
¿Quién es Itamar Ben Gvir, el ministro de Seguridad Nacional de Israel?
Durante una visita a Nueva York, Ben Gvir fue increpado públicamente y llamado «criminal de guerra» por manifestantes, algo que podría quedarse, incluso, bastante corto.
Itamar Ben Gvir nació el 6 de mayo de 1976 en Mevaseret Zion, cerca de Jerusalén. Su padre trabajaba en una compañía petrolera y su madre, de origen judío-kurdo, había sido joven miembro del Irgún, una organización paramilitar sionista de mediados del siglo XX. Aunque su familia era laica, Ben Gvir adoptó en su adolescencia posiciones religiosas y de extrema derecha durante la Primera Intifada (1987-1991).
Radicalización temprana. De joven se vinculó al movimiento juvenil de Kach, la organización kahanista —fundada por el rabino ultranacionalista Meir Kahane— que defendía la expulsión de los árabes de Israel y que terminó siendo declarada ilegal y catalogada como grupo terrorista tanto por Israel como por Estados Unidos. Llegó a ser detenido, según su propio relato, a los 14 años, y fue condenado en distintas ocasiones por incitación al racismo, apoyo a organización terrorista y otros delitos: en total acumula al menos ocho condenas. Se hizo tristemente conocido por tener colgado en su salón un retrato de Baruch Goldstein, el colono responsable de la masacre de la Cueva de los Patriarcas de 1994, en la que murieron 29 palestinos; según diversas informaciones, retiró el cuadro al entrar en política institucional.
Carrera como abogado. Estudió Derecho y ejerció como abogado defensor, especializándose en representar a colonos y activistas judíos de extrema derecha acusados de delitos de odio o terrorismo contra población palestina. El diario israelí Haaretz lo describió como el «hombre de referencia» para extremistas judíos con problemas legales.
Entrada en política. Fue elegido diputado de la Knéset por primera vez en 2021 como líder de Otzma Yehudit («Poder Judío»), partido de extrema derecha, kahanista y antiárabe. En las elecciones de noviembre de 2022, su formación logró seis escaños y se integró en la coalición más derechista de la historia de Israel, liderada por Benjamin Netanyahu, lo que le permitió acceder al cargo de ministro de Seguridad Nacional desde diciembre de 2022, cartera con la que supervisa la policía y el sistema penitenciario israelí.
Trayectoria como ministro. Desde ese puesto, ha flexibilizado el acceso a armas de fuego para civiles, impulsado patrullas armadas de colonos, y ha sido acusado de politizar la policía en detrimento de activistas de izquierda y a favor de colonos armados. Ha reclamado además permitir la oración judía en la Explanada de las Mezquitas, un lugar sagrado también para el islam, con visitas al lugar que han generado repetidas tensiones diplomáticas.
Ruptura y regreso por la guerra en Gaza. En enero de 2025 dimitió del Gobierno en desacuerdo con un alto el fuego en Gaza, y regresó al cargo poco después, en marzo de 2025, cuando el conflicto se intensificó de nuevo. Desde entonces se ha convertido en una de las voces más beligerantes del gabinete, presionando de forma constante a Netanyahu para intensificar la ofensiva militar y oponiéndose a cualquier acuerdo que no implique la destrucción total de Hamás.
«Criminal de guerra» en plena calle. Durante una visita a Nueva York, Ben Gvir fue increpado públicamente y llamado «criminal de guerra» por manifestantes, un episodio que diversos medios calificaron de «extraordinario» pero que analistas y periodistas palestinos consideraron una reacción lógica ante lo que definen como su historial de endurecimiento sistemático de las condiciones carcelarias impuestas a los presos palestinos, con medidas punitivas que han generado repetidas protestas internacionales de organizaciones de derechos humanos.
Una orden de arresto de la CPI en preparación. El caso más grave, con recorrido judicial real, es el que instruye la Corte Penal Internacional (CPI). En mayo de 2025, el Wall Street Journal reveló que el fiscal de la CPI, Karim Khan, preparaba órdenes de arresto contra Ben Gvir y el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, por su papel en la expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania, en el marco del mandato que la Corte ejerce sobre los territorios palestinos desde que la Autoridad Palestina aceptó su jurisdicción en 2014. Ben Gvir respondió desafiante en su cuenta de X: «Ninguna orden de arresto me disuadirá de seguir trabajando por el pueblo de Israel y la Tierra de Israel. Cuando La Haya está en mi contra, sé que voy por el buen camino».
El precedente de Netanyahu. Esa amenaza judicial se inscribe en un proceso más amplio que ya afecta a la cúpula del Gobierno israelí: en noviembre de 2024, la CPI dictó órdenes de detención contra el propio primer ministro, Benjamin Netanyahu, y el entonces ministro de Defensa, Yoav Gallant, por crímenes de guerra —entre ellos, usar el hambre como método de guerra y dirigir ataques intencionados contra población civil— y crímenes de lesa humanidad, incluyendo asesinato y persecución. Organizaciones como Amnistía Internacional han reclamado desde entonces que todos los Estados miembros de la Corte, incluidos los europeos, cumplan con su obligación de detener a Netanyahu si pisa su territorio, aunque países como Francia, Alemania, Italia, Hungría o Polonia han evitado comprometerse públicamente a hacerlo.
Un patrón de impunidad cuestionada. El propio Ben Gvir, lejos de amedrentarse ante estos procesos, ha respondido en el pasado a las órdenes de detención de la CPI contra otros miembros del Gobierno reclamando la anexión de todo el territorio palestino como «respuesta». Ese desafío frontal a la justicia internacional, sumado a sus últimas declaraciones sobre matar entre 30 y 40 palestinos cada noche, es lo que ha llevado a Amnistía Internacional y a otras organizaciones de derechos humanos a insistir en que no puede existir «refugio seguro» para quienes son investigados por crímenes de guerra y de lesa humanidad, y ha alimentado las voces —como la de la eurodiputada alemana Hildegard Bentele— que reclaman ahora sanciones específicas y directas contra el propio ministro de Seguridad Nacional.

