
Una explosión en la fábrica de municiones de El Fargue sacude Granada
Es el segundo incidente en menos de un mes
Una potente deflagración en la Fábrica de Municiones de Granada (FMG), situada en la barriada periférica de El Fargue, ha conmocionado a la capital granadina a primera hora de este viernes. La detonación, registrada sobre las 8:58 horas, desató una oleada de llamadas al servicio de Emergencias 112 por parte de vecinos de El Fargue, el Albaicín y otros distritos de la ciudad que aseguraron haber sentido un temblor equiparable al de un «fuerte terremoto». El balance inicial confirma varios operarios heridos leves —con quemaduras y lesiones auditivas— atendidos en el propio recinto por los servicios sanitarios del 06.
El estallido se originó en la zona del quemadero de las instalaciones, un área técnica donde de forma periódica y protocolizada se procede a la destrucción controlada de excedentes de pólvora y restos de material pirotécnico o balístico. Según las primeras informaciones facilitadas por la propia factoría y las fuerzas de seguridad, el incidente se desencadenó cuando una de estas quemas rutinarias se descontroló de manera imprevista por causas que ya están bajo investigación de la Policía Científica y los técnicos especialistas en desactivación de explosivos (TEDAX).
La convivencia histórica con el riesgo en El Fargue
Para los residentes de El Fargue, los sobresaltos vinculados a la industria armamentística forman parte de una larga y compleja rutina . El enclave alberga una de las fábricas de pólvora y munición más antiguas del continente europeo: sus orígenes se remontan al siglo XIV en época nazarí y su emplazamiento actual opera de forma ininterrumpida desde finales del siglo XVIII, fabricando hoy pólvoras, munición de artillería de gran calibre y componentes de misiles para el holding de defensa MSM Group (CSG).
Aunque la actividad pirobalística cuenta con rigurosos protocolos de seguridad y da empleo directo a cerca de 300 trabajadores, la naturaleza de su producción hace que los incidentes, las detonaciones en pruebas y los traslados de material formen parte del paisaje cotidiano de la zona.
Dos alertas en menos de tres semanas
El suceso de este viernes se suma a la tensión vivida hace apenas diecisiete días, el pasado 13 de octubre, cuando un camión de transporte de la propia fábrica sufrió un aparatoso accidente en la carretera A-4002 que conecta El Fargue con la capital .
En aquella ocasión, un fallo en la estiba de la carga provocó que el vehículo volcase a la altura del restaurante Padilla, esparciendo granadas de mortero y material explosivo directamente sobre la calzada . El siniestro obligó a la Junta de Andalucía a activar la fase de preemergencia por riesgo en transporte de mercancías peligrosas y a cortar el tráfico durante más de tres horas mientras los TEDAX retiraban la munición.
El encadenamiento de ambos episodios en un margen de tiempo tan estrecho ha reabierto el debate vecinal y sindical sobre la necesidad de extremar la supervisión en las labores de manipulación, quema y transporte de explosivos en el entorno periurbano de Granada.

