Lo que pasa en Tíjola no se puede quedar en Tíjola
La intrahistoria de los tejemanejes de un alcalde imputado en el Caso Mascarillas de Diputación (y en otros).
EDITORIAL
Es tal el grado de control sobre la información por parte del PP, es tanto el dominio de los gabinetes de prensa institucionales y los medios controlados por el partido prácticamente hegemónico en Almería, todo pagado con dinero público, que hay información que jamás sale a la luz. No parece exagerado afirmar que más del 90% de la información que se publica en Almería pasa por los filtros del PP o alguna de sus instituciones, y eso, hay que decirlo, es una total y absoluta anomalía. De hecho lo ‘normal’ es que las notas de prensa de autobombo y propaganda que por lo general rozan el ridículo y el culto a la personalidad de presidentes, diputados provinciales, alcaldes y concejales del ramo se publiquen sin mover una coma.
Conocer la intrahistoria y las circunstancias de determinados métodos de gobierno y enriquecimiento locales nos permite escalar y dimensionar en su justa medida hasta qué extremo se puede llegar en el ejercicio del poder y cómo se usan desde los instrumentos más o menos cercanos a las películas de mafiosos (preferentemente contra los intereses económicos de los rivales, convertidos en enemigos siempre), a las formas y maneras de aprovechamiento intensivo de los presupuestos y el dinero público, sea este de fondos europeos o provengan estos directamente de los tributos locales y de exprimir a los ciudadanos mientras se clama por la bajada de los impuestos si gobiernan otros.
Además, como sociedad no nos podemos permitir que ‘ser valiente salga tan caro’. Los denunciantes y la oposición no se pueden ni deben dejar amedrentar por los ‘matones’ con bastón de mando, y para ello necesitan el apoyo de la sociedad civil y de los miembros de los partidos de la oposición. Si el derecho a la crítica, a hacer oposición, no está garantizado, no hay democracia, sin derecho a la información y a la difusión de esa información y a la opinión libre y las ideas, sin, en definitiva, la libertad de expresión, no hay democracia. La jueza que acaba de exonerar a Juan Andrés Ruiz (Izquierda por Almería) lo recalca, y además tirando de jurisprudencia; el derecho a la libertad de expresión, por decirlo a la pata la llana y sin necesidad de complicados argumentos jurídicos, está por encima del derecho al honor en caso de colisión de ambos en la lucha política, siempre que la gravedad demostrada de los agravios no aconseje otra cosa, y no es precisamente el caso. Ni siquiera se ha demostrado que hubiera tales agravios, ofensas o delitos contra el honor o que haya existido difamación alguna, y estos provinieran del acusado, más bien el tiempo está dando la razón punto por punto a Juan Andrés Ruiz y a todos los críticos del alcalde tijoleño, que acumulan cientos de pruebas documentales en su contra. Y es solo el principio. Por eso s tan importante tu apoyo para que sigan existiendo medios como Laverdad.tech7Almería, que todavía está naciendo. Difunde, comparte, habla de nosotros.
Pero es que lo más grave es que, y según a manifestado el acusado, ya exonerado, aunque cabe recurso, en la misma sede judicial el alcalde de Tíjola, José Juan Martínez, visiblemente alterado porque su abogada ya le avisaría de que acababan de perder el juicio, le insultó y le increpó en presencia de su hijo menor, llamándole ‘cobarde’, entre otras cosas, y acusándole de no dar la cara por haber adoptado una inteligente estrategia de defensa aconsejado por su abogado. Se da la circunstancia de que la ‘valentía’ de José Juan Martínez se sustanció en su acogimiento al derecho a no declarar en el Caso Mascarillas de Diputación de Almería. Y no contento con esto, y en un huida hacia adelante que definen muy bien el carácter y la psicología del ‘personaje’, como nos cuentan algunos vecinos de Tíjola, se dedicó a ‘fanfarronear’ en grupos de Whatsapp y entre los vecinos de esta bella localidad del Almanzora. Lo trascribimos literalmente en este editorial por su interés documental:
‘Interesar, interesar no le interesa recurrir, ni mucho menos, claro que no. Más ruido, más noticias, más vergüenza, y dolido está muy dolido. Esto le ha picado, vamos más que una multa de Hacienda de las que tanto le llegan, porque había fanfarroneado a todos los amigos, grupos de Whatsapp de familia, grupos de mucha gente. Había fanfarroneado de que el juicio le había salido de lujo y que el tonto (Juan Andrés) ese se lo iba a cargar por fin, lo insultaba y de todo. El tonto ese se le iban a quitar las ganas de meterse con él, que lo iba a fundir, que no sé qué, que había ganado el juicio seguro, que le iba a sacar los cuartos, y ahora, de golpe y porrazo, en unas semanas escasas, resuelve sentencia la jueza, lo normal es que tarde tres o cuatro meses, señal de que lo tienen enfilado. Y le pegan el estacazo y encima coincide con el día de la Virgen del Socorro, el día antes de la patrona del pueblo. Para que lo hable todo el mundo. O sea, que tiene que estar que rebota por las paredes’.
Es cierto que Tíjola, municipio con una población inferior a los 4000 habitantes, ocupa aproximadamente el número 30 dentro del ranking de los municipios de la provincia de Almería, pero su influencia política y económica, por no entrar en su relevancia histórica y su peso reputacional, etc., es mucho mayor, y más teniendo en cuenta que, empresarialmente, hay grupos, (específicamente dos) uno dedicado al sector de las residencias asistidas y otro con la gestión de espacios y eventos deportivos, ambos vinculados a las administraciones públicas (ayuntamientos, diputaciones, Junta), como ya hemos contado en diversos artículos de LaVerdad.tech, que no solo están íntimamente ligados al municipio tijoleño sino que lo están también a su actual alcalde y todavía diputado provincial, con lo cual el asunto, el CASO JOSE JUAN MARTÍNEZ, trasciende claramente el ámbito municipal y por eso, como nos recuerda otro vecino de Tíjola. ‘nadie se atreve a toserle, porque, conociéndolo, ya habrá amenazado con tirar de la manta’, y luego están su primo, el de los deportes, y el de las residencias, que es colega desde jovencillos’.

