
María del Mar Martín Moya (del Hospital Universitario Poniente) junto a un equipo de doctores de diversos hospitales publican un estudio sobre el suicidio postparto en España
Un equipo de investigadores españoles ha publicado el primer estudio que analiza el suicidio como causa de muerte materna durante el primer año tras el parto en España. Los resultados apuntan a un problema conocido en otros países europeos, pero que hasta ahora nunca se había medido aquí: una parte de estas muertes ni siquiera figura en las estadísticas oficiales de mortalidad materna.
Cuando se habla de mortalidad materna, la mayoría de la gente piensa en complicaciones del parto: hemorragias, infecciones, problemas de tensión arterial. Pocas veces se piensa en el suicidio. Sin embargo, en varios países europeos con sistemas de vigilancia más desarrollados, el suicidio es la primera causa de muerte materna durante el primer año posparto, muy por delante de las causas médicas tradicionales: representa la mitad de esas muertes en el Reino Unido, una de cada cuatro en Francia y una de cada diez en Italia.
En España no existía, hasta ahora, ningún dato al respecto. Los certificados de defunción no recogen si la mujer fallecida había dado a luz recientemente, así que era imposible saber cuántas madres se quitaban la vida tras tener un hijo. Un equipo multicéntrico de nueve investigadores de varios hospitales españoles ha cruzado por primera vez los registros de suicidio del Instituto Nacional de Estadística con los certificados de nacimiento, para intentar rellenar ese vacío. El estudio, publicado en la Spanish Journal of Psychiatry and Mental Health, está firmado como primera autora por la doctora María del Mar Martín Moya, del servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario Poniente, en El Ejido (Almería), y participan además especialistas de otros centros como el Hospital Arnau de Vilanova (Lleida), el Hospital Sant Joan de Reus, el Hospital Son Espases (Palma) o el Hospital HM Madrid Rio, entre otros.

Los números: 30 madres en ocho años
El resultado es el primer retrato, aunque parcial, de este fenómeno en España. Entre 2016 y 2023, treinta mujeres murieron por suicidio dentro del primer año posterior a dar a luz o a sufrir una pérdida gestacional avanzada. Es una media de menos de cuatro casos al año, pero con oscilaciones notables: siete casos en 2016, ninguno registrado en 2021.
El perfil que se repite con más frecuencia es el de una mujer de entre 30 y 40 años —el 80% de los casos—, y el momento más frecuente para que ocurra el suicidio es entre el cuarto y el quinto mes tras el parto, justo el período en el que la mayoría de las revisiones médicas postparto ya han terminado y el seguimiento sanitario se relaja.
El dato que más llama la atención: muertes que «no cuentan»
Aquí está, probablemente, el hallazgo más importante del estudio. Oficialmente, una muerte solo se considera «materna» si ocurre durante el embarazo o dentro de los primeros 42 días tras el parto. Pasado ese plazo, aunque la causa esté relacionada con el propio embarazo o el puerperio, deja de contabilizarse como tal en las estadísticas convencionales —se habla entonces de «mortalidad materna tardía»—.
El estudio encontró cinco casos de suicidio ocurridos dentro de esos primeros 42 días, el plazo que sí debería computar oficialmente. Ninguno de ellos aparece reflejado en el registro español de mortalidad materna, porque los certificados de defunción no incluyen si la fallecida había tenido un parto recientemente. Los investigadores calculan que, si se hubieran incluido, la cifra oficial de mortalidad materna en España habría sido hasta un 23% más alta en 2017 y un 12,5% más alta en 2022. Dicho de otro modo: España podría estar subestimando su propia mortalidad materna simplemente porque el papeleo no está diseñado para detectarla.
Por qué el posparto es un momento de especial vulnerabilidad
Los autores recuerdan que el período que va del embarazo al primer año tras el parto es una etapa de grandes cambios hormonales, físicos y emocionales, en la que aumenta el riesgo de sufrir trastornos de salud mental. Investigaciones internacionales citadas en el estudio sitúan la ideación suicida durante el embarazo entre el 5% y el 14% de las mujeres, con mayor riesgo entre las adolescentes, las que viven en entornos urbanos o las que tienen antecedentes psiquiátricos. También se ha comprobado que las pérdidas gestacionales, especialmente los mortinatos, elevan considerablemente ese riesgo.
Precisamente uno de los aspectos que el estudio no pudo analizar por falta de datos es el papel de estos factores de riesgo en los casos españoles: no había información disponible sobre antecedentes de salud mental, violencia de género o situación socioeconómica de las mujeres fallecidas. Es una de las limitaciones que los propios autores reconocen abiertamente, y que en realidad apunta a otro problema de fondo: España no cuenta con un sistema que permita estudiar estos casos con el nivel de detalle que sí existe en países como el Reino Unido.
¿Qué piden los investigadores?
La principal recomendación del estudio es sencilla de enunciar, aunque requiere un cambio administrativo: incluir en los certificados de defunción si la fallecida ha estado embarazada o ha dado a luz en el año anterior a su muerte, tal y como recomienda la Organización Mundial de la Salud. Esa simple casilla permitiría, según los autores, dejar de infraestimar la mortalidad materna real del país y, sobre todo, identificar con más precisión en qué momento del posparto se concentra el riesgo, para reforzar el seguimiento sanitario y psicológico precisamente ahí donde hoy se relaja.
Un primer paso, no la foto completa
Los propios investigadores insisten en que su trabajo es un estudio piloto y que, muy probablemente, la cifra real de suicidios relacionados con el embarazo y el posparto en España es mayor que la que han podido documentar. No pudieron incluir, por falta de registros, los suicidios ocurridos durante el propio embarazo ni los que siguieron a pérdidas gestacionales de menos de 22 semanas. Es decir, el estudio no cierra el debate: lo abre. Y lo hace poniendo sobre la mesa un dato incómodo pero necesario, que hasta ahora nadie había podido cuantificar en España.
Artículo basado en el estudio «Suicide as a cause of maternal mortality in the postpartum period in Spain», publicado en la Spanish Journal of Psychiatry and Mental Health (2026) por María del Mar Martin-Moya (Hospital Universitario Poniente, El Ejido, Almería), María Luisa de la Cruz-Conty (Universidad Complutense de Madrid), Rosa Vila-Hernández (Hospital Santa Caterina-IAS, Girona), Ivanna Llordella-Sarmiento (Hospital Arnau de Vilanova, Lleida), Sara Tameish (Hospital Sant Joan de Reus), Elena Jiménez-Belio (Hospital Son Espases, Palma), Hilario Blasco-Fontecilla, Manuel Martín-González y Óscar Martínez-Pérez (Hospital HM Madrid Rio). Acceso abierto (CC BY 4.0).
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2950285326000360?via%3Dihub

