La 49ª Asamblea de COEXPHAL cierra una campaña de menos volumen, más precio y márgenes más ajustados
La Asociación de Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas de Almería (COEXPHAL) ha celebrado su 49ª Asamblea General, un encuentro que ha servido tanto para hacer balance de la campaña 2025/2026 como para abrir oficialmente el año de celebraciones de su 50º aniversario, con la presentación del logotipo conmemorativo que acompañará a la organización hasta su próxima cita anual.
ALMERÍA
Una campaña que rompe la tendencia de los dos últimos ejercicios
Los datos presentados en la Asamblea de la asociación de exportadores de frutas y hortalizas perfilan un ejercicio especialmente atípico dentro de lo que ha sido hasta ahora la trayectoria del sector. Tras dos campañas consecutivas de crecimiento sostenido del volumen comercializado, la 2025/2026 ha cerrado con un descenso de la producción de entre el 4% y el 5%, una contracción que, sin embargo, no se ha trasladado a la facturación gracias a un repunte de los precios medios de entre el 10% y el 12%. El resultado neto es un crecimiento de la facturación agregada del sector cercano al 8%, que ha permitido superar por primera vez la barrera de los 5.200 millones de euros, según los datos avanzados por el presidente de COEXPHAL, Juan Antonio González.
La lectura técnica de esta combinación —menos kilos, más precio— no es enteramente positiva. Un menor volumen comercializado suele responder a una reducción de la superficie cultivada, a condiciones climáticas adversas o a problemas fitosanitarios que limitan el rendimiento por hectárea, y el hecho de que el precio haya compensado esa caída no equivale, necesariamente, a una mejora de la rentabilidad real de las explotaciones.
Unos costes que se disparan
El dato que más debería preocupar a los productores, y que la propia organización ha subrayado con detalle en su balance interno, es el de la evolución de los costes de producción. El coste unitario medio aumentó un 4,7% en la campaña 2025/2026, frente a un incremento mucho más contenido —del 1,5%— en la campaña anterior. El desglose por partidas explica el porqué de esa aceleración: los fertilizantes y nutrientes vegetales se encarecieron un 27%, los combustibles hasta un 50%, los plásticos y materiales de construcción de invernadero un 5%, y la mano de obra —que sigue siendo, con diferencia, la partida de mayor peso en la estructura de costes del sector— un 3,1%.
Puesto en perspectiva, esto significa que buena parte de la mejora de precios registrada en la campaña ha sido absorbida por el encarecimiento de los insumos, especialmente energía y fertilizantes, dos partidas históricamente vinculadas a la volatilidad de los mercados internacionales de materias primas y a la evolución del precio del gas y del petróleo. El margen que finalmente llega al productor es, por tanto, sensiblemente inferior al que sugiere el crecimiento agregado de la facturación.

Los retos estructurales sobre la mesa
Más allá del balance de campaña, la Asamblea ha servido para poner en común los desafíos que, según el consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, Ramón Fernández-Pacheco, marcarán el futuro inmediato del campo almeriense: la garantía de los recursos hídricos, la preservación de la sanidad vegetal frente a nuevas amenazas fitosanitarias, y la competencia desleal de terceros países, que operan con estándares medioambientales, laborales y fitosanitarios notablemente menos exigentes que los europeos.
Estos tres ejes no son nuevos en el discurso sectorial, pero adquieren un peso distinto en un contexto de costes de producción al alza: la falta de recursos hídricos limita la capacidad de ajustar la oferta a la demanda, los problemas fitosanitarios inciden directamente sobre el volumen y la calidad de la producción, y la competencia de terceros países presiona los precios de venta precisamente cuando los costes internos suben con mayor intensidad. La propia COEXPHAL ha trasladado recientemente estas preocupaciones al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en una reunión técnica centrada en sanidad vegetal, manejo del suelo y control biológico, lo que confirma que se trata de una prioridad estratégica y no de una simple reivindicación coyuntural.
El peso específico de la organización
Conviene situar estas cifras en su contexto real: COEXPHAL concentra en torno al 70% de la producción hortofrutícola fresca de la provincia y el 80% de sus exportaciones, lo que convierte los datos de su Asamblea en un indicador fiable del pulso de todo el sector en Almería, más allá de sus asociados directos. Esa representatividad explica también el respaldo institucional que la organización recibió durante la jornada, con la participación del subdelegado del Gobierno en Almería, José María Martín, del presidente de la Diputación de Almería, José Antonio García Alcaina; el propio consejero Fernández-Pacheco; y la concejal de Presidencia y Agricultura de Roquetas de Mar, Rocío Sánchez, en un formato de mesa dinámica moderado por David Baños.

Una encrucijada
Junto al análisis de coyuntura, la Asamblea ha marcado el inicio simbólico del año del 50º aniversario de la organización, con la presentación de un logotipo conmemorativo que acompañará a COEXPHAL hasta la Asamblea General de 2027, cuando se cumplirán medio siglo desde su fundación. Ese aniversario llega en un momento de encrucijada para el modelo productivo almeriense: una campaña que ha demostrado la capacidad del sector para sostener la facturación incluso con menos volumen, pero que ha dejado también en evidencia su exposición a la volatilidad de los costes energéticos y de los insumos agrícolas, dos variables que escapan al control directo de productores y organizaciones y que condicionarán, muy probablemente, el relato de la próxima campaña.


