AsiaInternacional

El presidente chino Xi Jingping reclama a los BRICS un papel central en el nuevo orden internacional

El presidente chino, Xi Jinping, ha instado a los países de los BRICS a “situarse del lado correcto de la historia” y a asumir un papel activo en la defensa de la paz y la estabilidad. Xi pronunció estas palabras durante la primera sesión de la XVIII Cumbre de los BRICS, celebrada en Nueva Delhi los días 12 y 13 de septiembre, coincidiendo con el vigésimo aniversario de la cooperación del grupo.

En el mensaje, difundido por CGTN, la televisión pública china, en Español, el presidente chino hace balance de dos décadas de cooperación y lanza una propuesta para ampliar la colaboración en tecnología, seguridad, cultura y gobernanza internacional.

Quiénes forman los BRICS

El grupo está integrado actualmente por once países: Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, Egipto, Etiopía, Irán, Indonesia, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos. Brasil, Rusia, India y China dieron origen al acrónimo BRIC, mientras que Sudáfrica se incorporó posteriormente, en 2010. Egipto, Etiopía, Irán y Emiratos Árabes Unidos se sumaron en 2024, Indonesia pasó a ser miembro de pleno derecho en 2025 y Arabia Saudí figura entre los miembros reconocidos por la presidencia india.pib.gov+1

La ampliación ha aumentado el peso demográfico, económico y energético del grupo, pero también ha hecho más compleja su coordinación. Los BRICS reúnen a países con sistemas políticos, intereses regionales y estrategias exteriores muy diferentes. Su principal reto consiste en convertir esa diversidad en una capacidad efectiva de cooperación.

Junto a los once miembros participan también países socios, una categoría creada para ampliar el diálogo sin incorporarse plenamente a todas las estructuras del grupo. Entre ellos se encuentran Bielorrusia, Bolivia, Cuba, Kazajistán, Malasia, Nigeria, Tailandia, Uganda, Uzbekistán y Vietnam.

Una nueva etapa para el grupo

Xi afirmó que los BRICS se han convertido en “la plataforma más influyente del mundo para la cooperación entre mercados emergentes y países en desarrollo”. El presidente chino destacó que sus miembros han buscado modelos de crecimiento ajustados a sus circunstancias nacionales y han coordinado posiciones ante distintos desafíos internacionales.

La afirmación forma parte del relato con el que China interpreta la evolución del grupo. Los BRICS no se presentan como una alianza militar ni como una organización cerrada, sino como un foro de consulta y cooperación entre países que aspiran a tener mayor peso en las decisiones mundiales.

La ampliación ha abierto una nueva fase. El grupo ya no se limita a reunir a las principales economías emergentes de Asia, Europa y América Latina, sino que incorpora importantes productores de energía y amplía su presencia en Oriente Próximo y África. Esa expansión refuerza su capacidad de influencia, aunque también obliga a establecer prioridades comunes y mecanismos de decisión más eficaces.

Sede de la cumbre de los BRICS en Nueva Delhi

Tecnología e inteligencia artificial

La primera de las áreas señaladas por Xi fue la innovación. El presidente chino pidió reforzar la cooperación en inteligencia artificial y defendió que su desarrollo se base en la apertura, el trabajo conjunto y el reparto de beneficios.

China ha propuesto una iniciativa para aplicar la inteligencia artificial a la nueva industrialización de los países BRICS. La propuesta incluye cooperación en investigación y en aplicaciones prácticas, con el objetivo de utilizar estas tecnologías para aumentar la productividad y modernizar sectores industriales.

La cuestión tiene una importancia creciente para las economías emergentes. La inteligencia artificial puede mejorar la industria, la agricultura, la sanidad, la educación y la gestión de los servicios públicos. Al mismo tiempo, plantea riesgos relacionados con el empleo, la concentración tecnológica, la protección de datos y la dependencia de empresas extranjeras.

La cooperación entre los BRICS podría facilitar el acceso a conocimientos y recursos tecnológicos, pero necesitará acuerdos concretos sobre regulación, seguridad y transferencia de tecnología. La retórica sobre los beneficios compartidos tendrá que traducirse en programas capaces de reducir las diferencias entre los países miembros.

Seguridad y conflictos internacionales

En materia de paz y seguridad, Xi pidió adoptar una visión “común, integral, cooperativa y sostenible”. También llamó a rechazar la mentalidad de la Guerra Fría y la confrontación entre bloques, y defendió la participación de los BRICS en la resolución de conflictos regionales.

El planteamiento responde a un escenario internacional caracterizado por la rivalidad entre grandes potencias, las guerras abiertas y la crisis de varios mecanismos de cooperación. China pretende presentar a los BRICS como un espacio capaz de favorecer el diálogo en lugar de profundizar la división en bloques.

La propuesta se enfrenta, sin embargo, a las diferencias existentes dentro del propio grupo. Sus miembros no mantienen posiciones idénticas sobre los principales conflictos internacionales y en algunos casos están directamente implicados en disputas regionales. La capacidad de los BRICS para contribuir a la paz dependerá de que logren pasar de los principios generales a iniciativas diplomáticas concretas.

Xi señaló de forma particular la disposición de China a trabajar con los demás miembros por la paz y la estabilidad en Oriente Próximo y el golfo Pérsico. La referencia confirma el interés de Pekín por consolidar su papel diplomático en una región donde tradicionalmente la influencia occidental ha sido predominante.

Cultura y relaciones sociales

El presidente chino incluyó también la cooperación cultural, educativa y turística entre las prioridades del grupo. Pidió reforzar los intercambios entre jóvenes y los contactos entre las sociedades.

Esta dimensión pretende dar estabilidad a una relación que no dependa exclusivamente de los Gobiernos. Los BRICS agrupan a países con tradiciones históricas, lenguas, religiones y modelos sociales distintos. El conocimiento mutuo puede facilitar la cooperación y reducir la distancia entre unas sociedades que a menudo se observan a través de conflictos geopolíticos o de imágenes fragmentarias.

Los intercambios universitarios, los programas culturales y la movilidad turística pueden contribuir a consolidar una identidad común limitada, pero útil: la de un espacio de cooperación entre países que reclaman mayor participación en los asuntos internacionales.

Reforma de la gobernanza mundial

La cuarta prioridad planteada por Xi fue la reforma del sistema internacional. El presidente chino pidió avanzar hacia una gobernanza mundial “más justa y equitativa”, defender la autoridad de Naciones Unidas y apoyar el sistema multilateral de comercio, con la Organización Mundial del Comercio como eje central. También rechazó todas las formas de proteccionismo.

La demanda de mayor representatividad refleja una posición compartida por muchos países del Sur Global. El reparto actual de poder en instituciones como el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas o los organismos financieros internacionales no corresponde plenamente al peso económico y demográfico alcanzado por Asia, África y América Latina.

Los BRICS aspiran a modificar ese equilibrio, aunque el objetivo no está exento de contradicciones. China, Rusia, India y las demás potencias del grupo no siempre coinciden en sus intereses ni en su interpretación del multilateralismo. Además, la defensa de unas reglas comerciales abiertas convive con políticas industriales y medidas de protección adoptadas por distintos Estados.

La relevancia de la propuesta dependerá de si los BRICS son capaces de presentar reformas concretas y de construir alianzas más amplias dentro de Naciones Unidas y de las instituciones económicas internacionales.

La presidencia china de 2027

Xi afirmó que la solidaridad y la cooperación han sido la principal fuente de fortaleza de los BRICS y defendió la apertura de una tercera “década dorada” del grupo. China asumirá el próximo año la presidencia y organizará la XIX Cumbre de los BRICS.

La presidencia permitirá a Pekín impulsar sus prioridades: inteligencia artificial, financiación del desarrollo, comercio, transición energética y reforma de la gobernanza mundial. También será una oportunidad para consolidar los mecanismos de cooperación creados tras la ampliación.

El resultado dependerá de la capacidad china para mantener el equilibrio entre los distintos miembros. Brasil puede conceder más importancia a la financiación y al desarrollo; Rusia, a la seguridad y la reducción de su aislamiento; India, a su autonomía estratégica; los países de Oriente Próximo, a la energía y la estabilidad regional; y los miembros africanos, a la inversión y las infraestructuras.

Un grupo con peso, pero sin cohesión plena

El artículo de CGTN en Español presenta la cumbre desde la perspectiva de China y subraya el papel de los BRICS como expresión del fortalecimiento del Sur Global. Su relato destaca la cooperación, la paz, la innovación y la reforma de las instituciones internacionales.

La importancia del grupo es indiscutible, pero su futuro dependerá de factores que van más allá de su tamaño. Los BRICS deberán demostrar que pueden coordinar políticas, resolver sus diferencias y ofrecer resultados concretos en ámbitos como el comercio, la tecnología, la energía y la financiación.

La cumbre de Nueva Delhi representa, en ese sentido, un punto de inflexión. Los BRICS han dejado de ser un grupo reducido de economías emergentes y se han convertido en un foro más amplio y diverso. La presidencia china de 2027 mostrará si esa ampliación se traduce en una mayor influencia colectiva o si las diferencias internas limitan su capacidad de actuación.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *