
EL HAZMERREÍR: PEROLES, PEROLES, PEROLES
Cuenta la leyenda que, cuando se reunieron los de Vox para fundar el partido con dinero procedente del exilio iraní, vulgo: servicios secretos israelíes, en una especie de ‘tormenta de falta de ideas’ que les montaron, pensaron en hacer como hicieron en Italia, Meloni y los postfascistas italianos: escogieron el primer verso del himno italiano, Fratelli d´Italia, para el nombre del partido. Hagamos lo mismo, escojamos el primer verso del himno español: Franco, Franco… Eso, eso, dijeron otros talentos presentes, muy entusiasmados. Pero, hete aquí que el publicista encargado de crear la imagen del partido y todo eso, viendo que se le iban a hacer las tantas escuchando gilipolleces, intervino: señores, señores, el himno español no tiene letra. Ohhh, ahhhh, ihhh, se escuchó en la sala. A ver, si no hay ninguna palabra a la que echar mano del himno español podríamos usar una voz romana. ¿Una psicofonía?, preguntó Abascal, porque los romanos romanos están todos muertos, nos quedan los rumanos y los ciudadanos romanos, que romanos romanos no son porque no van vestidos como en Ben-Hur, que los he visto yo en la Fontana di Trevi. En el Coliseo todavía queda alguno, la verdad. Bueno, bueno, interrumpió el publicista (que tiene nombre y sé que lo ha fichado el PP, pero no lo recuerdo), vamos al lío, que he quedado. ¿Cómo es voz en latín (que también significa palabra, por eso se dice la voz latina tal o la voz griega cual)? ¿Voz en latín? Pues no caigo, dijo Abascal. Vox, replicó el publicista. Claro, claro, como los diccionarios, dijo Espinosa de los Monteros, que siempre se las quería dar de listo. Ah, que lo has copiado de los diccionarios, ¿y por esto te van a pagara ese dineral los de Isra…los exiliados iraníes? No me toques los cajones peruanos, o flamencos, Santi, le dijo el publicista al futuro líder incontestable de la formación, que he hilado muy fino, si no hay palabra ni nada que decir realmente la palabra es palabra. Efectivamente, dijo Rocío Monasterio, en el principio fue el verbo, en este caso el sustantivo. Ahí, ahí, dijo el publicista, y perdona que te diga, qué va a haber todo el rato con esta panda de gañanes, pues pura palabrería, almendras y nueces vanas, pistachos vacíos, cáscara de avellanas, con lo cual esta no deja de ser mi creación más irónica. Qué hijo de frutos secos eres, le replicó Abascal. Agur, dijo el publicista, que me voy a por el cheque de los ju…iraníes del exilio. Agur, dice, si encima es de la ETA, este es de la ETA, Torrente, no lo dejes salir por esa puerta…Torrente, Torrente, pero si está sobao, el muy carbón.

