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‘La amiga estupenda’: basada en la novela de ‘Elena Ferrante’, y que se emite en TVE, arrasa tras un comienzo discreto

Detrás de este éxito hay una historia tan fascinante como la propia ficción: la de una ‘escritora’ que lleva más de tres décadas ocultando su identidad, y cuyo verdadero nombre sigue siendo, a día de hoy, objeto de disputa.

RTVE ha convertido a ‘La amiga estupenda’ en el gran fenómeno televisivo de este final de verano. La serie basada en la saga ‘Dos amigas’ de Elena Ferrante, que hace apenas dos semanas debutaba de forma discreta en La 2, ha completado un ascenso meteórico hasta convertirse en protagonista de una noche especial en La 1, con casi 2,2 millones de espectadores nuevos y una cobertura acumulada de 4,2 millones desde su estreno. Detrás de este éxito hay una historia tan fascinante como la propia ficción: la de una ‘escritora’ que lleva más de tres décadas ocultando su identidad, y cuyo verdadero nombre sigue siendo, a día de hoy, objeto de disputa.

De La 2 al prime time de La 1 en apenas seis días

El recorrido de la serie en la televisión pública española ha sido inusualmente rápido. Su estreno en La 2, el domingo 24 de agosto, con triple emisión de sus tres primeros episodios —»Las muñecas», «El dinero» y «Metamorfosis»—, promedió un 6,2% de share y 488.000 espectadores, con casi dos millones de espectadores únicos (1.983.000) a lo largo de la noche. Se trató, según los propios datos de RTVE, del mejor estreno de una ficción en La 2 en dos décadas. Especialmente llamativo resultó el comportamiento del tercer capítulo: pese a emitirse ya en late night, disparó su cuota hasta el 8,5%, prácticamente sin perder audiencia respecto al arranque de la noche.

Ese resultado convenció a RTVE de dar un paso poco habitual: trasladar la serie, aunque fuera de forma puntual, a La 1. La cadena programó una «noche especial» el sábado 29 de agosto —fecha con una simbología particular, ya que ese mismo día, pero de 2018, la serie se había presentado por primera vez en el Festival de Cine de Venecia, marcando el inicio de su andadura internacional—. El resultado confirmó el acierto de la apuesta: los tres episodios emitidos obtuvieron un promedio del 8,7%, 640.000 espectadores y 1,4 millones de contactos, con un dato especialmente destacado entre los mayores de 65 años, donde la serie anotó un 12,2% de cuota y lideró su franja. El tercer capítulo de la noche lideró en solitario con un 10,3% y 631.000 espectadores, mientras que el primero coliderató con un 8,3% y 677.000 espectadores. En conjunto, la ficción ha sumado ya 2,2 millones de espectadores nuevos respecto a su estreno y acumula una cobertura total de 4,2 millones de personas distintas desde que llegó a la parrilla de RTVE.

Una historia de amistad, envidia y supervivencia en el Nápoles de posguerra

‘La amiga estupenda’ —título original ‘L’amica geniale’, conocido en el mundo anglosajón como ‘My Brilliant Friend’— adapta la tetralogía ‘Dos amigas’ de Elena Ferrante, compuesta por las novelas ‘La amiga estupenda’ (2011), ‘Un mal nombre’ (2012), ‘Las deudas del cuerpo’ (2013) y ‘La niña perdida’ (2014). La saga narra, a lo largo de varias décadas, la relación entre Elena «Lenù» Greco y Raffaella «Lila» Cerullo, dos niñas que se conocen jugando con muñecas en un barrio humilde de Nápoles en los años cincuenta y cuyas vidas, marcadas por el afecto, la rivalidad, los celos, la lealtad y la traición, terminan reflejando también la transformación social y política de toda Italia hasta finales del siglo XX.

La producción televisiva, coproducida por la RAI italiana y HBO, consta de cuatro temporadas y 34 episodios, cada una basada principalmente en una de las novelas de la saga, con un reparto que cambia a medida que envejecen las protagonistas: Elisa Del Genio y Ludovica Nasti dan vida a Lenù y Lila de niñas; Margherita Mazzucco y Gaia Girace las interpretan durante la adolescencia y buena parte de la vida adulta; y Alba Rohrwacher e Irene Maiorino toman el relevo en la última temporada, que cerró de forma definitiva la adaptación en 2024. La serie ha llegado a más de 170 territorios de todo el mundo y cuenta, además, con la participación de intérpretes reconocibles para el público español de RTVE, como Dora Romano (‘Imma Tataranni’) o Antonio Milo (‘El paraíso de las señoras’).

La serie de novelas de la Saga Dos amigas, de Elena Ferrante | Randon House

El misterio literario que ha durado más de tres décadas

Buena parte del magnetismo que rodea a esta historia tiene su origen en la propia autora. Elena Ferrante es, desde que publicó su primera novela en 1992, un seudónimo: nadie sabe con absoluta certeza quién escribe bajo ese nombre. La propia escritora expresó desde el principio su voluntad de mantenerse al margen de cualquier exposición pública, en una carta dirigida a su editorial que se ha convertido en una suerte de manifiesto: «Ya he hecho suficiente por esta historia: la escribí. Si el libro vale para algo, debería ser suficiente. No participaré en discusiones ni conferencias, si me invitan. No iré a recoger premios, si alguno me es otorgado. No promocionaré el libro, especialmente en televisión, ni en Italia ni en el extranjero.»

Ese silencio deliberado alimentó durante años todo tipo de especulaciones, hasta que en octubre de 2016 el periodista italiano Claudio Gatti, del diario Il Sole 24 Ore, publicó de forma simultánea en varios medios internacionales —entre ellos The New York Review of Books, el alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung y el francés Mediapart— una investigación basada en registros bancarios, movimientos inmobiliarios y pagos de derechos de autor. Según su reconstrucción, detrás de Elena Ferrante se escondería Anita Raja, una traductora del alemán al italiano nacida en 1953, residente en Roma y casada con el escritor napolitano Domenico Starnone. Gatti sustentaba su tesis en el notable incremento de los ingresos declarados por Raja en los años en que la saga de Ferrante se convertía en un fenómeno editorial mundial: más de tres millones de euros en 2014, un 65% más que el año anterior, y más de siete millones y medio en 2015.

La reacción no se hizo esperar. Sandro Ferri, editor de Ferrante en la editorial E/O y una de las pocas personas que conocían su identidad real, calificó el trabajo de Gatti de «repugnante» en declaraciones a The Guardian. La propia editorial fue más allá en un comunicado: «Disgusta ver a una gran autora italiana, amada y celebrada en el país y en el mundo, tratada como si fuera una criminal. ¿De qué delito está manchada para justificar una invasión de su vida de este tipo?». La escritora británica Jeanette Winterson resumió el argumento de fondo del debate ético que se abrió entonces: los datos desvelados por Gatti «no son los papeles de Panamá, ni tapaderas, ni sobornos», sino los de una mujer que «pagaba sus impuestos» y «quería vivir tranquilamente y seguir con su trabajo».

Ni Anita Raja ni la editorial han confirmado nunca de forma oficial esa identificación, y la propia Ferrante, preguntada en entrevistas por las especulaciones, ha zanjado siempre la cuestión de la misma manera: «Mi identidad, mi sexo, se pueden encontrar en mi escritura.» A la teoría de Raja se ha sumado con los años otra hipótesis, la de que el propio Domenico Starnone —marido de Raja y reconocido escritor napolitano por derecho propio— fuera el verdadero autor, o coautor, de las novelas: ya en 2006 un análisis computacional del estilo literario realizado por el investigador Luigi Galella apuntaba similitudes entre la prosa de Starnone y la de Ferrante, hipótesis que ambos han negado siempre de forma explícita. El misterio se complicó aún más en 2016, cuando una cuenta de Twitter que aparentaba pertenecer a Anita Raja llegó a «confirmar» su identidad como Ferrante, antes de descubrirse que se trataba de una suplantación obra de Tommaso Debenedetti, un periodista italiano tristemente célebre por fabricar entrevistas falsas a personajes públicos.

Tres décadas después de la publicación de su primera novela, y pese a la investigación de Gatti, la identidad real de Elena Ferrante sigue siendo, oficialmente, un misterio sin resolver, algo verdaderamente inusual en la era de la sobreexposición mediática y que ha contribuido, paradójicamente, a alimentar todavía más el interés por su obra.

Un éxito que ya es fenómeno global

El recorrido internacional de la adaptación televisiva confirma la dimensión de ese interés. Tras su estreno mundial en el Festival de Venecia de 2018, la serie se convirtió en una de las coproducciones europeas de mayor proyección de los últimos años gracias al respaldo conjunto de la RAI italiana y de HBO en Estados Unidos, lo que le permitió llegar a más de 170 territorios de todo el planeta con una recepción crítica extraordinariamente positiva a lo largo de sus cuatro temporadas.

En España, el salto de La 2 a La 1 en cuestión de días —algo que RTVE reserva únicamente para fenómenos televisivos de primer orden— confirma que el interés del público no se limita a los mercados italiano o anglosajón. El propio movimiento de la cadena pública se enmarca, además, en una apuesta más amplia por la ficción europea de calidad, que incluirá próximamente el estreno en La 1 de ‘Toda una mujer’. Con la serie ya completamente emitida y su historia cerrada desde 2024, el interés generado en España se centra ahora en el propio desarrollo narrativo: la próxima semana, tal y como ha anunciado RTVE, «un hecho crucial cambiará para siempre la vida» de Lila y Lenù, en un nuevo capítulo de una historia que, treinta años después de que naciera en la imaginación de una autora que nunca ha querido dar la cara, sigue demostrando una capacidad de conexión emocional con el público que pocas ficciones europeas recientes pueden igualar.

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