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El operador de Adif que autorizó la marcha del AVE se acoge a su derecho a no declarar ante la Guardia Civil

Se desconoce, de momento, si la decisión del técnico de circulación es de antes o de después de que las grabaciones de voz del puesto de mando revelasen que autorizó al convoy de Renfe a acelerar en régimen de Bloqueo de Señalización Lateral (BSL) tras la caída del sistema de seguridad LZB, a pesar de que apenas unos minutos antes la maquinista del tren de Iryo había comunicado que permanecía detenida en la misma vía al no poder reiniciar sus sistemas.

La instrucción judicial sobre la catástrofe ferroviaria de Urda (Toledo) ha alcanzado su primer gran nudo procesal. El trabajador del Centro de Regulación y Control (CRC) de Adif en Atocha que dio la instrucción al tren AVE de reanudar la circulación con «marcha normal» se ha negado a declarar ante los agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil. El empleado público ha hecho uso de su derecho constitucional a no prestar testimonio en sede policial en esta fase preliminar, mientras los investigadores tratan de delimitar las posibles responsabilidades penales por un siniestro que ha dejado un balance provisional de al menos 69 fallecidos y más de medio centenar de heridos.

Se desconoce, de momento, si la decisión del técnico de circulación es de antes o de después de que las grabaciones de voz del puesto de mando revelasen que autorizó al convoy de Renfe a acelerar en régimen de Bloqueo de Señalización Lateral (BSL) tras la caída del sistema de seguridad LZB, a pesar de que apenas unos minutos antes la maquinista del tren de Iryo había comunicado que permanecía detenida en la misma vía al no poder reiniciar sus sistemas.


Dos vías de investigación paralelas

Los hechos se van esclareciendo por dos cauces complementarios pero con metodologías y tiempos diferenciados:

  1. La vía penal (Guardia Civil y Juzgado de Orgaz): Dirigida por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Orgaz, se centra en depurar imprudencias o delitos de homicidio y lesiones por imprudencia grave . Los agentes custodian las cajas negras (registradores jurídicos) de ambos convoyes y han comenzado la ronda de tomas de declaración, donde se ha producido la negativa a testificar del regulador de Adif.
  2. La vía técnica independiente (AITAT): La Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes Ferroviarios, Marítimos y de Aviación Civil (órgano que ha asumido las competencias de la antigua CIAF) se encarga de determinar las causas sistémicas para emitir recomendaciones de seguridad, sin atribuir culpas individuales.

Interrogatorios técnicos aplazados por shock emocional

En su primera nota informativa oficial, la AITAT ha confirmado que sus inspectores todavía no han podido interrogar a los profesionales situados en la «primera línea» de los hechos —tanto a los maquinistas de ambos convoyes como a los operadores del CRC de Madrid— debido a que «no se encuentran en condiciones médicas y psicológicas de someterse a entrevistas» tras el fuerte impacto emocional sufrido.

Ámbito investigadoActuaciones realizadasEstado de los testimonios clave
Puesto de Control de Atocha (Adif)Intervención del libro de telefonemas, grabaciones de audio, vídeos de sala y volcados informáticos.El operador principal se niega a declarar ante la Guardia Civil; entrevistas técnicas de AITAT pospuestas.
Material rodante (Renfe e Iryo)Extracción y custodia de las cajas negras y de los registradores de a bordo.Los maquinistas permanecen bajo asistencia médica y psicológica.
Dinámica del impactoReconstrucción fotogramétrica con drones y peritaje de vía.Primer informe técnico: el AVE embistió al Iryo a una velocidad estimada de entre 160 y 200 km/h.

El foco sobre la gestión de la situación degradada

Los peritos de la AITAT y los agentes judiciales concentran sus pesquisas en el protocolo de degradación de seguridad activado a las 8:31 horas, momento en que el sistema de supervisión continua LZB falló en el tramo toledano.

A partir de ese instante, la separación entre trenes dejó de estar automatizada por ordenador y pasó a depender exclusivamente de la comunicación verbal y manual entre controladores y maquinistas . La negativa a declarar del operador de Adif traslada ahora la confrontación de versiones a la sede judicial, donde el juez instructor deberá citarlo en calidad de investigado para que aclare por qué no se protegió el cantón ocupado por el tren italiano antes de ordenar la marcha normal del AVE.

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