno Bonilla se dejaba crecer la barba melchorianamente, aunque lo suyo sea más hacer de rey Baltasar,…’

Decía Debord en uno de los primeros ‘aforismos’ de su libro La sociedad del espectáculo: ‘El espectáculo no es un conjunto de imágenes, sino una relación social entre personas mediatizada por imágenes’. Los mediatizados somos nosotros, y estos (o sus aprendices/apéndices de brujo en puestos de asesoría de imagen, creo que nos están tomando por el pito del sereno). Mientras Huelva ardía, Moreno Bonilla se dejaba crecer la barba melchorianamente, aunque lo suyo sea más hacer de rey Baltasar, incluso en su nebulosa aparición en medio de Niebla, una semana después, para anunciar la mejoría de las condiciones tras arrasar el fuego ni más ni menos que con 33.000 hectáreas de gran valor ecológico y medioambiental. Caramelos y regalitos para todos, ese es el papel amable que le han asignado a Juanma en esta obrita sin pretensiones ‘que puede entender cualquiera’ que es el PP, el partido más cercano a lo peor de España, una España de aguachirle, devaluada. Días antes, de la proverbial llegada del rey Baltasar Moreno Bonilla se aseguró, por cierto, desde la Junta, que el fuego con más superficie quemada de la historia reciente de Andalucía (aunque no el más letal, ese dudoso honor lo tiene el incendio de Los Gallardos) estaba controlado. O tenemos muy mala suerte y nos han echado mal de ojo (tal vez el propio Pedro Sánchez), o tenemos al mando a una pandilla de inútiles y vividores. Yo me inclino por el mal de ojo de Pedro Sánchez, así que mucho romero, pa que salga lo malo y entre lo bueno. Y ajo y agua.
Pero, lo de Carolina España, con al excusa del turismo como gran dinamizador económico, con ese Consejero de Turismo de Vox, llamando ‘perla de Andalucía’ (no se puede ser más cutre) a Málaga, honrado y feliz por ser invitado a su feria (ole, que no farte de na, qué grandes anfitriones son los peperos, fíjate en los de Ciutadance, que decía Antonio Sanz, ahora son más peperos que nadie, verbigracia: Juan Marín y la almeriense Marta Bosquet) no es casual. Mientras cualquier aparición en feria del núcleo duro real de la Junta podría haberse tildado de frívolo, con Huelva todavía ardiendo y las llamas acercándose a la provincia de Sevilla, vamos dando espectáculo, porque la vida sigue y hay que celebrarla. No importa que tu ineptitud, no tú, tu ineptitud, sea responsable de la ruina de muchas familias y de la desgracia de muchas víctimas y sus familiares.
Lo que ocurre es que en Andalucía de alguna manera estamos connaturalizados con el esperpento y nadie se da cuenta de hasta qué punto es grotesco que Carolina España Reina, vicepresidenta, y titular de Economía, Hacienda y Fondos Europeos, hable de presupuestos autonómicos entre fino y vino Málaga, gambas de Carboneras, quisquilla de Motril y gamba blanca de Huelva, con sus espetos malagueños, sus boquerones, y su pescaito frito, concha fina, navajas, cañailla, coquinas y otros frutti di mare. Los caldos y manjares exóticos mejor para la intimidad y las reuniones de camarillas y pandis. Lo que decía, nadie se da cuenta del esperpento porque vivimos inmersos en el esperpento diario, en una sociedad del espectáculo, versión andaluza, que en municipios y provincias es al risión y que en la Junta empieza a tornarse Teatro del Absurdo y de la Crueldad a la inversa (no es lo que se pone encima del escenario sino lo que se oculta, no hay catarsis sino represión ‘informativa’) con su gestión sanitaria, sus cribados, sus listas de espera, su falsificación palmaria de datos, sus emergencias en manos de auténticos ineptos, y sus presupuestos y sus datos macroeconómicos que esconden que en las condiciones actuales Andalucía debería estar creciendo el doble de la media española para poder converger algún día no demasiado lejano, mientras se presume de exportación de materia prima a China disfrazada de exportaciones industriales de alto valor, algo que denunció en un tuit glorioso, con cita de la propia consejera España Reina, Antonio Barreda:
@abarreda1965 Mirad como os engañan, con los datos de las exportaciones de Andalucía a China. Como si las empresas andaluzas fueran la locomotora de Europa. Todo es mentira. De los 918 millones de euros exportados a China, 795 millones fueron exclusivamente de minerales, sobre todo el cobre. Aquí los datos reales. Por productos, los minerales metalíferos, escorias y cenizas, principalmente cobre, encabezan las ventas andaluzas a China con 795 millones de euros, el 87% del total, después de crecer el 85% interanual. Le siguen el aceite de oliva, con 41 millones y el 4,5%, cuyas ventas han caído el 5,9% dentro del capítulo de grasas y aceites, que suma 46 millones, y el cobre y sus manufacturas, con 18 millones y el 2%, tras retroceder el 22,3%. La carne y los despojos comestibles también han alcanzado 18 millones, con un crecimiento del 3,7%, mientras que las máquinas, aparatos y material eléctrico han registrado el mayor incremento del listado, al multiplicar por más de quince sus ventas, hasta 11 millones, con un avance del 1.508%. Los plásticos y sus manufacturas han sumado 4,1 millones, el 0,4%, tras crecer el 207%. El resto de los principales capítulos exportadores incluye la madera, el carbón vegetal y sus manufacturas, con 3,2 millones de euros y una caída del 50%; los productos químicos orgánicos, con 2,8 millones y un descenso del 14,1%; las máquinas, aparatos y artefactos mecánicos, con 2,6 millones y un aumento del 45%; y el aluminio y sus manufacturas, con 2,2 millones, tras reducir sus ventas el 29,6%.


