Inaugurado en Albox El Santuario de el Saliente, con la nueva intervención artística de Andrés García Ibáñez
El acto ha contado con la participación del presidente de la Diputación, el obispo, Antonio Gómez Cantero, la consejera de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte, Patricia del Pozo, el subdelegado del Gobierno, José María Martín, así como de Carlos Sánchez, diputado de Presidencia y Promoción de la Provincia; la alcaldesa de Albox, María del Mar Alfonso y otras autoridades.
Este hito marca la culminación de uno de los proyectos artísticos más importantes en la trayectoria del artista almeriense Andrés García Ibáñez, quien ha estado dedicado durante siete años a la decoración del templo. El proyecto, que dio comienzo en 2019 por encargo del entonces obispo de Almería, Adolfo González Montes, incluye la espectacular decoración pictórica de la cúpula y los tres ábsides. Además, a este trabajo se han sumado durante el último año alrededor de 40 pinturas religiosas de gran formato que completan el interior del recinto.
El Santuario que une a las comarcas del Levante, Almanzora y Los Vélez estrena la decoración pictórica de la cúpula, los tres ábsides y las pinturas del interior
La obra, que el propio García Ibáñez considera el reto más intenso de sus más de 40 años de carrera, desarrolla una iconografía apocalíptica. Este programa iconográfico ha sido realizado bajo la supervisión y dirección del Obispado de Almería, combinando el respeto escrupuloso a la tradición con un lenguaje artístico netamente contemporáneo. El templo estrena también un nuevo altar, cuyo diseño es obra conjunta de García Ibáñez y el arquitecto Paco Carrasco, quien ha sido responsable de las obras de las cubiertas y el cambio del suelo.
Sobre la monumental obra, el presidente de Diputación, García Alcaina, ha destacado que “durante siete años, Andrés García Ibáñez ha desarrollado un proyecto excepcional que transforma el interior del Santuario y une nuestra tradición y nuestro patrimonio con una mirada artística contemporánea”.
La alcaldesa de Albox ha asegurado que es un día muy importante para Albox y para todos los devotos de Nuestra Señora del Saliente. “Quiero expresar, en primer lugar, nuestro más sincero agradecimiento a Andrés García Ibáñez y al Rector del Santuario, Antonio Jesús María Saldaña, por el extraordinario trabajo que se ha realizado para hacer posible esta nueva decoración y la consagración de este espacio tan especial para todos nosotros.Estamos hablando de mucho más que una actuación artística. Esta nueva etapa del Santuario supone una gran oportunidad para Albox y para toda nuestra comarca, porque refuerza la enorme proyección cultural, turística y, por supuesto, religiosa que tiene el Saliente”.
Sobre la obra
Andrés García Ibáñez ha explicado la obra en profundidad: “En las pinturas de la cúpula y los tres ábsides he planteado un resumen del Juicio Final y del Apocalipsis. En la cúpula he representado el trono de Dios rodeado por un arcoíris; Dios aparece envuelto en un manto azul, y a su alrededor se postran los veinticuatro ancianos que representan las doce tribus de Israel, así como el Antiguo y el Nuevo Testamento. En el ábside central destaca el Cordero Sacrificado, símbolo de Jesucristo, junto al Tetramorfos de los cuatro evangelistas: el ángel de San Mateo, el león de San Marcos, el toro de San Lucas y el águila de San Juan. A izquierda y derecha, los ángeles tocan la trompeta para anunciar el comienzo del juicio, dividiendo la escena entre los condenados y las desgracias de los cuatro jinetes a un lado, y la humanidad salvada al otro, que está siendo vestida con la túnica blanca por los ángeles antes de morar junto al Padre en la Jerusalén Celestial”.
En lo que se refiere a la cúpula y los ábsides, ha explicado que ha llevado a cabo una decoración del Juicio Final escrupulosamente fiel y respetuosa con la iconografía tradicional, tal y como siempre se ha representado a lo largo de la historia del arte. “Sin embargo —y esto es algo común en el resto del proyecto decorativo—, he procurado evitar los detalles más oscuros o escabrosos de la narración apocalíptica. Mi intención ha sido ofrecer una perspectiva optimista, en total sintonía con la visión que hoy tiene la Iglesia sobre el libro del Apocalipsis: una visión fundamentada en la esperanza y en la salvación”.

