
‘Omega’ vuelve al Generalife treinta años después
Kiki Morente, Lagartija Nick e Israel Galván clausuran la 25.ª edición de ‘Lorca y Granada en los Jardines del Generalife’ con tres noches con as entradas agotadas. La efeméride sirve para revisitar una obra que cambió la relación entre flamenco, rock y poesía y que hoy forma parte de la historia de la música española
Sí, treinta años después de aquella colisión entre varios planetas: flamenco, rock, poesía y cierto espiritu experimental, la música de Omega, el disco que Enrique Morente y Lagartija Nick publicaron en 1996, vuelve de alguna manera a Granada, vuelve a su hogar.
Con todas las entradas agotadas, el Teatro del Generalife vivirán hoy, mañana y el sábado 29 de agosto tres noches irrepetibles: Kiki Morente, Lagartija Nick e Israel Galván reinterpretan sobre el escenario el disco que en 1996 catalizó mejor el signo de esos tiempos, aunque se tardaran años y años en ser asimilado. La cita cierra la 25ª edición de uno de los ciclos culturales más longevos de Andalucía.
Un disco necesario
Cuando Enrique Morente publicó Omega en 1996 junto a la banda granadina Lagartija Nick, el resultado creo cierto desconcierto a uno y otro lado del río, en este caso no el Darro, ni el Genil, sino el de la música: guitarras eléctricas, distorsión moderada, textos de Federico García Lorca y versiones de canciones de Leonard Cohen entreverado todo con del cante jondo del maestro Enrique Morente. Fue, como recoge la propia organización del ciclo, un acto de libertad casi suicida, un diálogo salvaje entre el ‘metal’ y el quejío, impulsado por una fe imprudente en el abismo. El tiempo le dio la razón: hoy está considerado uno de los discos más revolucionarios de la música española, un puente todavía poco transitado que abrió nuevas vías a generaciones posteriores de artistas.
Tres décadas después, el hijo toma el relevo
Treinta años más tarde, es Kiki Morente —hijo de Enrique— quien encabeza el cante en esta relectura escénica, arropado de nuevo por Lagartija Nick, con Antonio Arias al frente de la banda, y con la colaboración especial de Israel Galván al baile. Según la producción del espectáculo, Kiki Morente representa ahora la juventud y la perspectiva dentro de Omega, desde su mirada de niño en 1996, porque Omega fue un asunto de familia para los Morente, hasta su responsabilidad actual manteniendo el legado de su padre, mientras que Lagartija Nick simboliza la experiencia, lo viejo en busca del alma joven del proyecto.
La propuesta no es una simple recreación nostálgica, sino una reinterpretación de los momentos más icónicos de Omega que convierte el concierto en una vivencia intensa y envolvente, en la que tradición y vanguardia se encuentran con fuerza y emoción. Sobre las tablas, Lagartija Nick, pieza clave del álbum original, aporta su energía rock y su sonido experimental, manteniendo vivo el espíritu transgresor de la obra, mientras Kiki Morente suma una conexión profundamente emocional, aportando su voz y sensibilidad como puente entre el legado y el presente.
La organización del programa granadino lo resume con fuerza poética: cuatro fuerzas colisionan en el epicentro de este terremoto: el genio inquieto de Enrique Morente, el rugido de Lagartija Nick, la poética herida de Lorca y la liturgia emocional de Leonard Cohen.
Triple efeméride
La fecha no es casual. Esta edición del Generalife coincide con un cruce de aniversarios que la propia organización describe como «casi profético»: treinta años de ‘Omega’, noventa años de la ausencia de Lorca, diez años del silencio de Cohen. A esto se suma, además, los veinticinco años del propio ciclo Lorca y Granada en los Jardines del Generalife, que este verano alcanza su edición número 25.
Todo vendido
El montaje llega a Granada ya rodado: el pasado 15 de agosto se presentó en la Cantera de Nagüeles, dentro del Starlite Festival de Marbella, con Miguel Poveda como artista invitado y un aforo casi lleno. En su gira, el espectáculo pasará también por el Festival de la Guitarra de Córdoba y por el Palau de la Música Catalana de Barcelona, donde actuará el 30 de octubre con Antonio Rey como guitarrista invitado.
En Granada, sin embargo, la cita tiene un valor especial: no es solo un concierto más de gira, sino una revisión escénica del mítico trabajo discográfico impulsado por Enrique Morente que propone una relectura contemporánea de la conexión entre flamenco, poesía y rock, recuperando la fuerza transformadora de un proyecto clave en la renovación de los lenguajes musicales y en la difusión de los textos lorquianos. Las tres funciones —27, 28 y 29 de agosto— llevan semanas con las localidades agotadas para las tres funciones previstas en el Teatro del Generalife.


